Emotiva visión de la niñez

SOL DE PATIO Por Alejandro Maartino-Simurg-193 páginas-($16)
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23 de agosto de 2000  

La narrativa argentina contemporánea no abunda en novelas en las que la simpleza y la emotividad se destaquen como virtudes. Sol de patio podría ser uno de esos infrecuentes casos en los cuales la ausencia de grandes pretensiones racionales se transforma en un factor que captura la simpatía del lector.

La historia se sitúa a mediados de los años 60, y gira en torno a las preocupaciones cotidianas de un chico que cursa la escuela primaria. Su nombre es Alejandro Martino (homónimo del autor) y se propone ejercitar su escritura para presentarse al Concurso de Composiciones de la editorial Estrada, mientras espera que su amigo Rubén -quien ha sido internado- salga del hospital y retome su habitual rutina de juegos con él.

El libro está armado, básicamente, a partir del conjunto de textos escritos por Alejandro en el lapso transcurrido hasta el concurso y el regreso de su compañero a la escuela. Comprende composiciones sobre cuestiones ligadas a los descubrimientos que el chico hace cada día (los abuelos, el alma, la "cupé", el arte, etc.), las cartas que les escribe a Rubén y a su maestra, y un diccionario "personal" cuyo ordenamiento evidencia la arbitrariedad que siempre suponen las clasificaciones.

La originalidad de la novela reside en que construye un mundo repleto de ternura y asombro, presentado a través de una mirada libre de cualquier signo de cinismo o malicia. En realidad, lo que su imaginario refleja es ese paraíso perdido que a menudo los adultos creen que ha sido el mundo de su infancia.

Martino publicó Sonoridades argentinas de la flauta traversa y 25 variaciones sobre un tema de Augusto Monterroso . Sol de patio , ganadora del Primer Premio de Novela del Fondo Nacional de las Artes en 1998, completa su entrañable e idílica versión de la niñez con un final feliz.

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