"Escuchar a un niño es una manera de educarlo"

El psicoanalista argentino Juan Nasio dice que a los chicos hay que hablarles con sencillez y convicción
El psicoanalista argentino Juan Nasio dice que a los chicos hay que hablarles con sencillez y convicción
Jorge Rouillon
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26 de agosto de 2001  

¿Cómo comunicarse con un hijo? ¿Cómo hablarle a un chico o a un adolescente con autenticidad? ¿Cómo escucharlo? Juan Nasio, psiquiatra y psicoanalista argentino, radicado en París desde hace 30 años, distinguido por Francia con la Legión de Honor, ha recibido muchas veces en su consultorio a padres preocupados porque temen que su hijo consuma marihuana o esté metido en otros problemas. Y no saben cómo hablar con él.

Autor de 18 libros, que fueron traducidos a una decena de idiomas tan variados como el japonés, el rumano, el danés, el alemán o el inglés, Nasio estuvo de visita en Buenos Aires, para dictar un curso, invitado por la editorial Paidós, que lanzará aquí su libro "Un psicoanalista en el diván".

"Antes que nada, para hablarle a un niño hay que tener algo que decir", comentó en un diálogo con LA NACION. Tras cuatro años de ausencia en Buenos Aires, encuentra la ciudad muy atractiva, más allá de la grave crisis que se está viviendo.

Al niño hay que hablarle con la convicción, con el sentimiento de que va a comprender, precisa. No pensar que porque es muy chico no nos va a entender (aun si es bebe, puede darse el vínculo de manera intuitiva).

Nasio invita a hablarle mirándolo a los ojos y, sobre todo, usando pocas palabras, bien pronunciadas. Palabras simples, nada de largos discursos. Y hablar con el corazón, libremente, con emoción y autenticidad.

En el momento justo

¿Tengo que decirle la verdad a mi hijo?, se preguntan algunos sobre temas más complicados. "Toda verdad hay que decirla, pero en el momento oportuno, elegido", dice el psiquiatra.

Por ejemplo, a un hijo adoptado puede no decírsele esta situación a los tres años, pero sí a los siete. El mismo chico crea las condiciones de la verdad. Nasio piensa, al igual que su maestro Jacques Lacan, que la verdad "es dicha siempre en una estructura de ficción", nunca del todo.

¿Y cómo escuchar a un niño que nos quiere transmitir su interior? Es más difícil que a un adulto, opina, que nos dice lo que siente con palabras, más o menos bien. "El niño dice sus sentimientos con el cuerpo, con la mímica, con el juego, con los dibujos, con los movimientos". Quien lo escuche, tiene que estar más concentrado que con un adulto.

"A veces no tenemos ganas ni disposición, abrumados por obligaciones -admite Nasio-. Busquemos el momento en que estemos mejor dispuestos, pongamos el corazón en paz y dediquemos el tiempo que sea necesario para escuchar al chico, aún sabiendo lo que nos va a decir. Porque el niño necesita hablar, aunque sea para decir zonceras. Escuchar a un niño es ayudarlo a aprender a hablar, a pensar. Es una manera de educarlo."

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