Historia de nuestro presente

EL MUNDO CONTEMPORANEO: HISTORIA Y PROBLEMAS Directores: Julio Aróstegui, Cristian Buchrucker y Jorge Saborido-(Biblos/Crítica)-358 páginas-($ 35)
EL MUNDO CONTEMPORANEO: HISTORIA Y PROBLEMAS Directores: Julio Aróstegui, Cristian Buchrucker y Jorge Saborido-(Biblos/Crítica)-358 páginas-($ 35)
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23 de enero de 2002  

El Mundo Contemporáneo: Historia y problemas, voluminosa obra colectiva dirigida por el historiador español Julio Aróstegui y los argentinos Cristian Buchrucker y Jorge Saborido, reúne trabajos de autores de ambos países, en un singular esfuerzo historiográfico y editorial por enriquecer el conocimiento del mundo actual desde "una tradición europeo-americana de habla española que hasta ahora desgraciadamente ha estado tal vez demasiado ensimismada y debe salir a confrontarse con otras".

Este propósito enfrenta las dificultades propias de una tarea especialmente ardua: la recuperación de una historia que los autores identifican mejor como historia de nuestro presente que con la tradicional denominación de contemporánea. Esas dificultades se originan en el carácter reciente de los procesos estudiados, en la profusión de datos y documentos, en la vastedad de una historia que trata de liberarse de la mirada eurocéntrica y, sobre todo, en el importante grado de compromiso y significado que dichos procesos mantienen para historiadores y público en general. El destacable esfuerzo de sistematización, especialización, síntesis y sinopsis permite a los autores afrontar esas dificultades sin renunciar a una exposición relativamente minuciosa de datos, fuentes y bibliografía.

La introducción general de Aróstegui traza el cuadro general de problemas, debates y períodos que se desarrollarán en los diversos capítulos de la obra. El paso del siglo XIX al XX, pero también un cambio decisivo en las alianzas, los objetivos y las expectativas de las sociedades de Occidente marcan -según Aróstegui- un punto de inflexión entre las tendencias que habían predominado hasta 1890 y las que se hacen cada vez más presentes a partir de 1900. Así pues, la etapa de las revoluciones liberales, del nacionalismo y la industrialización, que parece una continuación de la Revolución Francesa, deja paso a una nueva etapa más sombría donde el imperialismo, la competencia militar y diplomática y el creciente extremismo ideológico anticipan los momentos más trágicos del siglo pasado, pero también algunas de las más asombrosas realizaciones de la humanidad.

Directores y colaboradores (M. I. Barbero, J. Casali de Babot, L. Cattáneo, S. Dawbarn, M. I. Fernández, A. M. Fernández García, C. Ferraris, M. González de Molina, E. González Martínez, E. Hernández Sandoica, M. Huguet, Lucas Luchilo, J. S. Pérez Garzón, L. de Privitellio, T. Racolin, G. Sánchez Recio, R. Sevilla y F. Villacorta Baños) se reparten un nutrido repertorio de aspectos del mundo contemporáneo: industrialización, revoluciones burguesas y socialistas, guerras europeas, coloniales y mundiales, cataclismos tecnológicos y productivos, desarrollos ideológicos, artísticos y culturales, colonialismo y dominación imperiales, movilización social y transformación cultural. Las exposiciones mantienen una rigurosa distinción entre tendencias imperantes en el siglo XIX y en el XX, entre la creciente esperanza en el "progreso" y la no menos creciente angustia frente a un mundo cuyas posibilidades tienden a percibirse cada vez más turbadoras y sombrías.

La inclusión en cada capítulo de una reseña, que sintetiza tanto las imágenes historiográficas del tema tratado como los aspectos más polémicos, hace posible una exhaustiva reconstrucción de las tendencias políticas, económicas e ideológicas predominantes en la comprensión del pasado y una toma de conciencia de la fragilidad de esas imágenes, en un mundo donde la velocidad de los cambios torna caduca y parcial cada interpretación del pasado y del presente.

La amplitud y la diversidad del tema han obligado a renunciar a exponer algunos desarrollos y procesos que, más allá del esfuerzo manifiesto por dejar atrás las interpretaciones europeístas, parecen desbordar el interés del libro. En tal sentido, los abordajes de Estados Unidos, China, Japón e India aparecen más claramente insertos en sus relaciones con el mundo diplomático y colonial que como temas plenamente autónomos y explicativos de algunos de los procesos analizados. Del mismo modo, y por razones de claridad y síntesis expositiva, se ha tenido que resignar una exposición detallada de procesos militares y políticos considerados capitales en beneficio de una mejor interpretación de sus características y consecuencias más significativas.

Lanzada a interpretar un mundo crecientemente complejo, diverso e interrelacionado, El Mundo Contemporáneo: Historia y problemas es, sin duda, una empresa original y estimulante donde la matriz cultural europeo-americana -o quizás mejor, hispanoamericana- deja marcada una impronta de su voluntad creadora para enfrentar las dificultades de comprensión e interpretación de la "historia del mundo presente" y liberarse de tradiciones hasta ahora demasiado distantes o parciales.

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