Primera ofensiva mundial antitabaco

Por Gabriela Navarra De la Redacción de LA NACION
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22 de mayo de 2003  

Ayer, en Ginebra, los 192 países que integran la Organización Mundial de la Salud (OMS) sellaron un acuerdo histórico: la firma del Convenio Marco para el Control del Tabaco, el primer tratado internacional sobre salud pública aprobado bajo el auspicio de la OMS.

La noticia fue recibida con optimismo en buena parte del planeta, donde el tabaquismo causa la muerte de 4,9 millones de personas cada año (una muerte cada ocho segundos), cifra que podría elevarse al doble en 2020 de no mediar políticas que desalienten el consumo, como por ejemplo la prohibición de la publicidad y de venta a los menores, aumento del precio y leyendas sobre los daños causados por fumar que ocupen por lo menos el 50% de la superficie de las marquillas, en lugar de pequeños rincones.

Según el Atlas del Tabaco de la OMS, la Argentina es el segundo país de América latina con mayor proporción de fumadores: el 40,4% de la población, sólo precedido por Venezuela, donde fuma el 40,5%. El tabaquismo, en nuestro país, impacta cada vez más entre los jóvenes y en los últimos años creció un 9% entre las mujeres menores de 20 años.

"El estudio de Relevamiento de los Factores de Riesgo Coronario realizado por la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) –explicó a LA NACION el doctor Jorge E. Tartaglione, vicepresidente de la Fundación Cardiológica Argentina y director del Consejo de Epidemiología y Prevención Cardiovascular de la SAC- revela que, en promedio, los argentinos comienzan a fumar a los 15 años, algo que preocupa mucho no solamente porque luego de instalado el hábito es más difícil de dejar sino también porque los adolescentes fumadores tienen 3 veces más probabilidades de tomar alcohol, 8 veces más de fumar marihuana y 22 de consumir cocaína."

Para el doctor Fernando Verra, que coordina los consultorios para dejar de fumar en el Hospital de Clínicas y en Lalcec, el documento firmado ayer en Ginebra, "señala un antes y un después en la lucha contra el tabaco", pero el neumonólogo también advirtió que el tratado "es un convenio marco que aconseja o da directivas sobre la legislación eventual que los países pueden poner en marcha con respecto al tabaquismo, pero no tiene capacidad de obligarlos".

El convenio marco entrará en vigor tres meses después de que lo hayan ratificado al menos 40 de los países que firmaron ayer el documento. Entre las medidas que prevé, el tratado impone a los Estados la obligación de una total prohibición de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco, siempre que no lo impidan sus leyes.

Tendrán que prohibirse inscripciones como light o mild , que aluden a una menor proporción de nicotina y/o alquitrán, pero confunden al consumidor, induciéndolo a creer que de ese modo el hábito lo perjudica menos, así como la venta de cigarrillos de chocolate a los niños, que los prepara para un futuro consumo.

El documento señala también la prohibición de venta de tabaco a menores de edad, el hacer cumplir la prohibición de fumar en lugares públicos y respetar espacios libres de humo en bares y restaurantes, para no perjudicar a quienes no fuman con el humo pasivo. La lucha contra el contrabando, el aumento de los impuestos al tabaco y del precio al consumidor también se toman en cuenta.

"Este hecho histórico no debe conducirnos a bajar la guardia", dijo la directora general de la OMS, Gro Harlem Brundtland, quien dejará su cargo luego de 5 años de mandato el 1° de julio. La funcionaria indicó que la ratificación sería rápida (aunque cada país tiene tiempo formalmente hasta el 30 de junio de 2004), pero recordó que cada Estado deberá aprobar y traducir el convenio a sus leyes.

La redacción del acuerdo exigió cuatro años de tratativas, con interferencias de tabacaleras y reticencias de algunos países, como por ejemplo EE.UU. (que había mantenido reservas respecto de las restricciones a la publicidad, por eso algunos observadores dudan de que ratifique el tratado), Alemania y Japón, donde el tabaquismo pisa bien fuerte, al igual que China, primer productor y consumidor mundial de cigarrillos.

El tabaco produce varios tipos de cáncer, patología cardiovascular y cerebrovascular, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedad vascular periférica, osteoporosis, problemas tiroideos, diabetes. Los fumadores pasivos, por otra parte, son afectados debido a la inhalación del humo ajeno. Si la tendencia no cambia, en 2020 morirán 10 millones de personas a causa del cigarrillo, el 70% en países en vías en desarrollo. Actualmente, fuman 1200 millones de personas en el mundo.

El blanco son los jóvenes

Uno de los problemas que señala el documento de la OMS es que el tabaquismo tiende a disminuir en los países desarrollados, pero aumenta en naciones más pobres, donde se fuma cada vez más. Y la Argentina es un buen ejemplo de esto.

El doctor Fernando Verra enfatizó que nuestro país "está atrasado en materia de legislación. La última ley votada en el Senado, que vetó el ex presidente Menem, legislaba contra la publicidad y otros aspectos. En nuestro país está prohibido fumar en lugares públicos, en hospitales, en la universidad; hay espacios asignados para no fumadores en bares y restaurantes, pero esto no se respeta".

Por su parte, el doctor Jorge Tartaglione agregó que "la Argentina es uno de los pocos países donde no se aumentó el precio ni los impuestos al tabaco. Los gobernantes tienen una gran contradicción: destacan la magnitud y severidad del problema, pero no apoyan las medidas que han demostrado efectividad. Esto ocasionó que nuestro país reciba un antipremio, el "cenicero sucio", por su actuación poco rigurosa en la última reunión preparatoria del convenio marco de control del tabaco, que se realizó en Ginebra en febrero".

Tartaglione, además, señaló que "los legisladores de las siete provincias productoras de tabaco en nuestro país no proporcionaron una alternativa a los trabajadores rurales para sustituir los cultivos."

La problemática planteada para la industria tabacalera no es menor, si se tiene en cuenta que se producen anualmente 5,2 billones de cigarrillos y que la principal compañía productora tiene un volumen de negocios anual de 51.000 millones de dólares.

"El aumento del precio disminuye el consumo entre los más chicos y los menos pudientes. Y las restricciones a la publicidad desalientan más el consumo entre los jóvenes -indicó Verra, asesor del Proyecto Vigía, un estudio epidemiológico financiado por el Banco Mundial y el Ministerio de Salud, que entre otras cosas encuestó a 12 mil chicos de 14 a 18 años de cinco provincias argentinas para evaluar el consumo de tabaco-. Ninguna medida alcanza a todos los estratos sociales o los grupos etarios. Pero lo que está bien demostrado es que aumentar el precio disminuye el consumo."

Cosa juzgada

  • MIAMI (AP).- El tribunal de apelaciones de Florida descartó ayer otorgar 145.000 dólares a un grupo de fumadores que demandó a los cinco fabricantes de cigarrillos más importantes del país. El jurado sostuvo que los cigarrillos son mortíferos y adictivos porque enferman a la gente, pero consideró que los demandantes no compartían suficientes intereses para presentar una causa grupal.
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