Nuevas propiedades del colesterol bueno

Estudios sugieren que permite revertir la aterosclerosis
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4 de mayo de 2003  

"Si ustedes me preguntan cuál es hoy el medicamento antitrombótico más eficaz, yo les responderé que es el colesterol HDL", aseguró el doctor Valentín Fuster, director de cardiología de la prestigiosa Mayo Clinic y ex presidente de la American Heart Association, ante 1700 de los 3100 cardiólogos que participan del International Concurrent Scientific Events (ICSE 2003) que finaliza hoy en Buenos Aires.

El comentario no es menor: la misión de los antitrombóticos es evitar la formación de un trombo en el interior de las arterias, que de ocurrir en las coronarias causa el infarto. Y adquiere más relevancia aún cuando lo que se trata de prevenir constituye la principal causa de muerte no sólo en la Argentina, sino en todo el hemisferio occidental.

En su conferencia, Fuster presentó estudios recientes que demuestran que un aumento significativo de los niveles de colesterol HDL o "colesterol bueno" permite no sólo detener el desarrollo de la aterosclerosis, sino también desandar el camino recorrido por la enfermedad.

"La búsqueda de nuevos medicamentos que permitan aumentar los niveles de colesterol HDL en sangre abre la puerta a todo un nuevo campo para la prevención del infarto -comentó el doctor Roberto Peidro, jefe de Prevención y Rehabilitación de la Fundación Favaloro-. Pero debemos tener en cuenta que una forma de elevar el HDL es realizar ejercicio con regularidad e intensidad."

En los últimos cinco años, el doctor Fuster se ha dedicado a estudiar el paradójico comportamiento de ciertas células del sistema inmunológico denominadas monocitos, que no duda en calificar de "socios desleales". La tarea de estas células es captar el excedente de grasa que circula por la sangre montado en las moléculas de colesterol LDL (o colesterol malo) y dárselo a las moléculas de colesterol HDL para que lo devuelvan al hígado.

"Pero cuando se da cuenta de que no puede llevar a cabo su función (porque hay un exceso de colesterol malo), el monocito decide suicidarse, y en ese suicidio (o apoptosis) libera una sustancia denominada factor tisular", explicó Fuster.

El factor tisular es un excelente veneno para las arterias: "Genera la inflamación de la pared arterial, y el crecimiento y la ruptura de las placas de grasa que obstruyen el interior de las arterias", apunta el doctor Peidro, y agrega: "Ahora el desafío es buscar sustancias que impidan el suicidio de los monocitos".

Distintos estudios realizados por Fuster sugieren que la clave estaría en aumentar los niveles de colesterol HDL. Durante su exposición, el cardiólogo mostró los resultados de estudios realizados en animales que revelan que un aumento del HDL se traduce en una menor muerte de monocitos.

Uno de los experimentos consistió en extraerles arterias a animales con aterosclerosis y bajos niveles de HDL, y trasplantarlas a congéneres con altos niveles de HDL. ¿Resultado? "Vimos que disminuye la cantidad de monocitos que se suicidan y liberan factor tisular, por lo que la enfermedad aterosclerótica retrocede enormemente", señaló.

"Otros experimentos de Fuster consistieron en tomar animales con una aterosclerosis muy desarrollada e infundirles continuamente colesterol HDL, y lo que se vio es que se reducen las placas de grasa -comenta el doctor Branco Mautner, uno de los dos presidentes del citado evento científico-. Aunque aún quedan por realizar experimentos que corroboren que esto también ocurre en seres humanos."

Pero elevar los niveles de colesterol HDL no es el punto fuerte de los tratamientos habituales que se emplean para mejorar el perfil lipídico de los pacientes en riesgo cardiovascular, y que hacen hincapié en atenuar los niveles del temido LDL. El que más cerca está de cumplir ese objetivo es el ácido nicotínico, aunque posee numerosos efectos adversos que suelen dificultar su uso.

"Actualmente hay numerosas sustancias en investigación. Lo que se busca son nuevas drogas que aumenten los niveles de HDL, pero sin los efectos adversos del ácido nicotínico -comenta el doctor Mautner-. Por el momento, una forma sencilla de elevarlo es mediante el ejercicio aeróbico intenso."

Detrás del tabaco

  • "Sabemos desde hace mucho que el tabaco lleva al infarto, pero recién ahora conocemos algunos de sus mecanismos moleculares", comentó el doctor Roberto Peidro, de la Fundación Favaloro. El doctor Valentín Fuster presentó nuevos estudios que revelan que fumar eleva "instantáneamente" el contenido de factor tisular en sangre, una sustancia que participa del desarrollo de la aterosclerosis.
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