La Plata: se agrava la crisis universitaria

El decano de Medicina suspendió las clases hasta que los estudiantes permitan elegir nuevas autoridades
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23 de abril de 2004  

LA PLATA.– La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) está prácticamente paralizada a raíz del prolongado conflicto por el sistema de ingreso, que ya lleva un mes y medio. Casi no se dictan clases, y la casa de estudios podría quedar acéfala a partir de mañana.

Ese día vence el mandato del actual decano, Rodolfo Hernández, y todos los intentos de elegir a la próxima autoridad máxima de la facultad, que debería asumir el lunes, fallaron porque los miembros estudiantiles del Consejo Académico no dieron quórum. El estatuto de la UNLP establece que la votación sólo puede realizarse con asistencia perfecta de los consejeros.

Los representantes estudiantiles presionaron así para que las autoridades de la facultad modificaran el régimen de ingreso, vigente desde 1992. Los aspirantes deben pasar por un curso de dos meses y luego rendir un examen, que es eliminatorio y todos los años deja fuera de carrera a la mayoría de los aspirantes.

El conflicto se inició a principios de marzo, cuando un grupo de estudiantes decidió tomar en forma simbólica la unidad académica, en protesta por el sistema de admisión. El claustro estudiantil quiere que los desaprobados en el examen puedan cursar igualmente la carrera, aunque sometiéndose a un curso especial de nivelación de conocimientos, y que a partir del año próximo el curso de ingreso ya no sea eliminatorio.

Hernández y buena parte del claustro de profesores rechazan la propuesta y argumentan que la facultad no puede hacerse cargo de la mala formación que los aspirantes adquirieron en el nivel polimodal, equivalente a la escuela secundaria. Además, sostienen que la unidad académica no puede absorber a los más de 1500 alumnos que se presentan anualmente, ya que no alcanzan los cadáveres ni los pacientes vivos que los alumnos deben examinar.

Este año, sólo el 23% de los aspirantes que rindieron el examen de ingreso logró superar la prueba. Anteayer tuvo lugar la instancia recuperatoria, aunque aún no se conocen los resultados. Fue la última actividad académica en la facultad.

Pasillos desiertos

Ese día fracasó el último intento de elegir un nuevo decano, al negarse los estudiantes a dar quórum. Entonces entró en vigencia una resolución de Hernández, que disponía que, si ese día no se podía designar un nuevo titular para Ciencias Médicas, todas las actividades académicas y administrativas quedaban suspendidas.

Ayer, los pasillos de la facultad permanecían desiertos. Sólo tres de las más de cuarenta cátedras seguían dictando clases, en oposición a la instrucción del decano.

Mañana será el "Día D". El Consejo Académico se reunirá nuevamente, aunque los estudiantes aún no decidieron si participarán. Se tratará la crisis institucional y probablemente se designe un administrador temporal, que deberá resolver el conflicto. Ese virtual decano interino podría ser Miguel Salvioli, el actual vicedecano, que es también el candidato con más chances para el puesto que quedará vacante.

Si de la reunión de mañana no surge un nombre para reemplazar a Hernández, la Facultad de Ciencias Médicas quedará acéfala.

Mientras tanto, todos los ojos están puestos en Rogelio Simonato, el vicepresidente a cargo de la UNLP, que hasta ahora evitó pronunciarse sobre el conflicto. LA NACION intentó ayer comunicarse con él, pero fue imposible.

"La Universidad tiene que tomar una posición clara", dijo ayer Guillermo Prozzi, jefe de trabajos prácticos de Farmacología, una de las tres cátedras que decidieron continuar con el dictado de clases. Dijo que la decisión de Hernández "no fue una medida muy democrática" y que la suspensión de clases "siempre es grave".

Aunque desde la conducción de Medicina se especulaba con una posible intervención por parte de la Universidad, ayer esa posibilidad parecía descartada por todas las partes.

Agresión

  • CORDOBA.– El decano de Medicina de la Universidad Nacional de Córdoba, José María Willington, denunció que fue agredido por activistas de la Corriente Clasista y Combativa, en un comedor de la Ciudad Universitaria. Atribuyó el ataque a la decisión de la facultad de no dar mar marcha atrás en el sistema de ingreso, tras los últimos aplazos masivos.
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