Suscriptor digital

Cuentos para disfrutar

EL CIRCULO DE LOS MENTIROSOSPor Jean-Claude Carrière-Lumen Barcelona-Trad.: N. Busquets-457 páginas-($22)
Fernando López
(0)
23 de agosto de 2000  

Ni fábulas ni historias de monstruos, genios, hadas o hechiceros; tampoco anécdotas aleccionadoras ni leyendas mitológicas. De todas ellas hay abundantes colecciones en los catálogos del mundo, juzgó Jean-Claude Carriére, de modo que prefirió reunir aquí relatos pensados y elaborados para ayudar a vivir -en algún caso, a morir-, para sembrar la duda, para desafiar al más allá, para rozar con gracia muchos de los interrogantes que se formula el hombre. "Me parece que se merecen el nombre de cuentos filosóficos", escribe con acierto en el magnífico prólogo este narrador infatigable, enamorado de todos los saberes y curioso de todas las culturas.

El círculo de los mentirosos es el resultado de veinticinco años de un trabajo que se presume gozoso. Las historias elegidas por Carriére provienen en parte de libros (más de dos mil volúmenes de relatos tradicionales recogidos en todos los rincones del planeta) y en parte de su memoria, porque en su selección también ha incluido numerosos relatos que escuchó aquí y allá. Y aun a sabiendas de que cualquier transcripción de ese tipo de cuentos es siempre defectuosa, porque ellos fueron hechos para ser oídos y no leídos, el afamado guionista, colaborador de Buñuel y Peter Brook, los pone al alcance de todos después de recrearlos del modo más diáfano y ameno. Por la misma razón, como narrador intenta que su presencia se esfume y que sea siempre el relato lo único que importe. Los adornos, si hacen falta, los pondrán los otros, los que vengan a renovar -estos sí, de viva voz y quizá abrevando en este volumen delicioso-, el placer antiguo, universal e inextinguible del cuento.

Los escenarios y las épocas cambian constantemente; a veces, la misma historia puede adoptar diversos ropajes según los lugares y los tiempos que ha recorrido en su secreto viaje de boca en boca. También algunos personajes van y vienen: las anécdotas vividas por Mula Nasrudin en el Cercano Oriente son las mismas de Sulek en Polonia, de Goha en Egipto o de Ch´ha en la tradición judía, todos seres simples, ingenuos y cargados de defectos pero dueños de una lógica implacable. Y un enigma que se plantea en Africa bien puede ser el mismo que inquieta a un piel roja, a un emperador chino, a un derviche o a un francés del siglo XX.

Autor multimedia, como le gusta definirse, Carriére pone al descubierto esas proximidades y agrupa los cuentos en capítulos según el tema o la intención. Los dedica a las lecciones de los locos o los borrachos, a los engaños de los sentidos, al origen de las cosas, a la obstinada intención de comprender el mundo y a la risa como respuesta y refugio ante ese propósito invariablemente frustrado. También caben historias -cuatro líneas o tres páginas de lectura siempre amable- sobre la condición humana, el tiempo, la verdad, el más allá y hasta la naturaleza de los cuentos. A este último apartado pertenece la sabia réplica de un narrador a quien le reclaman que descifre el significado de lo que relata: "¿Tú qué dirías si un hombre que viene a venderte fruta se la comiese, dejándote sólo con la piel?" Lo que Carriére entrega es pura médula, suculenta y sustanciosa. Por eso no conviene devorar estos cuentos filosóficos de un tirón, con esa avidez que nos ha contagiado el ejercicio permanente del consumo. Se impone como más recomendable saborearlos de a poco para descubrir su riqueza, celebrar su ingenio y deleitarse en su gracia.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?