Facilismo y ausencia de límites, males de la escuela

Docentes plantearon a Filmus los problemas de la educación
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29 de febrero de 2004  

Menos exigencia en las aulas, alumnos aprobados por "decreto", ausencia de límites y falta de condiciones para sobrellevar una actividad con obligaciones que la escuela no debería asumir son los principales problemas que cuatro docentes de esta capital y del conurbano bonaerense plantearon en persona al ministro de Educación, Daniel Filmus, a pocas horas del comienzo de clases.

Reunidos por LA NACION, dos maestras y dos directivos escolares advirtieron, además, sobre una insuficiente política educativa nacional y se mostraron preocupados por el nuevo rol social que debe cumplir la escuela, lo que a veces los lleva a desatender su misión fundamental: educar. "No sabemos muy bien qué se espera de nosotros. Ni tampoco qué rol debe cumplir la escuela. No hay un proyecto político claro de sociedad y así ningún país sale adelante", opinó la educadora Inés Germino, de la Escuela N° 16, que atiende a la población de la Villa 21, de Barracas.

La acompañaron Marta Abrego, del mismo establecimiento; Héctor Robles, vicedirector de la Escuela N° 8 de Villa Lugano, y Marcos Grego, vicedirector del colegio privado Cruz del Sur, de San Isidro, que también plantearon a Filmus sus inquietudes sobre la marcha del sistema educativo.

Los docentes coincidieron en que la Argentina no tiene definido un modelo de educativo como sí lo tenía a comienzos del siglo XX, cuando la enseñanza era el motor de desarrollo del país. Y en consonancia con la advertencia que hace unos meses hizo la Academia Nacional de Educación, aseguraron frente al ministro del área que el país vive una encrucijada profundamente crítica y que deben encararse políticas efectivas y simultáneas para salir del estancamiento.

Según Robles, a partir de la aplicación de la ley federal de educación la enseñanza entró en crisis y el sistema educativo se fragmentó.

"En nuestra escuela trabajamos con chicos pobres. Tenemos un buen ritmo y hemos progresado. Pero a veces nos preguntamos si todo este esfuerzo tiene sentido en un país que reúne 24 jurisdicciones educativas gobernadas sin una integración dentro de un sistema común", dijo Robles.

"En los años 90 se procuró destruir un proyecto de país", advirtió el docente. "Y tuvieron éxito", asintió su colega Abrego.

Filmus coincidió con ambos pero situó la problemática en la década del 60. "El sistema educativo entró en crisis en 1966, con La noche de los bastones largos. Después de esto no hubo ninguna razón esencial para sostener el sistema de enseñanza. Así, durante los años de la dictadura se educó para el orden; en 1983, se educó para la democracia y en 1990, se educó para la contención social."

Según el funcionario, la escuela se ha vaciado de contenidos pedagógicos. "Los colegios se han convertido en especies de guardería. Ahora, el desafío principal de nuestra gestión es ver cómo se revierte esta situación."

¿Y cómo se revertirá esta situación?, preguntó la maestra Germino, al advertir que hoy la escuela se hace cargo de situaciones que no debería asumir.

"Cambiando el modelo de país", respondió Filmus. "Por eso, hemos trabajado para asegurar un mínimo de 180 días de clases y reforzar la lectura, con campañas en las canchas de fútbol, en las playas y lugares turísticos, y con la compra de 3,5 millones de textos escolares que serán distribuidos en distintas escuelas", dijo el ministro, al pronunciarse en favor de "volver a implantar en las aulas la cultura del esfuerzo".

Pero los maestros advirtieron que generalmente esos libros nunca llegan a la escuela. Y que hoy la mayoría de los alumnos pasa por el aula sin tener su propio libro.

"Los chicos no tienen libros. En nuestra escuela, hasta ahora no han enviado textos escolares y los pocos que tenemos, los arman las maestras con fotocopias. La mayoría de los chicos está gran parte del año sin tener su propio libro o manual de lecturas", indicó Abrego.

Aulas repletas

Otro de los problemas planteados durante el debate fue la falta de espacio para albergar a los chicos. "En nuestra escuela hay entre 20 y 30 chicos en lista de espera. Es un grave déficit, porque si no se les encuentra un lugar, muchos de ellos dejarán de estudiar. Es algo fácil de comprobar: frecuentemente encontramos chicos de 12 y 13 años que jamás pasaron por un aula", dijo Abrego.

Y el profesor Grego, en plena coincidencia con sus colegas, añadió: "Hoy no hay límites. Eliminamos la exigencia y vamos hacia el facilismo. Entonces, los resultados están a la vista cuando miles y miles de chicos son aplazados en los ingresos a la universidad".

Según Filmus, la superpoblación escolar fue algo que sucedió a partir de la aplicación de la ley federal de educación. "Al crearse el 8° y 9° años se han incorporado diversos sectores sociales que abandonaban la escuela antes de comenzar el secundario", dijo el funcionario.

Para Grego, la escuela está siendo demandada por muchas cuestiones sociales, sin delimitar la función que debe tener la institución. "Desde los organismos centrales se tendría que establecer qué se puede y qué no se puede, porque si no los docentes son los culpables de todas las frustraciones de los alumnos. Y así leemos en los diarios que miles de chicos fracasan en el ingreso en las universidades, que más de un millón de alumnos repite o abandona la escuela", dijo.

El ministro de Educación aseguró: "El proyecto de la década del 90 puso a la escuela de cara a lo social y abandonó el rol pedagógico. Ahora tenemos que recuperar asignaturas centrales como matemáticas, lengua y lectroescritura. Hoy hay que dotar a los chicos para que puedan enfrentar el mundo laboral, ya que la mayoría de los chicos que ingresa en la universidad tiene que trabajar para pagarse los estudios superiores".

Promoción directa

Grego aseguró que la aplicación de la ley federal de educación es muy ambiciosa y choca con los problemas de la realidad.

"En la provincia de Buenos Aires nos hemos encontrado con que desde la direcciones se fomentaba que el chico pasara de año aún sin tener los conocimientos básicos", advirtió.

Según Robles, esa medida respondió a una cuestión técnica. "Con la extensión de la enseñanza básica, al crearse el séptimo y octavo años, se fomentaba que los chicos pasaran de alguna manera, aun sin tener los contenidos esenciales que se dictaron durante el año. Durante mucho tiempo, en la provincia de Buenos Aires, las supervisiones exigían hacer pasar de grado a los chicos por una simple cuestión estadística."

Filmus admitió la existencia de la promoción automática, pero prometió que "nunca más va a pasar. Nadie más va a sugerir que los chicos tienen que pasar de grado sin aprender. Y que alguien indirecta o directamente diga que no importa la exigencia sino la estadística. Es preferible que repitan todos, porque en la escuela no se trata de pasar de grado, sino de aprender".

Advirtió, sin embargo, que "el docente tiene una contradicción porque si presiona al alumno excesivamente corre el riesgo de que termine abandonando la escuela. Así, se encuentra en una encrucijada: hacer pasar de grado a sus alumnos, aunque no tengan los contenidos mínimos, o empujarlos al abandono".

Definiciones

Marcos Grego

  • "Hoy no hay límites. Eliminamos la exigencia y vamos hacia el facilismo. Entonces, los resultados están a la vista cuando miles de chicos son aplazados en la universidad."
  • Inés Germino

  • "No sabemos muy bien qué se espera de nosotros. Ni tampoco qué rol debe cumplir la escuela. No hay un proyecto político claro de sociedad y así ningún país sale adelante."
  • Héctor Robles

  • "En nuestra escuela trabajamos con chicos pobres. Nos preguntamos si el esfuerzo tiene sentido en un país con 24 jurisdicciones educativas, sin una integración común."
  • Daniel Filmus

  • "Durante los años de la dictadura militar se educó para el orden; en 1983 se educó para la democracia y en la década del noventa se educó para la contención social."
  • Marta Abrego

  • "Tenemos en nuestra escuela entre 20 y 30 chicos en lista de espera. Es un grave déficit, porque si no se les encuentra un lugar, muchos de ellos dejarán."
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