Aumenta la asistencia espiritual y social de los centros religiosos

Reconocen que se recaudan menos fondos en las colectas
Reconocen que se recaudan menos fondos en las colectas
(0)
27 de enero de 2002  

La crisis no cede y las diferentes organizaciones religiosas están trabajando sin respiro, multiplicando sus acciones de ayuda social y -sobre todo- espiritual. Todas reconocen, sin embargo, que deben trabajar con ingenio, porque las donaciones que hace la gente -a través de colectas- han disminuido.

Acostumbrados a recibir un número delimitado de personas en meses de vacaciones, dirigentes católicos, judíos, ortodoxos, bautistas y musulmanes afirman a LA NACION que, ahora, no dan abasto. Algunos aseguran que, por lo menos, se duplicaron los pedidos.

Llaman a sus puertas indigentes para pedir comida, personas de clase media frustradas y desoladas por la sensación de haber sido robados con el corralito, con necesidad de encontrar alguien que los escuche y consuele.

"Nos sentimos desbordados, pero no vamos a bajar los brazos", insiste el padre Rafael Magul, de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa. Magul coordina las actividades del Centro de Cuidado Infantil San Juan Damaceno, que ahora atiende a 431 chicos.

"Hace apenas algunos meses recibíamos cien", explica. Voluntarios no le faltan, pero sí fondos para atenderlos cabalmente.

Esta realidad se refleja también en otras iglesias consultadas. Según el sacerdote católico Guillermo Marcó, en varias parroquias de la ciudad de Buenos Aires el monto de las colectas bajó un 40 por ciento.

El rabino Tzvi Grunblatt, del Centro Judío Jabad Lubavitch, también confiesa que la contribución descendió en un 80 por ciento y que están haciendo malabarismos para atender las crecientes necesidades de las personas que se acercan a los nueve centros de la organización.

El Centro Islámico, por su parte, también asegura que bajó la contribución anual obligatoria de los creyentes, llamada "zakat".

Adaptación

"Hasta diciembre atendíamos a mil familias indigentes; hoy tenemos otras mil más que tocan la puerta. Hemos podido responder sólo 180 pedidos más, aunque nos gustaría ir encontrando respuestas para todos -explica Grunblatt, cuya intención para este año es crear 11 centros más, además de los nueve que tiene Jabad Lubavitch-. Los centros de educación y religión se están convirtiendo en organismos de ayuda social", dice con realismo.

El centro interreligioso de Responsabilidad Social, que coordina el rabino Mario Rojzman, atiende a 35.000 personas que vienen semanalmente a pedir bolsas de comida.

La Iglesia Bautista, afirma el pastor Tomás Mackey, está atendiendo a 80 personas en el comedor que tiene en Once, el doble de número de necesitados que tenía el año último.

Y ni que hablar de la demanda espiritual. "Es toda una experiencia sentarse en el confesionario hoy en día -asegura Marcó-. La gente tiene una carga de angustia, una sensación de frustración, al sentir que le robaron. El primer servicio que uno puede dar es escuchar", afirma convencido de lo rico que es descubrir a Dios, lo definitivo que no cambia, frente a un mundo que se modifica diariamente, donde no hay reglas de juego claras.

"Yo aliento a los fieles a que conciban una fe encarnada en la realidad humana. Que a pesar de que la desesperanza hoy es grande, hay que fortalecer el espíritu para comprender que la vida sigue valiendo, que el esfuerzo tiene sentido y, sobre todo, que hay que crear lazos para ayudarnos unos a otros", explica el pastor Mackey.

Y eso justamente están haciendo el centro bautista y tantos otros. Están trabajando en red con organizaciones religiosas y no gubernamentales, así como con empresarios, para hacer un aporte a la sociedad, reclamar transparencia en la dirigencia política y acordar propuestas sociales.

Dónde ayudar

  • Algunos teléfonos para ponerse en contacto: -Centro Jabad Lubavitch: 4963-1221 ( jabarg@arnet.com.ar ). -Caritas Argentina: 4342-7931/ 7936 ( comisionacional@caritas.org.ar ). -Centro Islámico: 4931-3577. -Centro Cristiano Bautista Recoleta 4806-7699/7700.
  • ADEMÁS

    MÁS leídas ahora

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.