El Papa planteó “una globalización solidaria”

El Sumo Pontífice hizo hincapié en la necesidad de alcanzar un desarrollo ecuánime entre todos los países del mundo, que esté animado por valores éticos
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30 de abril de 2004  • 10:31

CIUDAD DEL VATICANO-. El Papa expresó hoy la necesidad de que la globalización tenga en cuenta "valores éticos" para afrontar el "reto" de realizar una "globalización solidaria" destinada a un "desarrollo ecuánime".

Juan Pablo II lanzó la exhortación en un mensaje enviado a los participantes de la Conferencia internacional sobre la globalización que organizó la Fundación vaticana Centesimus Annus Pro Pontifice, abierta hoy.

En el mismo mensaje, el pontífice destacó que, debido a la globalización, la distancia entre países ricos y pobres es cada día mayor, y que para que ese proceso permita un desarrollo ecuánime es necesario que esté animada por valores éticos que permitan el desarrollo integral del hombre.

"La globalización constituye un vasto fenómeno social que plantea no pocos desafíos a la comunidad internacional y exige respuestas eficaces y éticamente responsables", indicó el Papa.

"Precisamente por esto resulta útil la reflexión que en estos días vuestra conferencia pretende desarrollar, escuchando las instancias emergentes del contexto social, cultural y económico mundial", agregó Juan Pablo II.

"Ante poblaciones que viven en condiciones de miseria inaceptable, ante cuantos viven en situaciones de hambre, de pobreza y de crecientes desigualdades sociales, es urgente intervenir para salvaguardar la dignidad de la persona y la promoción del bien común", explicó el Papa.

De aquí, según el pontífice, la necesidad de que globalización y solidaridad se integren, "tanto para originar dinámicas mundiales que comporten un armónico crecimiento económico y, juntos, un desarrollo ecuánime".

El desafío -añadió el Papa en su mensaje- es dar vida a una globalización solidaria, identificando las causas de los desequilibrios económicos y sociales, y tomando decisiones operativas que aseguren a todos un porvenir marcado por la solidaridad y la esperanza.

Según Juan Pablo II, "es necesario que el proceso de globalización tenga en cuenta valores éticos de fondo y que esté finalizado a un desarrollo integral de cada hombre y de todo hombre. Es necesario que las conciencias se eduquen en un alto sentido de la responsabilidad y de atención al bienestar de toda la humanidad y de cada uno de sus componentes".

"Solo bajo estas condiciones, la familia humana, constituida por pueblos diferentes entre sí por raza, cultura y religión, podrá dar vida a formas de cooperación económica, social y cultural inspiradas en una fraternal humanidad", finalizó.

Fuente: ANSA

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