La DAIA distinguió a ADEPA por sostener la libertad de prensa

Su titular, José Hercman, entregó el premio
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29 de junio de 2002  

La Delegación de Asociaciones Israelitas de la Argentina (DAIA) entregó ayer el Premio DAIA 2002 a la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), por su labor de 40 años.

La distinción le fue entregada al presidente de esa comisión, Guillermo Ignacio, por el presidente y el secretario general de la DAIA, José Hercman y Julio Toker, respectivamente, ante un numeroso público reunido en el auditorio de la Prensa Argentina. El premio destaca la infatigable lucha por un principio esencial de la democracia: la libertad de prensa y la denuncia de sus violaciones.

En el acto la DAIA otorgó distinciones post mortem a los periodistas César Tiempo, poeta y autor teatral; Natalio Botana, ex director del diario Crítica, y Alberto Gerchunoff, autor de "Los gauchos judíos". Y reconoció especialmente a los diarios Buenos Aires Herald -la distinción fue entregada a su editor gerente, Dan Krischock- y Argentinisches Tageblatt, cuyo premio recibió el economista Roberto Alemann.

El historiador Félix Luna comentó que la familia Alemann, dueña del Tageblatt, tomó una posición adversa a la de la mayoría de la comunidad alemana, que en un principio veía con orgullo a Hitler por su lucha contra la desocupación y a la que su antisemitismo le parecía una suerte de concesión demagógica.

En su mensaje, Luna se solidarizó con Roberto Alemann, al sostener que "la cobarde agresión que sufrió -hace unos meses- no representa el sentimiento de los argentinos".

Leyó, además, un poema de César Tiempo sobre la circuncisión, elogió la prosa castiza de Gerchunoff y sus peculiares notas necrológicas, destacó el antifascismo de Natalio Botana y el registro de los hechos durante el proceso militar por el Buenos Aires Herald.

Abrió el acto el presidente de ADEPA, José Claudio Escribano, que señaló que la gran mayoría de la prensa argentina estuvo siempre contra el racismo y la intolerancia, y destacó rasgos de los premiados, como Alberto Gerchunoff, que necesitaba dos linotipistas avezados en interpretar sus manuscritos.

Valores compartidos

En su discurso, el titular de la DAIA destacó que tanto ADEPA como la institución que él preside tienen objetivos compartidos.

"Si bien nuestros campos de acción son diferentes, los valores son compartidos. Hay un aspecto común de suma trascendencia, que queremos señalar: tanto la comisión que hoy honramos como la DAIA han actuado siempre sin importar el color político del gobierno de turno", expresó Hercman.

Dijo que "nos sentimos hermanados en el camino compartido, en los anhelos y en las luchas en el país que queremos, libre de prejuicios y discriminaciones con medios de prensa rigurosos al servicio de la verdad".

Hercman consideró un agravio moral que en el granero del mundo millones de compatriotas pasen hambre. Y mostró preocupación por la falta de objetividad que atribuyó a ciertos medios que cubren los hechos de violencia y terrorismo en Medio Oriente.

"Creemos injusto -señaló- que no se describa como crímenes de lesa humanidad el asesinato premeditado de civiles indefensos, incluyendo muchos niños, perpetrado en transportes públicos, sitios de esparcimiento y ámbitos de trabajo."

Por su parte, Ignacio agradeció la distinción y recordó a sus antecesores en la comisión: Carlos Ovidio Lagos, Luis F. Etchevehere, José Claudio Escribano y Luis H. Tarsitano.

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