Nunca es tarde para ser solidario

Entidades fundadas o integradas por personas de la llamada tercera edad se organizan para repartir juguetes, comida o ropa en las Fiestas
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19 de diciembre de 2009  

En Lanús Este, provincia de Buenos Aires, existe un lugar donde los ositos de peluche, las muñecas, los autitos, e incluso los libros que la gente dona -muchas veces en malas condiciones- cobran vida. Pero no lo hacen por sí solos, sino que cuentan con la ayuda de 15 abuelos del corazón, que los reciclan para que en estas Fiestas sus nietos del corazón -como ellas los llaman- tengan con qué jugar.

Los Abuelos del Corazón son un grupo de abuelas que pertenecen al Centro de Jubilados General de Madariaga y son un claro ejemplo de tantos adultos mayores de nuestro país que día a día trabajan para ayudar a los demás, sin pedir nada material a cambio, sólo besos y abrazos.

"Lo que nosotras hacemos es acondicionar los juguetes en general. Primero, los bañamos con jabón y champú, para que queden bien limpios. Después les hacemos la ropa y agregamos lo que les falte; por ejemplo, les ponemos pelo a las muñecas o cosemos algo que esté roto", comenta Lidia, que dirige este proyecto que emprendió junto a su marido, Ricardo Escribano, hace ya 15 años.

En la parroquia de la Resurrección del Señor, en el barrio porteño de Villa Crespo, un grupo de jubilados, que colabora de manera activa en la institución, no arregla juguetes, pero sí emprende, como todos los años, la Navidad Solidaria 2009 a beneficio de Cáritas.

"Este año la convocatoria superó ampliamente nuestras expectativas", dice muy contenta Juana, que ayuda en la parroquia hace 35 años. "La generosidad se manifestó en las cuatro esquinas donde estuvimos. Lo lindo es que se acercaron familias de diferentes religiones con sus hijos o nietos y les explicaban que en la vida hay que compartir sin importar qué culto uno profese", agrega Juana.

Los vecinos de Villa Crespo no sólo colaboraron con la parroquia de la Resurrección del Señor trayendo alimentos no perecederos, ropa y calzado. "Un hombre nos facilitó la luz, limpió su vereda antes de instalarnos y nos preparó mate", dice Juanita.

"Esto fue un gran esfuerzo de todos: desde los chicos de la radio parroquial -FM la 91.3 Resurrección-, que transmitieron en vivo con una programación especial y pegaron los carteles para promocionar, hasta los que se encargaron de organizar el festival musical."

Fina tiene 81 años; Teresa, 75, y Valentina, 77, y trabajan en el sector de costura de Abuelos del Corazón. Son las encargadas de hacerles los vestidos a las muñecas y de arreglar lo que a veces parece irreparable. "También confeccionamos sábanas para las camas de los hospitales. Las de dos plazas las transformamos en una plaza, y con las de una hacemos sábanas para cunas", explica Valentina mientras muestra cómo con un pedacito de puntilla se puede decorar la funda para una almohada y "alegrarle la cama a un enfermo".

Todos los juguetes y la ropa que juntan los Abuelos del Corazón están destinados a comedores y hospitales de Buenos Aires. "Empezamos con el hospital Garrahan. Ya sumamos cinco hospitales y varios comedores comunitarios", explica Lidia, que comenta que lo único que piden es la movilidad para trasladar las cosas. "Del resto nos encargamos nosotras, con los dos pesos por mes que pone cada una para los gastos generales, como luz, gas y teléfono, y con las donaciones que recibimos de los vecinos", añade.

En el Hospital Materno Infantil de San Isidro, provincia de Buenos Aires, el 23 de diciembre Papá Noel no va a llegar solo: contará con la ayuda de sus Damas Rosadas, que, como todos los días, entregarán juguetes y ropa a los niños, y sobre todas las cosas acompañarán a los pacientes y sus familias en las Fiestas.

Lidia Ana Díaz, presidenta del Servicio de Voluntariado para Hospitales Dama Rosadas -integrado por 420 mujeres de todas las edades- comenta: "Hay un grupo de voluntarias, en su mayoría abuelas, que tejen para que el invierno próximo los chicos tengan con qué abrigarse".

Pintar 2010

Para concluir el año y dar comienzo a 2010, la Fundación OVO, junto a la Biblioteca Popular de Saavedra y a la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires, convoca el 27 de diciembre a "pintar el año que se aproxima".

"La idea es que vengan todos los abuelos y abuelas con sus nietos, que traigan sus pinturitas y hagan los dibujos juntos. Queremos que las dos generaciones se reúnan para recibir Año Nuevo -cuenta Silvia Gelvan De Veinspen, directora de OVO-. Vamos a encontrarnos en García del Río 2737, Capital, de 10 a 12.30, y les pedimos también que traigan un regalo para el árbol navideño, así todos se llevan algo."

Para la fundadora de OVO, es importante no olvidar y rescatar a la tercera edad. "Ellos tienen mucho para decir. La esperanza de tener un futuro mejor está en no olvidar nuestras raíces, y la juventud tiene que aprender de nuestros viejos", asegura.

La presidenta de Damas Rosadas afirma que estar con la gente y la devolución de amor que les dan son lo que da sentido a sus vidas. "Siempre les digo a todas las voluntarias que tenemos que brindar la mano para dar, los ojos para ver y los oídos para escuchar. Es como nuestro lema", asevera Lidia.

Desde Lanús Este, los abuelos del corazón no vacilan cuando se les pregunta qué les produce ser parte de este proyecto. "Felicidad. Los chicos no pueden creer lo que hacemos. Pienso que somos los únicos -sostiene Ofelia-. Cada vez que entregamos juguetes nos acordamos de cuando nuestros nietos eran chiquitos. Lo único que pedimos por lo que hacemos es que los chicos nos besen y abracen. Ese es el mejor regalo."

Lidia afirma que lo que realizan en el centro es una especie de terapia gratuita para todas las abuelas. "Si no estamos todo el día solas. Acá compartimos unos mates, charlamos, nos hacemos compañía, despejamos nuestras mentes y, lo más importante, hacemos algo por los demás", concluye.

CONTACTOS

  • Abuelos del Corazón: 4247-0746
  • Fundación OVO: 4701-6804
  • Parroquia de la Resurrección del Señor: 4854-7515
  • Damas Rosadas: www.damasrosadas.org.ar
  • Para colaborar

    Los Abuelos del Corazón necesitan con suma urgencia donaciones de pilas por un lado, ya que hay muchos juguetes que reciben que llevan baterías y no pueden entregarlos así, y por otro, bolsas cristal de polietileno, para entregar los juguetes para esta Navidad.

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