Costantini da los últimos retoques

En tres semanas se estrenará el edificio, cuya construcción fue objetada por un grupo de vecinos
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30 de agosto de 2001  

"Acá va a estar el Frida Kahlo; acá el Torres García -lindísimo, fue récord en el remate-. Ahí van a estar los chicos sentados comiendo sándwiches. Y por acá, el patio de esculturas."

A escasas tres semanas de la inauguración al público, programada para el 20 de septiembre, Eduardo Costantini se pasea ansioso por los pasillos del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), dando las últimas indicaciones a un ejército de constructores, obreros, museólogos, secretarias y cuanto especialista haya suelto en los casi 8000 metros cuadrados de vidrio, acero y hormigón.

La entrada, en Figueroa Alcorta 3415, quita el aliento. Un gigantesco caparazón transparente protege el foyer central, donde conviven escaleras mecánicas, ascensores hiperdiseñados, y se encuentra el acceso a la librería, la biblioteca, el restaurante ("donde habrá desde módicos panchos hasta platos sofisticados", según adelanta), el auditorio de última tecnología y una sala para los programas didácticos.

"Las actividades para los chicos van a ser fundamentales", subraya el coleccionista. Y explica que las visitas gratuitas para las escuelas (que ya pueden reservar su turno al 4808-6500) consistirán en un recorrido inicial con especialistas, seguido por un taller de plástica, y concluirá en el aula, con manuales especiales que se repartirán para seguir trabajando sobre el arte latinoamericano en clase.

La muestra permanente

En el primer piso se encuentra la exposición permanente, de 225 obras. Aunque a regañadientes ("Esto es tan subjetivo... ¡hay que verlo todo!", se queja), Costantini accedió a elegir las cinco que, si uno va con poco tiempo, no podrá perderse.

La lista empieza con "Autorretrato con chango y loro" (1942), de Frida Kahlo, emblema de la colección, tapa de catálogo y comprado en Sotheby´s, en 1995, por más de tres millones y medio de dólares. Le sigue su marido, Diego Rivera (llamado Diego María Concepción Juan Nepomuceno Estanislao Rivera Barrientos Acosta y Rodríguez, según se informa en un detallado catálogo razonado de 500 páginas), con el "Retrato de Ramón Gómez de la Serna" (1915).

Luego vienen "La mañana verde" (1943), de Wilfredo Lam; "Los desastres del misticismo" (1942), del chileno Roberto Matta, y "Manifestación" (1934), de Antonio Berni, la famosa respuesta del Río de la Plata al muralismo mexicano.

En el piso superior estarán las exposiciones temporarias: Roy Lichtenstein, Guillermo Kuitca y Andy Warhol serán sólo algunos de los grandes artistas que ya tienen su espacio reservado, si bien en la exposición inaugural la sala se dedicará también a la colección Malba (esta vez enriquecida con el aporte de museos y particulares de toda América latina). Es esta sala -que en el proyecto original era una terraza descubierta- la que generó gran parte de la controversia con los vecinos, que concluyó con la aprobación final del proyecto, a fines de junio.

La inauguración protocolar será el 19 de septiembre, a las 12. Pero a la noche será la que todos esperan: están invitados personajes como Glenn Lowry, director del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), y Fernando Botero, responsable de los gordos más famosos del arte contemporáneo, para dar un primer saludo al museo que, en breve, abrirá sus puertas a la ciudad.

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