Levantan la toma del Rectorado

El Consejo Superior, encabezado por el rector Jaim Etcheverry, sesionará hoy en la Facultad de Derecho
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27 de noviembre de 2002  

Todas las miradas estarán puestas hoy por la mañana en el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA), de cuya reunión podría surgir una solución que destrabe el conflicto con los estudiantes de Ciencias Sociales, que reclaman un nuevo edificio para el año próximo.

La conducción del centro de estudiantes de la facultad levantó ayer la toma del Rectorado, tras 40 días y después de realizar una consulta en la facultad que mostró un masivo desacuerdo con la continuidad de la medida, iniciada en reclamo de un edificio único y un aumento presupuestario, entre otras demandas.

"Es un gesto para que las autoridades asuman la responsabilidad política que les toca", dijo ayer la presidenta del centro de estudiantes, Laura Pouso, miembro del Movimiento para la Refundación de Sociales (MRS), un frente de agrupaciones de izquierda e independientes que lo conduce.

Se refirió así a la postura que desde el inicio asumió el rector, Guillermo Jaim Etcheverry, de no dialogar mientras el Rectorado estuviera ocupado, posición que también asumió el Consejo Superior de la UBA.

Un grupo de estudiantes se acercará hoy a la reunión del Consejo Superior, que sesionará en la Facultad de Derecho, con acceso restringido a los consejeros superiores, personal administrativo y miembros de la prensa.

"Esperamos que salga de allí un compromiso que dé solución a los reclamos en tiempo y forma", agregó Pouso. Si eso no sucediera, los estudiantes tienen pensado volver a consultar a los alumnos de la facultad para armar "un nuevo plan de lucha", que, ante la proximidad del fin de las clases, podría recomenzar el año que viene. "Tomar el Rectorado no tendría efecto de presión durante el verano", reconocieron los dirigentes.

Según pudo saber LA NACION, en la reunión del máximo órgano de gobierno de la UBA podría haber novedades.

Se presentará un informe de la comisión que en los últimos tiempos trabajó para conseguir un edificio, en el que se manejan varias alternativas.

Una de ellas sería alquilar el edificio de una escuela porteña, con 8000 metros cuadrados, durante el primer cuatrimestre -para poder albergar a los casi 5000 nuevos cursantes-, mientras se pone en condiciones un edificio que se adquiriría en Catalinas Sur u otro en Barracas, con una partida de $ 4 millones.

Habría, además, un reconocimiento explícito de la necesidad de aumentar el presupuesto para Ciencias Sociales, que pide un 30% más para poder funcionar el año próximo.

El levantamiento de la toma, sin embargo, no fue total. Un grupo de estudiantes de partidos de izquierda -Partido Obrero y MST-Izquierda Unida-, distanciados de la postura del centro de estudiantes, permaneció por la noche en el edificio y decidió sólo "suspender" la medida durante la reunión de esta mañana, para marchar a la Facultad de Derecho, y volver si las respuestas de las autoridades de la UBA no los satisfacen.

"Sólo vamos a dejar vacía la sala simbólicamente para que puedan sesionar", dijo Gabriel Solano, del Partido Obrero, quien rechazó la consulta que decidió el levantamiento de la toma. "El plebiscito fue trucho, los resultados están dibujados y sólo se consultó al 15% de los estudiantes", dijo. Para Solano, "esto fue una excusa del MRS para bajarse de la toma. Ellos empezaron todo y ahora quieren hacernos quedar como los radicalizados", afirmó.

Los dirigentes del centro, en tanto, evaluaron como "positivo" el resultado de la toma "para instalar el problema de la facultad, que no había sido reconocido públicamente".

La continuidad de los reclamos no está descartada. "El conflicto comenzó antes de la toma y es de largo alcance", dijo Pouso, aunque aclaró que "cualquier decisión será tomada por el conjunto de los estudiantes de la facultad".

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