Cayó el velo y la Ballerina de Koons ya danza entre nosotros

La escultura espejada del artista vivo más caro genera atracción en Buenos Aires
Celina Chatruc
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15 de abril de 2016  

Hasta el 7 de septiembre estará en el espacio público
Hasta el 7 de septiembre estará en el espacio público Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez

Finalmente, después de mucho suspenso y ante una gran cantidad de público que la rodeaba, cayó el velo blanco y allí estaba ella: Ballerina, una escultura espejada de más de dos metros de altura y 1543 kilos de peso, se descubrió ayer en la explanada del Malba.

La primera obra del estadounidense Jeff Koons que se presenta en el espacio público en la Argentina llegó hasta aquí desde Fráncfort, donde 100 expertos colaboraron en su creación, y se quedará hasta el 7 de septiembre. Fue escoltada por dos especialistas que vinieron con manuales de instrucciones para instalarla y limpiarla.

Ballerina también llegó acompañada por el propio Koons, que ostenta el récord mundial para un artista vivo con la obra más cara vendida en una subasta: Balloon Dog (Orange) fue rematada en 2013 en Christie's por 58,4 millones de dólares. "El verdadero valor del arte es de qué manera transforma tu vida. Eso es lo realmente lujoso; la parte económica es una abstracción completa", dijo anteayer este hombre de 61 años en una entrevista con LA NACION.

Visionario en el arte y los negocios, Eduardo Costantini había comprado un año antes dos esculturas de Koons por 14 millones de dólares para instalarlas en Oceana Bal Harbour, el condominio de lujo que construyó en Miami. Además de Ballerina adquirió Plutón y Proserpina, otra escultura de acero inoxidable que integraría luego una retrospectiva de Koons en el Museo Whitney.

"Lo más importante fue seguir mis sueños. El resto vino solo", dijo ayer Koons antes de descubrir la escultura en una conversación pública con Agustín Pérez Rubio, director artístico del Malba. Con imágenes de sus obras, que unen lo conceptual con el pop y el kitsch, ambos repasaron una carrera que dio de qué hablar al mundo entero.

Especialmente desde que Koons realizó la serie "Made In Heaven", en los años 90, con obras que lo retrataban teniendo relaciones sexuales con Ilona Staller (la Cicciolina), con quien se casó y tuvo un hijo. "Ilona me dijo que quería una vida diferente. Yo la acepté", reveló Koons ayer, después de destacar una vez más que el tema de la aceptación es clave tanto en la vida como en el proceso creativo.

Por su uso de los objetos cotidianos en sus obras, Koons ha sido comparado con Andy Warhol y con Marcel Duchamp, padre de los ready made. "Todo ya está aquí, sólo hay que aceptarlo", comentó al respecto. También confesó su admiración por Salvador Dalí, a quien se acercó a conocer cuando era un artista emergente. Rápido de reflejos, Pérez Rubio observó que seguramente Koons se sintió atraído entonces por el talento del pintor español para promocionar su propia obra.

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