La pequeña vida de los libros, una gran aventura fílmica

El documental de Leopoldo Estol, que se proyectará hoy, es un collage de testimonios valiosos donde bibliófilos grandes y chicos arriesgan hipótesis alrededor de su pasión por la lectura y otras curiosidades, como el préstamo, la fabricación y el robo de ejemplares
El documental de Leopoldo Estol, que se proyectará hoy, es un collage de testimonios valiosos donde bibliófilos grandes y chicos arriesgan hipótesis alrededor de su pasión por la lectura y otras curiosidades, como el préstamo, la fabricación y el robo de ejemplares
Daniel Gigena
(0)
8 de diciembre de 2018  

¿Se deben prestar los libros o no? ¿Escribir es un acto de amor, una carta a los seres queridos? ¿Se acaba la era del libro impreso? ¿En qué se parecen un libro de poesía y un jardín? ¿Hay que terminar de leer los libros o abandonarlos cuando aburren? Estos y otros interrogantes sobre los libros y la lectura brotan en La pequeña vida, película documental dirigida por Leopoldo Estol (Buenos Aires, 1981), que esta tarde se proyectará en la sede de la galería Móvil (Iguazú 451), en Parque Patricios. Móvil abre sus puertas a las 18 y el horario de la proyección se estima para las 20. Para verla en Internet habrá que esperar.

"Una estrella que va a camino a desaparecer", "un objeto para viajar o para acercarse a los demás", "un medio para ser otro", "puro erotismo", son algunas de las definiciones que integrantes de la tribu (o la secta o el linaje) de los guardianes de los libros acercan a los espectadores. Algunos, como Denis Fernández, Mariano Blatt, Damián Ríos y Francisco Garamona, intervienen en su doble rol de escritores y editores. Otros, como Cecilia Pavón, Mariana Enriquez y Gonzalo León, como poetas y narradores que forman lectores en talleres, cursos o suplementos literarios. Aparecen en el film iconos de la literatura local, como Hebe Uhart y Osvaldo Baigorria. Y hay también libreros de los puestos del Parque Rivadavia, bibliófilos y niños que contagian desde la pantalla las ganas de leer.

La escritora, recientemente fallecida, comparte su experiencia de lectora/autora en el documental
La escritora, recientemente fallecida, comparte su experiencia de lectora/autora en el documental

"Al estar de visita en la casa de un amigo o al entrar en una fiesta en lo de un desconocido noté como repetía una conducta particular –cuenta Estol, que interviene en su film como un Buster Keaton con bigote y ropa deportiva–. Me acercaba de forma magnética a la bibliotecas, merodeaba los lomos de los libros en los estantes como si repitiera un extraño y misterioso ritual". A causa de ese hechizo, el artista empezó por enviarles mails a escritoras, editores y lectores. "Sabía que había mucho por contar", cuenta. Luego llegó la invitación y el apoyo financiero de Móvil, el espacio de arte de Alejandra Aguado, Solana Molina Viamonte y Mito Ramos, que destina parte de sus fondos a generar proyectos artísticos.

El equipo técnico del film lo integran Vladimir Favrot, profesor de la carrera de Artes Electrónicas de la Universidad Nacional de Tres de Febrero; Ismael Pinkler, a cargo del sonido; Enrique Bellande en la cámara y Natalia Labaké, que colaboró "con paciencia", según Estol, en el proceso de montaje. La película, que dura una hora, cita otras películas: la terrorífica It (en la secuencia en que aparece Enriquez), La historia sin fin y Fahrenheit 451. La banda sonora parece ideada para sacudir la molicie: New Order, ESG y Luciana Tagliaferro musicalizan La pequeña vida. El título proviene de un poema de Juana Bignozzi: "pienso que la pequeña vida continúa/ y que todo dolor importante tiene testigos,/ aunque sean un perro, el sol o las mentiras".

Un diario de vida

No es la primera vez que Estol emprende un proyecto artístico colectivo, a estas alturas signo de la obra del pintor, editor del periódico de arte El Flasherito (con Liv Schulman y Andrés Aizicovich) y performer, como queda claro en sus apariciones en el film. "Mi obra es como un diario de vida, en el sentido de que puedo confiarle aquellas cosas que me atraviesan y la obra siempre va a estar ahí. Pinturas, performances, instalaciones o escritos van acumulándose en algún lugar para ayudarme a vincularme con los demás, para conocerme más, para no perder la fantasía, ese estado hermoso de los seres humanos". Pinturas de Estol forman parte del acervo del Museo de Arte Contemporáneo de Rosario y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires.

Entre otros pasajes, Mariana Enriquez habla de "It", el miedo a los payasos y la infancia
Entre otros pasajes, Mariana Enriquez habla de "It", el miedo a los payasos y la infancia

"Para mí hay algo muy importante en el testimonio de Gonzalo León, cuando dice que los libros que más queremos son los que más prestamos. Entonces, los libros que perdemos son los que más nos interesan. Eso resume una tensión importante: por un lado, la necesidad de atesorarlos, porque los libros nos revelan cosas, pero por otro, no ser amarretes y poder dejarlos ir porque así como nos alimentan, deben encontrar otras manos que les den vida". En el documental se arriesgan hipótesis acerca del préstamo, la fabricación y el robo de libros, y varios testimonios fueron grabados en una concurrida feria de editoriales independientes. (Aquellos que, entusiasmados luego del documental, quieran ver y comprar libros, e incluso conocer a algunos de los participantes de La pequeña vida, pueden acercarse a Padilla 865, donde se hace la última edición del año de La Sensación.)

A Estol le gustaría (a quién no) poder desarrollar las emociones como lo hace John Irving en sus novelas o narrar las trampas futuristas de Philip K. Dick. "Haciendo el documental descubrí la obra de Bignozzi. Me encantan las historietas de Powerpaola y las de Muriel Bellini. Es difícil hacer un recorte de algo tan vasto como los libros y la literatura. Me mudé muchas veces y siempre lo más pesado fueron los libros. Cuando los vuelvo a poner en sus estantes, me pregunto qué es lo que me atrae tanto de ver esos lomos. ¿Por qué esas letritas y colores yuxtapuestos me hacen sentir tan bien?". Cada lector podrá encontrar una, dos o mil respuestas, tantas como los libros que están ahí, para engrandecer nuestras pequeñas vidas.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.