Prioridad número uno

Nora Bär
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27 de noviembre de 2002  

El 14 de mayo de 1796, Edward Jenner, que había sido un muchacho de campo y aprendiz de cirujano nacido en Berkeley, Gran Bretaña, sometió a consideración de la Royal Society un ingenioso método para prevenir el contagio de la viruela vacuna.

Según cuenta la historia, su propuesta fue rechazada. Pero siete años después, cuando comenzó a utilizarse tras la fundación de la Royal Jennerian Society, redujo en dos terceras partes el número de víctimas entre los inmunizados... en sólo dieciocho meses.

Esta semana, el presente y el futuro de la creación de Jenner son tema central de una conferencia que reúne a más de 300 científicos en la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Washington: los especialistas aseguran que para 2025 se podrá inmunizar a los lactantes contra por lo menos 20 agentes patógenos.

Aunque las enfermedades infecciosas provocan actualmente el 63% de las muertes en menores de cinco años,según afirmó Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciones de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, los entendidos auguran que hacia 2005 se avanzará significativamente en la erradicación mundial de la poliomielitis, para 2010 habrá vacunas contra la meningitis, la neumonía, la diarrea causada por rotavirus y el virus del papiloma humano (causa de cáncer cervical uterino), y para 2015 se esperan las inmunizaciones contra el sida, la malaria, la tuberculosis y el control mundial del sarampión.

Los administradores de la salud lo saben bien: la vacuna es el procedimiento más efectivo y equitativo que ofrece la medicina, pero no basta con desarrollarlas... también hay que asegurarles el acceso a todos sus beneficiarios.

La antivariólica existió durante dos siglos, pero se necesitaron once años de una campaña disciplinada y bien financiada para erradicar la enfermedad. Un éxito similar tal vez pueda proclamarse frente a la polio: en el continente americano no se registran casos desde 1991, y en Europa, desde 1998.

El sarampión es una enfermedad tan contagiosa que, sin inmunización, se calcula que el 98% de las personas se infectaría antes de los 15 años. Aunque cada inmunización cuesta 10 centavos, en el mundo todavía causa anualmente la muerte de 590.000 chicos menores de cinco años...

En la Argentina, donde se esperaba una epidemia para este año, las campañas de vacunación permitieron evitarla. Según el doctor Alejandro Ellis, prosecretario del Comité de Infectología de la Sociedad Argentina de Pediatría, con chicos en estado de desnutrición la situación hubiera sido aún más grave. Pero la triple viral (que también protege contra la rubéola y las paperas) sólo ahora volvió a aplicarse, después de un año y varios meses en que muchos de los que debían recibirla no fueron inmunizados.

Como explica Ellis, junto con el agua potable y la buena nutrición, las vacunas son -o deben ser- una prioridad de la salud pública.

Por: Nora Bär
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