Cien años atrás

El arroyo del Piojo - Apertura de calles
(0)
31 de enero de 2002  

El tortuoso arroyo que hasta hace poco tiempo corría entre pajonales y arbustos, frente al antepuerto, entre la Boca y la dársena sur, está á punto de desaparecer totalmente, para ser reemplazado por amplias calles adoquinadas, en las cuales se levantarán construcciones de todas clases para extender la población de la parroquia de San Juan Evangelista. Las grandes obras de saneamiento llevadas á cabo en la Boca, habían reducido el citado arroyo á un caudal de agua muy pequeño, donde los pilletes que pululan por aquella parte de la ciudad se daban cita, para bañarse en las épocas de los calores. A veces, cuando las autoridades no observaban mucho, en los contornos del Piojo se depositaba la fruta en mal estado, para que la llevara la creciente.

Hace algún tiempo, para no hacer desaparecer del todo el arroyo que se consideraba como un excelente desagüe de la Boca, se construyó un buen puente comunicando la calle Pedro de Mendoza y el muelle de la dársena sur; pero los muchachos frecuentadores de aquellos lugares, se entretuvieron un día en quemar el puente, lo que consiguieron en parte, favorecidos por la poca vigilancia y la buena clase de combustible. Presupuestadas las reparciones del puente, se estimó sus trabajos en 16.000 $, por la oficina de movimiento y conservación. En vista de esto, el jefe de esta oficina, ingeniero Sr. Enrique Carmona, pensó en hacer otra cosa más práctica: suprimir el puente, hacer desaparecer los últimos restos del Piojo y colocar amplios caños de hierro para el desagüe de los terrenos adyacentes...

Con la desaparición del arroyo del Piojo, se elimina uno de los últimos obstáculos con que se tropezaba en la Boca...

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?