Cien años atrás

(0)
12 de diciembre de 2001  

El asunto internacional - Esperando la solución - Ayer se observó un fenómeno muy curioso: no sólo reinó calma completa, sino que á la calma se agregó cierto optimismo sobre la solución favorable de la cuestión internacional. Nada, sin embargo, había ocurrido, ninguna información se había recibido que justificase una modificación en las impresiones predominantes. Tanto se prolonga la expectativa, que al fin el público se va acostumbrando á ella ó, á lo menos, se va habituando á demostrar menos inquietud é impaciencia. También es oportuno observar que las alarmas sólo existirían cuando hay fundamento para ellas, si á los que son simples rumores no se les diese más de una vez exagerada importancia.

El hecho es que hubo tranquilidad en el día de ayer y que se ha acatado con resignación el anuncio del plazo solicitado por el gobierno de Chile para dar su contestación. Esperemos que sea el último, porque en una situación como la actual no es posible abusar de los aplazamientos.

Por la tarde y por la noche se recibieron en la cancillería varios telegramas del ministro Portela; pero nada se comunicó sobre su contendio, afirmándose que nada nuevo ocurría, que se trataba de informaciones ajenas al fondo de la cuestión que se ventila y sobre la cual no se esperaban hasta mañana noticias de importancia.

No sólo fué tranquilo y optimista el día de ayer, sino también escaso de rumores; sólo por la noche circularon algunos que no nos entretendremos en recoger, porque carecerían de todo fundamento.

Se ha observado que los rumores salen con frecuencia de nuestros clubs más importantes...

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.