Agroquímicos: una rareza en medio de la recesión general

No han dejado de crecer, pese a la crisis
(0)
10 de diciembre de 2001  

Hay un sector que pudo evitar el impacto arrollador de la crisis. Mientras el último índice de actividad industrial es apenas superior al piso alcanzado durante la recesión de 1995, los productores de agroquímicos y fertilizantes sumaron este año nuevas plantas y lograron aumentar las ventas con respecto a 2000.

“Hasta ahora la situación actual no afectó nuestra cadena de pagos porque el 80% de nuestras ventas están dirigidas a grandes clientes”, dijo a LN/UTDT Juan José Sierro, director financiero de Atanor, productor de herbicidas e insecticidas.

El nivel de ventas alcanzado este año superó los 137 millones de pesos y constituye un récord absoluto para la firma en los últimos diez años.

“A pesar de todo lo que ha ocurrido en el país, hemos podido consolidar nuestro estado económico y financiero, pudimos cancelar los vencimientos con los bancos y tenemos una base sólida para enfrentar este período”, agregó.

En marzo de este año, Atanor adquirió el ingenio tucumano Marapa, para integrar el proceso de producción del ácido acético.

Siembra directa y semillas

“El mercado local a partir de principios de los 90 comenzó a trepar a partir del nivel estable cercano a los 150 millones de dólares en que se mantenía desde la década del 60, hasta llegar a un tope de casi 1000 millones en 1998”, según el ingeniero agrónomo Jorge Risso, director de Agroquímicos Consultores.

El consultor señaló que a partir de ese año “comenzaron a utilizarse semillas de soja transgénica en proporción cada vez mayor, hasta alcanzar la cifra actual del 95%”.

La creciente adopción del método de siembra directa por parte de los productores y la nueva variedad de semilla permitieron la aplicación masiva del glifosato, un desmalezador que se conoce desde los años 70 y cuya utilización estaba restringida con el tipo de semilla natural.

Si bien el precio unitario del herbicida disminuyó por el vencimiento de la patente y la aguda competencia entablada entre las empresas comercializadoras, se produjo simultáneamente un brusco aumento del volumen utilizado.

En la siembra directa, método que se utiliza para recuperar las pérdidas del suelo por erosión, la aplicación de glifosato para eliminar malezas es un componente esencial. “En 1990 se cultivaban seis millones de hectáreas de soja de las cuales sólo un millón eran de siembra directa. Se calcula que los valores de este año serán de once y seis millones respectivamente”, añadió Risso.

Aumentaron las ventas

Según un informe de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), en el primer semestre del año el valor del mercado argentino de productos fitosanitarios se expandió un 7% con respecto al mismo período de 2000, pasando de 353,7 millones de dólares a 378,5 millones.

Si bien las cifras podrían ser envidiadas por otros sectores, no todo es color de rosa. Para Guillermo Cal, director ejecutivo de la entidad, el problema principal que atraviesan la mayoría de las empresas del sector es el financiero. “Las empresas favorecieron la adopción de nuevas tecnologías por parte de los productores y financiaron ese proceso”, sostuvo ante LN/UTDT.

La actual situación de los productores, perjudicados por la disminución del precio de los granos a nivel internacional, la crisis del país y las inundaciones, produjo interrupciones en la cadena de pagos. Cal señaló a la “falta de confianza” como el factor que impide solucionar el problema, que de persistir, afectará las ventas del segundo semestre del año.

La más grande del mundo

En el rubro fertilizantes, la inauguración por Profertil de la mayor planta de producción de urea granulada del mundo, un proyecto de más de 700 millones de dólares, provocará un impacto favorable de 200 millones de dólares en la balanza comercial.

Las nuevas instalaciones, situadas en Bahía Blanca, permitirán producir 1.100.000 toneladas anuales del fertilizante, que se repartirán en partes iguales entre el mercado local y exportaciones a Estados Unidos y el Mercosur.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.