La Bizancio de los enigmas

Sánchez Granel es rosarino, tiene 52 años, trabaja como ingeniero civil y publicó una primera novela, Crónicas de la inundación
(0)
19 de diciembre de 2001  

"A los doce años, viajé a Europa por primera vez, en compañía de mis padres. Recuerdo que, cuando ellos me llevaron al Louvre, me asombró, más que las grandes obras, el tiempo que la gente se quedaba mirando un cuadro. A mí me parecía que bastaban unos pocos segundos para darse una idea de lo que se tenía ante los ojos. Eso me llevó a preguntarme qué era lo que esa gente veía y yo no y a interesarme en la historia de la pintura", dice Carlos Sánchez Granel, el flamante ganador del Premio LA NACION de Novela 2001. Aquella primera visita al Louvre quizá haya sido el remoto origen de Un viaje a Estambul , la novela que premió un jurado integrado por Alicia Dujovne Ortiz, Isidoro Blaisten y Mempo Giardinelli.

Sánchez Granel es rosarino, tiene 52 años, trabaja como ingeniero civil y publicó una primera novela, Crónicas de la inundación. Aunque vive en San Isidro, pasa mucho tiempo en el sur de Francia donde su empresa construye casas, sobre todo el tipo de villas que tanto han proliferado en el Languedoc en los últimos años.

Un viaje a Estambul relata la historia de una mujer francesa, Geneviéve Fargues, restauradora de frescos medievales, que viaja a Turquía, contratada por la Unesco, para trabajar en la recuperación de un mural de gesta. Geneviéve ha descubierto en capillas francesas imágenes de un artista cuyo nombre se ignora pero al que, presumiblemente, se deba la pintura hallada en Estambul que ella debe restaurar. En esa pintura Geneviéve descifra la vida del artista, al que ella decide llamar Henri. El fresco no sería sino la narración de los viajes del pintor francés y de las numerosas peripecias que lo llevaron a Constantinopla en épocas de la Cuarta Cruzada. La lectura de Un viaje... revela una labor de investigación histórica muy profunda por parte del autor. Dice Sánchez Granel sobre este tema: "Para escribir mi novela, debí investigar mucho en libros de historia. La idea del libro surgió un día durante un zapping . Di con un programa de televisión en el que una mujer explicaba cómo se restaura un mural. Se pasaba meses cepillando una pared hasta que surgían vestigios de una figura casi borrada por los siglos. Me imaginé entonces lo aburrido que podría resultar ese trabajo monótono y pensé que, si me viera obligado a hacer algo semejante, inventaría una historia sobre esa obra oculta por la pátina del tiempo, el yeso y el humo de las velas. Es lo que hace Geneviéve en mi novela: reconstruye la existencia de ese hombre inteligente, pero simple, que registró en un muro no sólo su propia vida sino todo un período".

Al evocar la Cuarta Cruzada, Sánchez Granel pasa revista por medio de sus personajes a las costumbres, la filosofía, los métodos de construcción y los estilos arquitectónicos de la Edad Media.

"Mis estadías en el sur de Francia -dice Sánchez Granel- me han familiarizado con el arte medieval, con los cátaros y la herejía de los albigenses. El itinerario que mi personaje hace en Francia es un recorrido que yo mismo he hecho durante mis trabajos. En esos peregrinajes he visto algunos murales, restos muy pobres de obras mayores, de líneas casi completamente desdibujadas que, por eso mismo, se prestan más al ejercicio de la fantasía. Por otra parte, para que la evocación de Estambul no pareciera libresca, después de estudiar unas guías de turismo viajé a esa ciudad: quería describirla con la soltura que da haber caminado por sus calles, olido las especias en los bazares, visto las aguas del Cuerno de Oro y del Bósforo. Estuve apenas dos días y, curiosamente, lo que encontré no era muy distinto de lo que me había imaginado leyendo libros de turismo y de historia. El resto lo hace la imaginación. Como lector siempre me gustaron las historias que tuvieran un enigma, no necesariamente policiales. En Un viaje a Estambul , el enigma no sólo reside en el tema de la identidad, la reconstrucción hipotética de una vida de artista, sino que paradójicamente el desenlace planteará un imprevisto misterio".

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.