"La calidad educativa es mi obsesión"

Promete garantizar 180 días de clases y advirtió que el Gobierno debe intervenir en los conflictos educativos provinciales
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21 de mayo de 2003  

El nuevo ministro de Educación, Daniel Filmus, promete que será un obsesivo de la calidad educativa. "Hay jurisdicciones en las que los alumnos salen sabiendo el 50% más que en otras. Por eso es fundamental mejorar la calidad de la educación. Para no ser un excluido, el chico tiene que estudiar. No sólo para obtener un título, sino para demostrar que sabe", afirma.

Sentado en su despacho de la Secretaría de Educación porteña, en Paseo Colón al 200, un lugar amplio y decorado con portarretratos que exhiben, por ejemplo, una foto del funcionario abrazado con el presidente de Brasil, Lula Da Silva, Filmus recibió a LA NACION

Anticipó que el ministerio absorberá la Secretaría de Cultura. Y aseguró que aún no designó a sus colaboradores. "El presidente (Néstor Kirchner) me dio plena libertad para elegir mi equipo de colaboradores. No importan la identidad partidaria o la ideología política de ellos", comentó Filmus, quien dejará su cargo en el gobierno porteño a la actual subsecretaria de Educación, Roxana Perazza.

Preocupado por la crisis en Entre Ríos, donde 160.000 alumnos aún no comenzaron las clases, sostiene que el Ministerio de Educación "no se puede quedar de brazos cruzados".

-¿Cuáles serán sus primeras medidas?

-Hay que recuperar la unidad nacional. Imagino un Ministerio de Educación que tenga una estrategia de concertación con los distintos actores políticos y sociales. Un ministerio con alta capacidad para evaluar la calidad educativa y capacitar a los maestros.

-¿Y cómo lo va a realizar?

-Aquí vamos a cambiar el criterio de evaluación. Si uno se pregunta para qué evalúa se dará cuenta de que es para compensar la diferencias que existen. Por eso me parece que el Ministerio de Educación tiene que aportar recursos para generar programas de compensación.

-¿Revisará la reforma educativa?

- Creo que hay que aportar una política que unifique la reforma. Aquí debe haber unidad entre las distintas jurisdicciones y no uniformidad.

-¿Cómo achicará la brecha entre un alumno del conurbano y uno del centro de la Capital?

-Tenemos los desafíos del siglo XXI y la deuda del siglo XIX. Debemos entrar en la era de la informática cuando una parte de nuestra población no entró en la era de Gutenberg. El rol del Consejo Federal de Educación es fundamental, pues de nada sirve que un ministro defina políticas si no son acompañadas por los ministros del área de cada provincia, que son los que gestionan las escuelas.

-¿Qué políticas hay que aplicar?

-El Estado nacional tiene que generar mecanismos para capacitar a los docentes. Si se lo deja en manos de las provincias se agranda la brecha social. Habrá una convocatoria de todas la fuerzas políticas y sociales para que la educación pase a ser una política de Estado.

-¿Cómo va a lograrlo?

-Hay que garantizar un piso mínimo de 180 días de clases. Y esto quiere decir asegurar la posibilidad de generar condiciones para que los docente cobren en tiempo y forma, de tal manera que no se afecte la continuidad educativa de los chicos. Y no quieren decir 180 días en los que pase el tiempo. Hay que dejar de lado el "zafar" y recuperar el espíritu por el esfuerzo y la educación.

-¿Qué hará para evitar que los chicos sigan perdiendo días de clases?

-Cada provincia tiene que buscar su estrategia y el Ministerio de Educación debe tener un estrategia activa, actuar en los casos conflictivos y no quedarse de brazos cruzados. Por eso es preocupante lo que sucedió en Entre Ríos, donde el conflicto se judicializó y los jueces fueron los que ordenaron a los docentes que dicten clases. El Estado nacional debe apoyar a las provincias.

-¿Puede haber una "intervención educativa" en Entre Ríos?

-No sé qué figura jurídica corresponde. Yo lo pondría a discusión en el Consejo Federal y le brindaría apoyo. Una de las responsabilidades del gobierno nacional es ayudar a todos los que no pueden con políticas compensatorias, como becas y libros.

-¿Cómo integrará a las escuelas?

-En este tema es importante el rol de Educ.ar, al igual que el papel de los medios de comunicación. Algunos programas ejecutados en la ciudad podrían funcionar en la Nación. Sobre todo los que plantean un acercamiento a los medios.

-¿Va a tratar de que la secundaria sea obligatoria como se aprobó en la Capital Federal?

-Por ahora no. Sólo pretendo que los alumnos tengan diez años de buena educación obligatoria.

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