Entre lo sagrado y lo profano

El premio Nobel norteamericano, de 85 años, habla de su reciente y comentada paternidad. Además, responde a las acusaciones que se le han dirigido por haber violado en su último libro la privacidad de su difunto amigo Allan Bloom, con revelaciones acerca de la muerte y la sexualidad del filósofo. También confiesa que votará por los republicanos
El premio Nobel norteamericano, de 85 años, habla de su reciente y comentada paternidad. Además, responde a las acusaciones que se le han dirigido por haber violado en su último libro la privacidad de su difunto amigo Allan Bloom, con revelaciones acerca de la muerte y la sexualidad del filósofo. También confiesa que votará por los republicanos
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22 de marzo de 2000  

Su decisión de ser padre a los ochenta y cinco años, el pasado 23 de diciembre, desencadenó un debate internacional que sólo las polémicas por su último libro pudieron oscurecer. Se trata de Ravelstein , cuya aparición está prevista para abril en los Estados Unidos, y que según algunos violaría la ley, por otra parte nunca sancionada, de la "privacidad póstuma".

Es la historia de vida de su querido amigo Allan Bloom, filósofo y politicólogo, héroe de la derecha norteamericana, autor de The Closing of the American Mind (La cerrazón de la mente americana), muerto en Chicago en 1962 a los sesenta y dos años. Saul Bellow revela por primera vez la homosexualidad de su amigo y explica: "Murió de Sida y no a causa de una úlcera perforante como escribieron los necrólogos de entonces. Lamento que la obra haya cobrado este elemento de escándalo que la prensa adora y que yo detesto, pero no podía actuar de otro modo. Intenté escribir su historia sin mencionar el nombre, pero el resultado fue muy mediocre. Al final, me vi obligado a hacer ciertas concesiones".

Para algunos, el libro corre el riesgo de poner en crisis a los conservadores como el candidato presidencial Alan Keyes, un discípulo de Bloom, ferozmente contrario a los homosexuales. " Ravelstein no tiene nada que ver con la ideología conservadora -afirma Bellow- no es un libro sobre los homosexuales o sobre el Sida, sino más bien sobre la amistad entre Ravelstein, el protagonista, y Chickie, el narrador. Si hubiera pecado por omisión, otro se habría ocupado de colmar el vacío. Por eso, es mejor que lo haya hecho un amigo desinteresado y no un extraño cualquiera. Bloom nunca había puesto al descubierto su situación, porque antes que filósofo y escritor era docente, y temía arruinar su carrera."

El libro es, como de costumbre, riquísimo en elementos autobiográficos. El narrador Chickie se separa de su mujer Vela, una científica bella y egoísta, y vuelve a casarse, en quintas nupcias, con la joven Rosamund, quien lo asistió con amor después de una intoxicación casi letal con pescado (una experiencia realmente vivida por Bellow). La trama es, según los críticos, casi idéntica a lo que le pasó en su vida con su cuarta esposa, Alexandra, matemática rumana, y la quinta, Janis Freedman, una ex-alumna, con la que se casó en 1989.

-He escrito muchos libros y no veo cómo una sola persona habría podido vivir tantas vidas. Si fueran variaciones múltiples de mi existencia, mis obras serían uniformemente tediosas y nadie querría conocerlas. El hecho de que millones de personas en el mundo las lean significa que soy un autor que sabe inventar historias.

-¿Cómo se reconoce hoy en sus personajes?

-Como aquel pájaro del mito que, cuando no tuvo ya nada para dar de comer a sus pichones, se desgarró el pecho con su pico y les ofreció su propia sangre.

- Ravelstein , su nueva novela después de más de diez años, fue concebida contemporáneamente con su hija Naomi Rose. ¿Existe alguna relación entre ambos nacimientos?

-No creo. El de Naomi pertenece a Dios y a la naturaleza. Ravelstein es hijo de mi vena creativa. Pero, por favor, no me pida que despliegue los detalles de mi vida privada ante los bostezos de las masas. Diré sólo que estoy hechizado por esta niña. Y que después de tres hijos varones, una hija mujer es, para un padre, una experiencia del todo nueva.

-Cuando decidió tener una hija a los ochenta y cinco años, ¿sabía qué tabúes debería enfrentar?

-Agradezco a la ciencia que haya demostrado cómo, mientras estamos vivos, podemos ejercitar las facultades de los seres humanos. Además, recuerdo el espléndido cuento de Isaac Singer sobre un hombre de cien años que, tras haber perdido a toda su familia en la Primera Guerra Mundial, regresa a su pueblo natal para casarse y tener un hijo, al que llama Isaac.

-El Antiguo Testamento está lleno de padres centenarios.

-Me temo que en aquellos tiempos el modo de contar los años era distinto: cada año debía ser más corto que los actuales.

-En Ravelstein , usted revive el terrible accidente que sufrió en el Caribe en 1994. ¿Qué recuerda de esa experiencia?

-No he estado nunca tan cerca de la muerte. Permanecí en terapia intensiva por casi seis semanas, completamente inconsciente. No sabía ni lo que me había sucedido ni dónde estaba. La pesadilla duró casi tres meses y cambió mi actitud frente a la vida.

-¿Cómo juzga a la política norteamericana?

-Durante un período de mi juventud fui marxista, aunque nunca estalinista, hasta que durante la guerra me di cuenta de que las catástrofes las causaban tanto la derecha como la izquierda, y me pregunté, incluso, si Stalin no había producido más cadáveres que Hitler. Desde entonces, me defino como conservador.

-¿Se siente cercano a algún partido político actual?

-En las últimas elecciones, voté siempre a los republicanos. Puede creerme que no son diablos con cuernos. Es más, pienso que los cuernos están democráticamente distribuidos, sobre todo en la izquierda.

-¿No le gustan los demócratas?

-¿Cómo podrían no gustarme? Después de todo, me crié en la era Roosevelt. Pero los nuevos demócratas son otra cosa. Clinton es un hombre muy inteligente, uno de los políticos más hábiles que haya tenido este país. Pero, ya ve, luego de decirlo, me arrepiento enseguida. En lo que respecta a Hillary, si yo fuera un neoyorquino, está claro que votaría en contra de ella.

-¿Qué juicio le merece hasta aquí la competencia por la Casa Blanca?

-Es una extraña oscilación entre lo sacro y lo profano. Un día se asemeja a una catedral y, al día siguiente, a un circo. Claro que al final lo que prevalece es el circo. Me sorprendí mucho cuando McCain atacó a la derecha religiosa, pero lo admiro profundamente y creo que es una de las pocas figuras públicas respetables. Su comportamiento en Vietnam fue ejemplar. Si las elecciones fueran hoy, lo votaría seguramente.

-¿No le molesta la posición de McCain contra el aborto?

-Mucha gente está en contra del aborto que, de cualquier manera, no es un problema central en mi existencia.

-¿Quién es el heredero de Saul Bellow?

-Philip Roth. Entre los autores de mi generación y de la siguiente, él es el mejor. Algunos de sus trabajos me parecen excepcionales. Pero entre los jóvenes de The Republic of Letters , la revista en la que colaboro desde hace años, descubro también algunos talentos interesantes, como Dennis Johnson.

-¿Está de acuerdo con quien compara las editoriales norteamericanas con el star system y a los escritores con las estrellas de Hollywood?

-De ninguna manera. El único que sostiene una comparación tal es Norman Mailer que, sin embargo, se parece más a una estrella de cabaret, a pesar de su talento. Yo, por mi parte, no he tenido tiempo de seguirlo.

-¿Piensa que Toni Morrison se merecía el premio Nobel como usted?

-No puedo contestar a esta pregunta porque no me gusta criticar a mis contemporáneos. No es una buena idea. Creo que Toni Morrison ha compuesto algunos libros interesantes.

Cronología

  • 1915: Saul Bellow nace en Lachine, Québec. Sus padres son judíos rusos que han emigrado a Canadá.
  • 1924: la familia de los Bellow se muda a Chicago.
  • 1944: Bellow publica su primera novela, Dangling Man, en la que se ocupa de contar la vida de los jóvenes norteamericanos en los últimos años de la Segunda Guerra Mundial.
  • 1947: aparece su segunda novela, The Victim.
  • 1953: con Las aventuras de Augie March gana el National Book Award. En ese libro narra la historia picaresca de un joven judío de Chicago.
  • 1964: en Herzog , cuenta la historia de un maduro intelectual judío que se salva de la locura y del suicidio dialogando imaginariamente con las grandes personalidades de Occidente.
  • 1978: obtiene el premio Nobel.
  • 2000: en abril próximo, se lanzará en los Estados Unidos Ravelstein , la historia de vida del filósofo Allan Bloom, muerto en 1992.
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