El Episcopado denunció atropellos en San Luis

Cuestionó la decisión de expulsar a una congregación religiosa
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26 de febrero de 2004  

La Conferencia Episcopal Argentina respaldó ayer al obispo de San Luis, monseñor Jorge Luis Lona, en su enfrentamiento con el gobierno provincial, que dispuso la expulsión de una congregación de religiosos y la intervención de dos institutos que el personal de esa orden administra desde hace veinte años.

En una carta suscripta por la comisión ejecutiva del Episcopado, que preside monseñor Eduardo Mirás, los obispos expresaron su afecto y su apoyo a Lona y extendieron el mensaje a "todos los fieles de la Iglesia de San Luis que han padecido difamaciones y atropellos, sorprendentes en un marco democrático de convivencia".

El obispo puntano había acusado al gobierno de Alberto Rodríguez Saá de haber querido agraviar a la Iglesia, en un nuevo capítulo del enfrentamiento que ambos mantienen desde antes de la asunción del mandatario, que había declarado públicamente su ateísmo y que, una vez en el poder, no autorizó el emplazamiento de una iglesia en la nueva ciudad de La Punta, creada por el gobierno provincial.

La controversia recrudeció a mediados de enero último, cuando Rodríguez Saá rescindió de manera unilateral el convenio con los Religiosos Terciarios Capuchinos -conocidos como Amigonianos, por haber sido fundada en 1889 por fray Luis Amigo y Ferrer, en Valencia- para la administración de la Colonia Hogar -en la que viven menores- y del instituto San Vicente de Paul, para ancianos, ambos pertenecientes al estado provincial.

El gobierno les dio un plazo de 48 horas para que abandonen la administración de los institutos y fundamentó la drástica medida en denuncias por malversación de fondos y abusos deshonestos. Esto provocó la indignación de la Iglesia y movilizaciones callejeras, en las que se pidió la restitución de las instituciones a los religiosos.

Monseñor Lona dijo que la rescisión del convenio fue "sorpresiva y con fundamentos falsos y difamatorios". En los últimos días se realizaron tres marchas silenciosas y multitudinarias. En la última, que se hizo anteayer, participaron 10.000 personas.

Los religiosos Amigonianos se dedican desde su fundación al cuidado y a la asistencia de menores en situaciones de riesgo. Están en 21 países y trabajan en la Argentina desde 1932, donde mantienen, además de los hogares en San Luis, un colegio en Morón y un instituto de menores en Verónica, provincia de Buenos Aires.

El respaldo

En la carta a Lona, los obispos señalan: "En este tiempo en el que la Argentina intenta reconstruir la solidez de las instituciones fundamentales, es imprescindible que gobernantes y ciudadanos nos ajustemos al imperio de la ley, respetemos las decisiones de la Justicia y superemos personalismos exagerados o perspectivas ideológicas ajenas a la democracia y al espíritu republicano".

Advierten que "la convivencia pacífica y fraterna sólo será posible con una Justicia que asegure las libertades individuales, entre las que tiene un lugar principal el derecho a la libertad religiosa que garantiza la Constitución nacional".

Al rechazar las acusaciones por fraude y conductas deshonestas, el Episcopado espera que "en el ámbito de la Justicia quede de manifiesto la verdad y se solucionen los conflictos". Pero añaden que para ello "es indispensable contar con un Poder Judicial independiente y eficaz".

"El respaldo hace hincapié en un aspecto clave: la independencia de los tres poderes", dijo ayer monseñor Lona, en diálogo con LA NACION, al cuestionar severamente "esta campaña de calumnias horrible que responde a un esquema de poder total".

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