Biazzi: el fondo docente debe pagarse

El funcionario afirmó que hay que buscar nuevas formas de financiamiento; diferencias con Economía
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23 de enero de 2002  

El flamante secretario de Educación Básica, el abogado misionero Ricardo Biazzi, aseguró ayer a LA NACION que el fondo de incentivo docente "no terminó". En clara disidencia con el secretario de Hacienda, Oscar Lamberto, quien afirmó que dicho fondo no será incluido en el presupuesto 2002, Biazzi subrayó ayer que seguirá "existiendo porque la ley está vigente hasta fines de 2003".

Mientras tanto, ayer, la titular de Ctera, Marta Maffei, insistió en que los maestros no iniciarán las clases si no se paga ese beneficio, que consiste en un plus mensual de $ 60. La gremialista, sin embargo, flexibilizó su postura, al aceptar cobrar en bonos.

"La deuda del 2001 (que asciende a $ 330 millones) debe saldarse y el compromiso es continuar con este fondo, creado para mejorar la retribución de los docentes", afirmó Biazzi, horas después de asumir como virtual viceministro de Graciela Giannettasio.

En ese sentido, el funcionario se comprometió a colaborar para encontrar nuevos mecanismos de financiamiento, porque reconoció que en la crisis que vivimos el Ministerio de Economía tiene problemas para disponer de las partidas. De todas maneras, en clara alusión a lo dicho por Lamberto, señaló: "Qué sentido tiene que asumamos actitudes dramáticas que nos coloquen en una encerrona diciendo que terminó".

Hombre del interior

Pausado en su manera de hablar, de personalidad más bien reflexiva, enemigo de los grandes anuncios ("La gente no quiere escuchar un anuncio más de ningún político, sino obras concretas", dijo), este abogado, de 51 años, que acaba de llegar a Buenos Aires, aseguró que tanto él como la subsecretaria de Educación, María del Carmen Feijoó Docampo, están revisando los programas que había puesto en marcha el equipo del ex ministro de Educación Andrés Delich.

"Queremos dar continuidad a los planes que estaban funcionando bien en cada jurisdicción, pero revisar todo", comentó. Eso sí: se comprometió a que su gestión tenga una fuerte impronta federal, que brinde la mayor autonomía posible a cada una de las 24 jurisdicciones educativas del país, en lo que hace a la ejecución de programas nacionales.

Subrayó, además, la necesidad de revisar el sistema de evaluación educativa, algo que va en consonancia con la trayectoria de Biazzi, que trabajó durante cuatro años en la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau).

-¿Qué fuentes de financiamiento son viables para asegurar el pago del incentivo?

-Hay que bucear en nuevos mecanismos y pensar en un fondo fiduciario con financiamiento externo, aunque ahora esté complicado, o en algún tributo a grandes contribuyentes.

-¿Cree que las clases empezarán en marzo?

-Apuesto a que sí van a comenzar, apuesto a la esperanza y no a la desazón. Valoro la actitud de la Ctera y de otros gremios que aceptan flexibilizar el cronograma de pagos del incentivo, sin perder el beneficio.

-¿Cuáles serán las prioridades de su gestión?

-Quisiera trabajar en dos andariveles. Uno de corto plazo para atender las urgencias, como son el pago del incentivo y las obras de infraestructura. Hoy (por ayer) el Consejo Federal aprobó la creación de un fondo de $ 14,2 millones (que provienen de la reasignación de partidas del ejercicio anterior), para atender emergencias edilicias. Los criterios de distribución los fijan los mismos ministros de Educación de las provincias. En el largo plazo, queremos avanzar en la inclusión de todos los alumnos en la escuela, asegurar la calidad, bajar la repitencia y la deserción. Y rescatar las experiencias exitosas para que sean emuladas en las diversas jurisdicciones.

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