Casaretto exhortó a cambiar la cultura de la dádiva por el trabajo

Recomendó al próximo gobierno que el plan Jefas y Jefes de Hogar tenga contraprestaciones
Orlando Andrada
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11 de mayo de 2003  

CORDOBA.- El titular de Caritas, monseñor Jorge Casaretto, declaró que el futuro presidente de la Nación "tiene la obligación moral" de atender los planteos de la sociedad y de la Iglesia contenidos en el documento del Diálogo Argentino y en los pronunciamientos del Episcopado porque "ahí tiene muchos elementos para saber lo que debe hacer un próximo gobierno".

En diálogo con LA NACION, durante un descanso de la XIV Asamblea Federal de Caritas que delibera hasta hoy en Tanti, el obispo de San Isidro responsabilizó a la clase política por no haber "tomado conciencia" de lo que hay que hacer en la actual emergencia y exhortó a desterrar "la cultura de la dádiva y transformarla en la cultura del trabajo".

Al tiempo que confirmó las denuncias sobre "errores e irregularidades" en la asignación de los planes estatales de empleo para Jefes y Jefas de Hogar -programa que contó con el respaldo de Caritas- Casaretto anticipó que oportunamente elaborará un documento para presentar al próximo gobierno, en el cual "se pondrán en evidencia los errores cometidos y la manera de perfeccionar esos planes, quedeberían tener contraprestaciones". Reconoció, así, que existió clientelismo político en el manejo de los planes.

Dijo que para combatir la pobreza, antes que lo económico, es necesaria una "transformación ética, con prioridad en la educación" para eliminar la corrupción.

Al futuro gobierno le pidió que "lea todas las declaraciones del Episcopado de los últimos tres años y encontrará toda una exaltación de los valores. Le aconsejaría que leyera las conclusiones de la mesa del Diálogo Argentino, el documento Bases para la Reforma, donde a través de una consulta muy amplia están planteadas las grandes reformas pendientes en el país".

Monseñor Casaretto desestimó un inminente pronunciamiento del Episcopado frente a la asunción del próximo presidente. "La Iglesia ya se ha pronunciado y yo entiendo que un gobernante tiene una cierta obligación moral de atender todo lo que la Iglesia ha planteado en estos últimos años y de rescatar todos los planteos que hizo la sociedad en el Diálogo Argentino".

En tanto, eludió abrir juicio sobre los postulantes que participarán del ballottage porque "los obispos prescindieron de formular opiniones respecto de los candidatos y del proceso electoral para evitar que se interprete que la jerarquía de la Iglesia entra en cuestiones de poder".

De todos modos, afirmó que la clase política "todavía no ha tomado conciencia" de lo que debe hacer, en consonancia con las últimas declaraciones del Episcopado.

Acompañado por el director nacional de Caritas, Eduardo Serantes, y el director ejecutivo, Pedro Antonini, el obispo puntualizó que las futuras líneas de acción se basarán en "la denuncia de injusticias, la concientización de la sociedad argentina en orden a la solidaridad y las acciones positivas de la dimensión profética, que es construir humanidad, tratar de desarrollar más la dignidad de la persona humana".

La prioridad educativa

"Nosotros creemos que sufrimos una crisis de valores y la gran respuesta no es solamente a través de lo asistencial, sino fundamentalmente a través de una tarea educativa", dijo Casaretto, al reclamar "la transformación de la cultura de la dádiva por la cultura del trabajo y la reconstrucción de la solidaridad desde la educación".

Sostuvo que la tarea de frenar la pobreza "es hoy el gran tema y excede la acción de todas nuestras organizaciones solidarias". Expresó, al respecto, que "el camino de la solidaridad es fundamental, pero antes que eso está la dimensión ética".

Además de definir sus líneas de acción para los próximos tres años, el encuentro de Caritas, que congregó a más de 450 representantes de 64 diócesis del país, tuvo por objetivo "generar una mayor comunión entre las diócesis y nuestros 40.000 voluntarios, para fortalecer la institución y su relación con otras organizaciones no gubernamentales", dijo Casaretto.

En una declaración final, la entidad declaró: "Frente a la difícil situación actual y a las perspectivas futuras, Caritas renueva el compromiso de vivir la paz, la esperanza y la Justicia y denunciar aquello que atenta contra la dignidad de los hermanos excluidos, mediante acciones que expresan una nueva forma de vivir las relaciones sociales para la construcción de una ciudadanía responsable".

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