Cien años atrás

Ecos del día - Candidaturas improvisadas -
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30 de mayo de 2003  

Ecos del día - Candidaturas improvisadas - Si hemos de atenernos á informaciones que se reputan fidedignas, estamos en vísperas de asistir á la proclamación de una candidatura presidencial, lanzada por empresarios de empuje, decididos y madrugadores, que no se curan mayormente de ceremonias de opinión, ni pierden el tiempo en consultarla y propiciarla. La candidatura mencionada sería así como una aparición, destinada á operar por sorpresa y arrastrar prosélitos por el coraje con que se la lanza, y confiando en que al que madruga Dios lo ayuda.

El candidato está ausente, no tiene programa, ni partido, ni se sabe si discretamente podrá aceptar la candidatura que se le brinda; pero todo esto no hace al caso. Lo esencial parece ser proclamarlo antes que nadie, ganando el tirón á todos los rivales que puedan aparecer.

No discutiremos el perfecto derecho de cualquier candidatura al honor de la proclamación, sea cual fuese su importancia; pero lo que no podemos concebir es este sistema de forjar un candidato en el vacío, como una improvisación de amigos particulares. Hasta ahora, en todas partes donde la opinión cuenta algo en la investidura de estos aspirantes á sus sufragiosn y representación, el partido y el programa precedían al candidato que debía salir de su seno, recibiendo así la primera consagración popular antes de ir á correr la suerte del comicio.Pero en este caso, sucede todo lo contrario; el candidato surge como de generación espontánea, como por ensalmo, impulsado por la desenvoltura de quienes por propia intuición lo ungen como un predestinado á tener la adhesión de un partido que no está ni aún en proyecto...

Sábado 30 de mayo de 1903

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