Con eficacia pedagógica

EL DIALOGO YO-TU COMO TEORIA HERMENEUTICA EN MARTIN BUBER Por Mariano Ure-(Eudeba)-116 páginas-($ 14)
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23 de enero de 2002  

La hermenéutica filosófica alcanzó su apogeo entre comienzos de los años sesenta y mediados de los setenta. Si bien la obra de Heidegger -y antes la de Schleiermacher- había renovado el interés por esta disciplina, confinada desde siglos atrás a la interpretación de textos religiosos, es Hans Georg Gadamer quien le da, con Verdad y método (1960), el impulso definitivo que la coloca en el centro de la escena filosófica. En la actualidad, el propio Gadamer y el filósofo francés Paul Ricoeur son sus máximos representantes.

Mariano Ure, licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino y profesor en la Universidad Católica Argentina, sugiere incorporar a la nómina de hermeneutas al filósofo vienés Martin Buber. "El objetivo de este estudio, que lleva por título El diálogo Yo-Tú como teoría hermenéutica en Martin Buber -anuncia el autor-, es descubrir en el pensamiento dialógico de Buber una teoría hermenéutica".

Con eficacia pedagógica, Ure expone en el primer capítulo los núcleos de la hermenéutica en Gadamer (especialmente, su consideración de la hermenéutica como una disciplina filosófica que se ocupa no sólo de la interpretación de textos sino también, y fundamentalmente, del diálogo entre el hombre y su mundo) y en Ricoeur (poniendo énfasis en la transformación que, según el filósofo francés, sufre el hombre al comprender un texto).

En el segundo capítulo el autor recorre las principales tesis de la dialógica buberiana. Para el filósofo vienés, el Yo no puede definirse como algo aislado ya que siempre está o bien orientado hacia el mundo (formando la "palabra primordial" Yo-Ello) o bien abierto a una relación recíproca (instituyendo la "palabra primordial" Yo-Tú); el mundo del Ello es el del conocimiento objetivo, el del Tú da lugar a una relación "existencial".

El tercer capítulo es el del encuentro de ambas corrientes. Allí, con procedimientos que se sustentan más en la confrontación de citas y en la "traducción" de conceptos de un autor a otro que en la argumentación, logra Ure dotar de verosimilitud su hipótesis. Particular atención les concede a los topos de la distancia, la alteridad, el lenguaje y la no objetivación que, mutatis mutandis , encuentra expresados en los tres filósofos.

Así, al abordar el primero de estos puntos, el de la distancia, sostiene Ure: "Gadamer nos dice que para poder comprender es necesario acortar la distancia que hay entre el intérprete y aquello que quiere comprender [...]. El modo de acortar la distancia y de comprender una realidad, una persona o un texto, es a través de la fusión de horizontes. Por su parte, Ricoeur introduce la noción de apropiación, en la que el intérprete se abre dispuesto a recibir el mensaje del otro. En cuanto al acercamiento entre los interlocutores, Buber también insiste en que el hombre, cuando pronuncia Tú, se reúne con su Tú en una dimensión que les es accesible solamente a ambos". Luego de establecer este paralelismo entre fusión de horizontes (Gadamer), apropiación (Ricoeur) y reunión Yo-Tú (Buber), el autor concluye: "La presentificación, tal como la entiende Buber, puede compararse con la fusión de horizontes y con la apropiación".

La claridad de la hipótesis, la síntesis impecable del pensamiento de los filósofos abordados (en la que no se presuponen conocimientos previos por parte del lector) y un lenguaje que combina con acierto el rigor del investigador y la prosa más amena del ensayista hacen de éste un texto muy apropiado como introducción tanto a la hermenéutica más ortodoxa como a la obra de Buber.

El trabajo se completa con una exposición -marginal, por cierto, en relación con la hipótesis conductora- acerca de la posibilidad del diálogo entre el Yo y Dios ("Tú eterno") desde una perspectiva buberiana.

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