Las decisiones del Papa, bajo la mirada de escritores europeos

Dos biógrafos hablan del riesgo del aislamiento
Silvina Premat
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27 de abril de 2015  

Primero llegaron las biografías más amigables desde el "fin del mundo", apenas se convirtió en Papa. Al año, hubo una nueva ola, esta vez con algunos libros más críticos sobre el estilo del ex arzobispo Jorge Bergoglio al frente del Vaticano. Ahora llegó el turno de los balances interpretativos de sus primeras decisiones. Varias de las obras son de escritores europeos que viajaron para participar de la 41» Feria del Libro de Buenos Aires, donde esta tercera ola de publicaciones sobre el Papa tiene un lugar destacado. Junto con las primeras biografías conviven hoy en los stands novedades como El Vaticano según Francisco (Aguilar), del italiano Massimo Franco, y El gran reformador (Ediciones B), del británico Austen Ivereigh. Pero hay más. También están las de periodistas argentinos: En el nombre del Papa (Planeta), de Mariano de Vedia, sobre la relación del ex arzobispo porteño con los Kirchner, y Aquel Francisco (Raíz de dos), de Javier Cámara y Sebastián Pfaffen.

El trabajo de Cámara y Pfafen tiene la particularidad de ser el único libro que publica apreciaciones de Bergoglio luego de haber sido elegido papa.

Autor, entre otros, de La crisis del imperio vaticano (2013) y Andreotti visto de cerca (1989), Massimo Franco tiene 60 años, es escritor y periodista e integra el Instituto de Estudios Estratégicos de Londres. Austen Ivereigh, de 48 años, es cofundador de Catholic Voices, un programa de comunicación presente en trece países. Ha escrito, entre otras obras, Cómo defender la fe sin levantar la voz (2012). LA NACION juntó a Franco y a Ivereigh para un diálogo sobre la figura y gestión del papa Francisco del que se publican aquí algunos fragmentos.

-Por los cambios que está haciendo Francisco, en Estados Unidos, lo tildan de liberal [progresista]. ¿Ustedes consideran lo mismo?

Massimo Franco: -Hay una internacional tradicionalista que tiende a ver a este papa como liberal. Así lo dicen en los Estados Unidos los medios de comunicación. Yo no creo que lo sea, sino que tiene una mirada diferente sobre los problemas, pero sobre los principios apegados a la doctrina católica tradicional. La novedad de Francisco no es sólo que es un argentino y un jesuita, sino que fue elegido porque era un outsider vaticano y geopolítico.

Austen Ivereigh: -Francisco no es un liberal, no cuestiona las doctrinas. Hay que ver que el objetivo de los cambios que está haciendo no es la limpieza del Vaticano, la transparencia financiera, la reestructuración de la curia. Éstos son medios para un fin. El objetivo de su reforma es la conversión de la Iglesia a una actitud más misionera y evangelizadora, y esto no requiere años, sino décadas. Francisco lo único que puede hacer es iniciar ese proceso.

-El mismo Papa dice que su pontificado será breve, ¿qué implicancias puede tener esto?

MF: -Él sabe que no tiene mucho tiempo y que sus reformas tienen que ser irreversibles si quiere cambiar la mentalidad en el Vaticano. Cuando dice: "Mi pontificado será breve", es peligroso, porque los que se resisten a las reformas esperarán que este papa pase. Veo una situación llena de oportunidades y de esperanzas y también veo una situación preocupante. Este papa ya ganó a nivel mundial, pero esa victoria sería mutilada si no ganara también en el Vaticano. Si no se superara la contradicción que hay entre el papa de la gente y el papa como jefe de gobierno podría haber muchos problemas, porque no puede existir un papa contra el Vaticano ni un Vaticano contra el papa.

AI: -Lo importante es que las reformas en el gobierno universal de la Iglesia, que ya ha introducido, han cambiado de una forma irreversible el balance entre el Vaticano y la Iglesia universal. Me refiero a la creación del concejo de cardenales, a la transformación del colegio cardenalicio en una especie de senado y al sínodo. Francisco ha introducido una dinámica nueva que permite que la perspectiva de la Iglesia en las periferias sea escuchada en Roma.

-¿Dónde se ve el riesgo de un Vaticano contra el Papa?

MF: -La relación directa del Papa con los fieles es muy fuerte y es lo que el pueblo católico quería de un papa. Pero la clase intermedia de la Iglesia está un poquito marginada, sobre todo en Italia y en Europa, y esto provoca malentendidos y tensiones. Como dice Austen, el problema es convertir a la Iglesia a una nueva mentalidad, porque está este gran personaje que atrae a la gente y están también estos eclesiásticos que se sienten muy frustrados. Ellos dicen: "Tenemos un goleador". La paradoja es que lo vitorean desde las tribunas y no sus compañeros de equipo. Hay un riesgo de aislamiento del Papa.

-¿Podrá superarlo?

MF: -Es un desafío muy difícil y no se comprende hasta qué punto está convirtiendo verdaderamente la mentalidad de la Iglesia. Me parece que hay más conformismo que convencimiento. De todas formas, creo que no se puede volver atrás. El problema es hasta qué punto el Papa puede avanzar.

AI: -Muchos que trabajan con Francisco dicen que hay una paradoja, porque es el papa colegial y al mismo tiempo muy personalista en su forma de gobierno. Un gobierno a través de personas y no de documentos. Y muchas veces las instituciones del Vaticano son las últimas en enterarse de las iniciativas que él toma. Por ejemplo, él tiene diálogo con los evangélicos, a través de amigos suyos, de los que el Consejo Pontificio de la Unidad Cristiana está informado, pero no involucrado. El riesgo es socavar las instituciones. Pero para que esta reforma se haga fue necesario que llegara un outsider que construyera nuevas instituciones, porque las existentes eran capaces de mantenerse a sí mismas, pero no de encarnar una actitud misionera.

MF: -Sí, y creo que el rechazo del Papa a la corte histórica pontificia fue una declaración realista, porque lo anterior había sido un fracaso. Pero mi impresión es que en un cierto momento será necesario crear nuevas instituciones formales, porque al vivir el papa en Santa Marta se creó de todas maneras una especie de corte papal paralela e informal con una cadena de mando que puede ser positiva a veces y riesgosa otras, porque el papa nombra a personas cuyos nombres llegan a sus oídos por recorridos muy casuales. Está bien rechazar el viejo modelo que no funcionó y provocó muchos daños, pero su modelo informal actual no puede durar demasiado.

Agenda de hoy

18

Premios "Isay Klasse al Libro de Educación", de la Fundación El Libro (sala Victoria Ocampo)

19

Política ATP, nuevo libro. Presentan Gustavo Marangoni, Facundo Manes y Martín Lousteau (sala Francisco Gabilondo Soler)

20.30

Certamen Lecturas argentinas. Cuánto sabe de literatura el público (sala Alfonso Reyes)

20.30

Shakespeare en la Argentina y en el mundo de hoy, mesa redonda de la Fundación Shakespeare Argentina. (sala Domingo Faustino Sarmiento)

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