Cultura y paisaje urbano

Alicia de Arteaga
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27 de septiembre de 2005  

¿Casualidad, coincidencia o sentido de la oportunidad? Ayer comenzó a rodar en Buenos Aires la Semana del Arte y pasado mañana quedará inaugurado en la Rural de Palermo el Primer Salón Inmobiliario. Ambas iniciativas se fundan en una misma razón: la efervescencia, que rodea por igual al mundo del arte y al mercado inmobiliario, ha puesto la proa a la multiplicación de la oferta y a una verdadera transformación en el hábitat urbano potenciado por el valor agregado del diseño. Buenos Aires tendrá el año próximo más de 20.000 unidades nuevas, disponibles para habitar y? decorar. ¿Qué pasaría si un porcentaje de la inversión inmobiliaria estuviera destinado a obras de arte, como ocurre en Córdoba y en muchas capitales del Primer Mundo?

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El efecto dinamizador sería increíble si, por ejemplo, se colocaran esculturas en los espacios comunes y los propietarios eligieran colgar en las paredes obras de artistas contemporáneos emergentes o fotografías, lenguaje expresivo que goza entre nosotros de una vitalidad asombrosa. Sin contar que en la Argentina están en marcha 250 proyectos hoteleros, algo que no ocurrió jamás en la historia de nuestro país.

Podría agregarse más información para este boletín: los grandes desarrolladores inmobiliarios son también grandes coleccionistas de arte. Veamos: Jorge Pérez, expositor invitado al Salón Inmobiliario, es considerado junto con Donald Trump uno de los mayores developpers de los Estados Unidos, tiene más de 400 proyectos en la Florida y una importante colección de arte latinoamericano. Eduardo Costantini vendió en tiempo récord la afrancesada torre de Figueroa Alcorta, está a punto de repetir la hazaña con una torre palermitana; es el más mediático de los coleccionistas argentinos y fundó un museo modélico.

Alan Faena, diseñador devenido empresario de bienes raíces, asoció de manera literal su proyecto inmobiliario de Puerto Madero con el arte y bautizó Art District al barrio que rodea El Porteño. Por allí "pastarán", en pocos meses más, las 150 vacas "intervenidas" por artistas argentinos que formarán parte del "Cow parade", una exposición que llega precedida del éxito global. Ayer, el jurado debió trabajar a destajo para seleccionar 300 proyectos entre los 691 presentados.

El "efecto arte" es una tendencia que no garantiza un mercado robusto. Dicho en otras palabras, el coleccionismo en la Argentina es más una ilusión que una realidad; pero si los cuadros y los metros cuadrados se asociaran a través de una ley de incentivos fiscales, otra sería la historia.

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