La era del relieve

Avanza el sistema tridimensional: ya no se limita a unos pocos géneros y lo usan incluso grandes realizadores
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24 de junio de 2011  

En el principio fue la imagen en movimiento. Luego, el sonido. Después, el color. Y el 18 de diciembre de 2009, el 3D. Ese día no pasará a la historia del cine como el de su debut oficial, sino como el momento en que, gracias a Avatar , el director James Cameron demostró que esa técnica abría nuevos caminos en la pantalla grande. Avatar se convirtió en el mayor éxito de taquilla hasta el momento, y hoy, a un año y medio de su estreno, los films que le exigen anteojos especiales al público se multiplicaron. Terror ( Scar ), comedia ( Torrente 4 ), catástrofe ( Pirañas ), erotismo ( Calígula ), aventura ( Piratas del Caribe 4 ), animación ( Toy Story 3 , entre muchísimas otras), documental ( Pina ), acción ( Drive Angry )... Películas de casi todos los géneros han incorporado el 3D, en lo que constituye la principal apuesta de la industria por ganarles a la piratería y al cine visto en casa. La fiebre es global: India, Colombia, Alemania, Italia, España, Hong Kong y la Argentina participan de esta carrera en tres dimensiones. Y además, en los próximos meses podrán verse los resultados logrados en este campo nada menos que por Werner Herzog, Wim Wenders, Bernardo Bertolucci y Martin Scorsese. Con su trabajo, empezarán a responder esta pregunta de los cinéfilos: ¿cómo se llevan el 3D y el cine de autor?

La animación ya es terreno ganado. Dreamworks ( Kung Fu Panda 2 , Megamente ) y la dupla Pixar-Disney ( Enredados , Piratas del Caribe 4 , Cars 2 ) son pruebas de la alianza entre creatividad narrativa y desarrollo tecnológico. El efecto tridimensional parece ideal para las películas animadas, porque explota al máximo las posibilidades de la ilusión visual. Un gran ejemplo es Piratas del Caribe 4 . En ella, Jack Sparrow (Johnny Depp) cruza una selva y el espectador siente que está en un paisaje exuberante. Los sentidos se estimulan, pero eso no atenta contra la narración. En la vereda opuesta está la malograda Alicia en el país de las maravillas , de Tim Burton, en la que el 3D conspira contra la continuidad y el ritmo de la historia.

Curiosamente, el sonido evolucionó de una manera similar: del mudo al mono, del mono al estéreo y del estéreo al 5.1, que sería el equivalente al 3D. La última palabra la tiene siempre aquel que le saca más punta al lápiz de la técnica. En el mundo del cine, la experiencia 3D no es unidireccional y admite tantas variantes como directores empeñados en trabajar con ella. Un extremo es el del español Santiago Segura. Él creó la nueva versión de su personaje emblemático, Torrente, con una buena dosis de imágenes estereoscópicas. "El 3D es maravilloso: puede servir para hacer realidad hermosos mundos como el de Pandora, o para exaltar el sexo y la locura, como hago yo", le dijo Segura a Mario Pergolini durante su reciente visita a Buenos Aires. Los adelantos técnicos no son positivos o negativos en sí mismos: su desarrollo depende de la creatividad con la que se los utilice.

Werner Herzog ha dicho: "El 3D puede ser muy útil, pero más para una película porno que para una comedia romántica". El porno, el formato que más sufre el impacto de Internet, espera rehabilitarse con la ola de tridimensionalidad. Su ventaja es que, en estas películas, el guión y la fuerza de la historia nunca han sido más importantes que las curvas de las mujeres cuyos diálogos se cuentan por gemidos. Como en el género que se encuentra en sus antípodas, la animación infantil, el porno se enriquece con el 3D porque hace posible aquello que siempre añoró: la conquista de nuevas cimas sensoriales para el público. Con ese objetivo en la mira, el italiano Tinto Brass anunció la producción de una remake en 3D de su Calígula , quizás el film más censurado de los años 80. Pero al eterno Brass ya le ganaron de mano. La primera película de soft porno en 3D se hizo y se estrenó el año pasado en Hong Kong, donde, por cierto, recaudó más millones que Avatar . 3D Sex and Zen: Extreme Ecstasy , basada en una novela erótica china del siglo XVII, es pionera en lo suyo, y los curiosos que se le animen verán una suerte de La casa de las dagas voladoras en clave hot . A la sombra de su éxito, dos personajes sumaron sus proyectos: el célebre productor Marc Dorcel y el español Pol Milander. Dorcel sueña con crear una cadena de cine porno en 3D, que le permita al cliente elegir decorados, personajes y épocas. Según subraya en su página web, la idea consiste en "arrastrar a las audiencias dentro de la pantalla, haciéndolas parte activa de la historia". Por su parte, Milander, que acaba de presentar X1 , declaró a la revista peruana Dedo Medio :

Este sistema hace mucho más lento el proceso de filmación en comparación con la de una película XXX normal, y por lo tanto es agotador para los actores. Descubrimos que los movimientos lentos mejoran la sensación de tridimensionalidad y que el montaje de las escenas también debe ser lento.

En la variada gama de primeras películas en 3D de cada país, el resultado es diverso. En la India, el director Vikram Bhatt combina en Haunted la estética de Bollywood con el tema de la casa embrujada. En Italia, Jack Frost se decidió por un thriller sobrenatural, Ocultos . En la Argentina, primero fue Gaturro , y ahora Juan José Campanella trabaja en Futbolín , otra experiencia local en el área de la animación en 3D. Al mismo género pertenece la colombiana Pequeñas voces , que recoge la mirada infantil y cuenta a partir de sus palabras y dibujos cómo es la vida cotidiana de unos niños acorralados por la violencia y los problemas sociales. El film utiliza los dibujos de los chicos para hacer la animación y aplicar sobre ellos el 3D.

"Lo importante nunca ha sido la técnica, sino la historia, y por eso no deberíamos temerle al 3D -dice a adn Jairo Carrillo, director de la película junto con Oscar Andrade-. La tridimensionalidad también puede servir para conmover, y eso es lo que intentamos con Pequeñas voces . El 3D le da una visión mucho más universal al proyecto. El ritmo de la película cambia. Y por eso estoy completamente seguro de que el cine de autor va a abrazar esta tecnología." La película genera discusiones por haber transformado un drama social en espectáculo, pero es muy cierto que, como afirma Carrillo, conmueve. Y motiva el debate sobre si el 3D es una técnica apta para todos los géneros.

A favor y en contra

Que atenta contra el valor narrativo. Que pone a la técnica como protagonista y corre al arte a segundo plano. Que no es indispensable. Ésos son algunos de los argumentos de quienes desaprueban el 3D. El neoyorquino Jim Hoberman, influyente crítico de cine, es uno de los detractores. En varios de sus artículos ha dicho que su uso es "distractivo". Para él, la incorporación de la estereoscopía funciona como un limbo hipnótico que secuestra al espectador y corre la trama hacia los márgenes. Por su parte, Terry Gilliam, director de Las aventuras del barón Münchausen , Brazil y otras películas que constituyen verdaderos estallidos visuales, tampoco se deja seducir por esta técnica y ha asegurado que prefiere el cine tradicional. La misma idea tienen Fernando Trueba y John Woo.

Los argumentos pueden ser válidos, pero basta un tráiler para relativizarlos: el de Pina , de Wim Wenders ( http://www.youtube.com/watch?v=cXpFD7gi8R0 ). En el minuto y medio que dura el tráiler oficial de este documental se constata que el uso creativo de la tridimensionalidad puede ser un instrumento genial para construir una pieza artística, una obra que muestre al cine en su máxima expresión.

Wenders le había dado forma a su proyecto en conjunto con Pina Bausch, pero la genial bailarina y coreógrafa murió en 2009, y entonces la obra del alemán se convirtió en un homenaje a la mujer que revolucionó la danza al fusionarla con el teatro. Al ver las posibilidades que brindaba la técnica del 3D, Wenders avanzó de manera espectacular con ese trabajo, que había estado paralizado durante años. Había que destacar y exaltar el movimiento de los cuerpos, pero el director no encontraba la forma de lograrlo. "Era el espacio lo que me había sentido incapaz de dominar. Eso cambió con el 3D", declaró en una entrevista concedida al diario español ABC. Dijo que no era un gran devoto de la tridimensionalidad (según declaró, Avatar había alcanzado un nivel difícil de superar), pero en Pina puso el recurso al servicio del valor artístico. El resultado es un homenaje a la belleza del cuerpo en movimiento, que instala el 3D más cerca de la creación de imágenes únicas que de la búsqueda de ilusiones visuales.

En el mismo sentido trabajó el alemán Werner Herzog, quien filmó las pinturas más antiguas que se conocen con la tecnología más avanzada. Una hermosa ironía. "Soy un escéptico del 3D. Pero cuando vi las pinturas, supe que debía usarlo", dijo el creador de Fitzcarraldo cuando presentó su documental La cueva de los sueños olvidados . Allí muestra las cuevas de Chauvet, en Francia. Sus profundidades esconden los primeros registros pictóricos de la humanidad. Herzog reconoce la utilidad del 3D, sobre todo para documentales, pero es cauto. Para él, es mejor si se usa para que la audiencia focalice su atención en un espacio cerrado, a diferencia de Avatar . Dijo sobre el film de James Cameron: "Todo lo que ves en el cuadro está articulado por completo. Fuera de la pantalla no hay espacio para tus propias fantasías".

Cada toma repiensa el cine. Repensar la narración supone contar una historia a través de la imagen. No estoy diciendo que voy a tirar jabalinas a la cámara, o que voy a usarlo como un truco, pero es liberador. Tiene mucho del cubo de Rubik al momento de decidir una toma, pero hay belleza en eso. La gente se ve como? estatuas en movimiento. Se mueven como esculturas, como si la escultura se moviera de alguna manera. Como bailarines...

Así definió Martin Scorsese el 3D, en declaraciones al diario británico The Guardian. El director de Taxi Driver trabaja en la adaptación de La invención de Hugo Cabret , donde se narra la historia de un niño que esconde un mundo secreto tras los muros de una estación de trenes parisina. Scorsese se ha confesado un amante de las posibilidades que brinda la técnica al servicio de la imagen y confía en que su uso amplíe las fronteras creativas del arte.

Otro notable director que usará la imaginación como temática será Bernardo Bertolucci. En Io e te , que se estrenará el año que viene, contará la historia de un muchacho que pasa sus días escondido en un sótano. Bertolucci hizo público su entusiasmo: "El 3D es el cine que, si fuera joven, querría hacer enseguida", afirmó. Habló de la tecnología como de una alfombra voladora y dijo que su objetivo es utilizarla para profundizar en la construcción de los personajes. El desafío de llevar a buen puerto la alfombra mágica del 3D es para los artistas que conducen el viaje.

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