A puertas cerradas

Como nunca, las instituciones demostraron su apoyo a arteBA con varias compras realizadas antes de que la feria abriera al público
Celina Chatruc
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30 de mayo de 2009  

Preparados, listos, ya: los principales auspiciantes de arteBA ?09 corrieron a comprar obras antes de que la feria inaugurara oficialmente su 18a edición, cerrada el martes pasado. El primero, como siempre, fue Chandon: se llevó de la galería Daniel Maman, para su bodega de Mendoza, una fotografía de Charly Nijensohn. Horas después recorrían La Rural con el mismo fin representantes de los tres museos convocados por arteBA y Zurich para el programa Matching Funds: el Franklin Rawson de San Juan, el de arte contemporáneo de Salta (MAC) y el Malba - Fundación Costantini. El primero eligió una pintura de Carlos Gorriarena en Consorcio de Arte, mientras que los otros dos compraron en Ruth Benzacar obras del brasileño Artur Lescher (Malba) y de Liliana Porter. El MAC, además, se llevó de Blanca Soto una obra de Nicola Costantino. La rosarina también fue elegida por el Museo Nacional de Bellas Artes, que se llevó dos obras suyas -una adquirida en la galería chilena Animal y la otra a la propia artista- a través del Programa American Express + artes para el Bellas Artes. Otros tres competidores se sumaron este año a la carrera por las primeras compras: Mercedes Benz seleccionó en Zavaleta Lab una obra de Marcela Mouján, que pasó a formar parte de la Daimler Art Collection; la Dirección de Museos de la Ciudad de Buenos Aires adquirió en Fernando Pradilla una escultura de Miguel Harte que destinó al Mamba, y La Rural dio los primeros pasos de su flamante colección con obras de Bruno Dubner (VVV Gallery), San Poggio (Jardín Oculto), Lola Goldstein (Dabbah Torrejón), Estanislao Florido (713 Arte Contemporáneo) y Florencia Rodríguez Giles (Ruth Benzacar). Antes de la señal de largada, arteBA ?09 ya había ganado confianza.

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