En el Centro Borges muestran que el arte también existe fuera de la Capital

Comenzó la exposición de artistas del interior, seleccionados por Luis Felipe Noé
Juana Libedinsky
(0)
22 de diciembre de 2001  

"Hemos sobrevivido", se congratula el pintor Luis Felipe Noé. Y expresa su entusiasmo porque hay artistas del interior que lograron proyección internacional sólo por haber sido expuestos en Buenos Aires en el programa "Ojo al país", que él dirige en el Centro Cultural Borges. Y esta experiencia, que ya lleva tres años, permitió que muchos porteños se dieran cuenta de que el arte argentino no es sólo el de la Capital.

Con el auspicio del Fondo Nacional de las Artes y el apoyo de la Fundación Antorchas, Noé recorrió la Argentina de punta a punta, junto a Guillermo Whitelow y Alejandro Puente (que sucedieron a Rosa María Ravera y Fermín Fevre), para encontrar los artistas más valiosos.

El resultado fueron 21 exposiciones, una tras otra, desde junio de 1999, que reunieron obras de 40 autores. El viernes pasado se inauguró la última muestra de este año, a la que se suma una colectiva, con trabajos de los artistas que ya pasaron por "Ojo al país". Hay obras grandes y pequeñas, fotos, pinturas, esculturas e instalaciones provenientes de Catamarca, Santa Fe, Tucumán, Misiones, Chaco, Córdoba, Salta, Mendoza y la provincia de Buenos Aires.

Conviven, así, desde lo que parece una bolsa iluminada para desechos tóxicos, de Eduardo Sapera, con las delicadas florcitas blancas bordadas, de Mabel Tamporelli. Hay dedos atravesados por un alfiler de gancho, de Marisa Gallo, y un almohadón inflable con un grabado de Einstein, de Hugo Cava, y barcas vikingas navegando sobre olas de vidrio.

La exposición está abierta de lunes a viernes, de 10 a 21, y sábados y domingos, de 12 a 20, hasta fines de febrero, en Viamonte esquina San Martín. La entrada cuesta dos pesos. Para los artistas interesados, se siguen recibiendo carpetas para la programación de 2002 ( ojoalpais@yahoo.com y 15-4091-8845).

Se trata de creaciones de los artistas "de las provincias", como ellos prefieren llamarse: "Es una cuestión de perspectiva. Si nosotros somos el interior, la Capital, ¿qué es?, ¿el exterior?", cuestionan. Pero no se trata de un capricho lingüístico, sino del deseo de evitar todo estereotipo y que el mensaje de sus obras sea visto como verdaderamente universal.

Aunque quiere evitar encasillamientos, Noé acepta separar la producción de las provincias: "Algunos creadores son hijos de su tiempo; otros, más bien del lugar", explica.

"Tenemos un rinconcito de artistas del Nordoeste en el que se nota que el lugar es un condicionamiento fuerte; hay una interacción visual entre las obras de ellos que no tiene nada que ver con el rincón de los rosarinos, o con la exposición de los artistas de La Plata, que son más conceptuales", comenta.

Pero a todos, por supuesto, los afectó la crisis por igual: "No tanto en su obra, sino en la posibilidad misma de que ésta exista. Sin embargo, aquí están. Me maravilla saber que cuando los artistas tienen que expresarse, contra viento y marea lo van a lograr", concluyó.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.