Cayó Kandahar, pero aún se combate en Tora Bora

El mullah Omar desapareció y peligra el nuevo gobierno
(0)
10 de diciembre de 2001  

KABUL. – Los talibanes entregaron esta mañana el control de Kandahar, cuna y uno de los últimos bastiones del movimiento al cumplirse dos meses del inicio de los bombardeos en represalia por los atentados del 11 de septiembre.

Mientras, Estados Unidos continúa atacando Tora Bora, al este de Afganistán y refuerza la búsqueda de Osama ben Laden y el mullah Mohammed Omar, quien desapareció tras la entrega de la ciudad, según informaron fuentes del nuevo gobierno afgano.

A dos días de haber asumido, Hamid Karzai, jefe del gobierno de coalición de Afganistán, dijo hoy que entregará los dirigentes talibanes y aliados extranjeros a la justicia internacional.

Si bien los talibanes negociaron la rendición de la ciudad con Karzai, prefirieron que la entrega de armas fuera supervisada por el mullah Nakibullah, ex comandante de la región en la década del 80, durante la invasión soviética, al frente de una comisión que incluye a jefes tribales, ulemas (dignatarios religiosos) y comandantes locales.

Karzai, que deberá asumir sus funciones el 22 de diciembre, dijo que había otorgado una amnistía a los soldados rasos del ejército talibán pero no a los dirigentes de alto rango, a los miembros de Al-Qaeda ni a los extranjeros leales al régimen.

“Tenemos estrictas medidas contra ellos y serán entregados a la justicia internacional”, dijo. “Estamos absolutamente comprometidos a llevarlos a juicio y enfrentarlos a la justicia. Deben pagar por sus crímenes”.

Estados Unidos tiene prioridad para decidir la suerte del mullah Omar, líder espiritual de los talibanes, porque los atentados del 11 de septiembre tuvieron lugar en su territorio, según declaró este viernes un portavoz del gabinete del primer ministro británico.

Dejar que Omar “viva con dignidad” es inaceptable, advirtió Donald Rumsfeld, secretario de Defensa estadounidense, y agregó que cualquier acuerdo de rendición debe cumplir los requisitos de Estados Unidos.

Por su parte, el vocero de la coalición, Kenton Keith, dijo a la prensa que no habrá pausa tras dos meses de bombardeos “hasta que todos los objetivos de la coalición hayan sido alcanzados”. Estos, recordó, son “el derrocamiento de los talibanes, la captura de su líder Osama ben Laden y la destrucción de su red Al-Qaeda”.

Pero, “tras el acuerdo con los comandantes tribales, el mullah Omar desapareció de Kandahar y no se sabe adónde ha ido”, dijo a AIP, la agencia de prensa afgana, Haji Bashar, un ex comandante mujahiddin.

Cuando los talibanes comenzaron a abandonar su último bastión, se produjeron saqueos y desórdenes. La situación en Kandahar era “caótica”, describieron los periodistas destacados en el lugar y tanto combatientes como milicianos y bandidos saqueaban depósitos de organizaciones humanitarias internacionales.

La AIP informó además que los talibanes se habían rendido en la provincia suroccidental de Helmand y en el pueblo fronterizo de Spin Boldak, los últimos reductos del movimiento integrista, que actualmente sólo controla algunas pequeñas y apartadas áreas del país.

Frágil unidad

En una señal de la frágil unidad entre los caudillos rivales de Afganistán, Gul Agha Sherzai, un aliado clave de Karzai, lo acusó de actuar inconsultamente. “Ahora la ciudad está en un caos, hay combates calle por calle. Todo ha sido provocado por este caballero, el nuevo primer ministro”, sostuvo.

Las rivalidades entre las facciones afganas amenazan con dividir al nuevo gobierno antes de que se haya reunido por primera vez. Dos líderes condenaron la repartición de los ministerios en el gobierno, que fue aprobada el miércoles en Bonn, Alemania. El caudillo Abdul Rashid Dostum, cuyas fuerzas dominan gran parte del norte de Afganistán, dijo que su facción étnica uzbeka no estaba justamente representada.

La división y la falta de colaboración con los Estados Unidos puede complicar el futuro económico del país, devastado por años de guerra. Un representante de alto rango de las Naciones Unidas dijo que se necesitarán al menos 600 millones de dólares en ayuda.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.