"Los mandamientos no desaparecieron"

El filósofo español afirmó que debe haber una reinterpretación ética de los preceptos del cristianismo
Loreley Gaffoglio
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25 de abril de 2004  

El pensamiento, el ejercicio de pensar la vida con hondura y a la vez con simpleza y sentido común, desplegó anoche su enorme poder convocante, cuando el filósofo vasco Fernando Savater analizó la vigencia de los diez mandamientos en el siglo XXI. Lo hizo frente a más de 600 personas que desbordaron tres salas unificadas de la Feria del Libro -Victoria Ocampo, Sarmiento y Bioy Casares- colmando pasillos, accesos e improvisando asientos en el suelo y a los costados del auditorio.

Savater, que a la tarde se abocó a su más consecuente pasión, los caballos en el Hipódromo de Palermo, donde apostó y ganó, comenzó su disertación pasadas las 21, con más 30 minutos de retraso, debido a la gran cantidad de gente que no terminaba de acomodarse.

El público inundó ayer la Feria del Libro y muchos concurrieron a la charla de Savater con ejemplares del último libro del filósofo en la mano, que el autor español firmó después en el stand de Sudamericana.

En tanto, la presencia de Nik cautivó a chicos y grandes en el stand de LA NACION, donde firmó libros y regaló dibujos, y la psicoanalista francesa Elisabeth Roudinesco habló a sala llena e hizo un paralelismo entre la evolución del psicoanálisis en Francia y en la Argentina.

Dos horas de fila

Al entrar en el salón, exultante, de excelente humor y con sus ya clásicos anteojos de marcos de carey, recibió una sostenida ovación del público que había hecho cola y lo esperaba desde las 18.30.

Al presentarlo, el embajardor de España, Manuel Alabart, habló de Savater como "un hombre extrovertido, cercano a los problemas de sus semejantes, con una profunda vocación hispanoamericana, que ha decidido intervenir en el terrorismo con dos palabras: coraje y moral".

A su lado, la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú se adentró rápidamente en el tema de la noche al preguntar si el séptimo mandamiento, no robarás, no debería abarcar otras modalidades, como la de pagar servicios con dinero del Estado y sin recibo, y le preguntó a Savater qué vigencia en general tienen los preceptos que transmitió Moisés.

Orador entrenado y cautivante, Savater tomó la palabra decidido y con mucha soltura y naturalidad explicó que muchos mandamientos se transformaron en normas sociales y en preceptos legales, adoptados por las sociedades, pero que no desaparecieron. "Lo fundamental sigue siendo la diferencia entre lo permitido y lo no permitido. No hay ninguna cultura que diga: Vaya, hombre, y haga lo que se le dé la gana. Acá vale todo ", sentenció.

Y como un guiño hacia la audiencia dijo que el primer mandamiento, de amar a Dios sobre todas las cosas, obedecía a que Dios quiso con eso que la gente acatara los restantes, lo que produjo carcajadas en el público.

Luego cuestionó que fueran los motivos teológicos los causantes de tantas atrocidades. "Que me digan que lo hacen por el petróleo, y lo entiendo, pero qué respuesta tiene uno cuando sentencian: Dios lo quiere así ", dijo y subrayó que todos los ejércitos tienen capellanes y bendicen las armas: sí, hay una urgencia para matar al prójimo o para que el otro sea más bueno.Ya lo dijo Voltaire: piensa como yo o muere".

Atenta y rápida, Magdalena contestó: "Por respeto a Voltaire, por favor no lo comparemos con Bush", y otra vez arrancó un sentido aplauso del público.

El respeto por los padres, del cuarto mandamiento, para Savater va de la mano de la educación que tiene una dimensión suicida, dijo, ya que "educamos para que los educados puedan prescindir de nosotros. Uno no puede vivir para retener. El gran problema que se crea es a la inversa, explicó, cuando nos olvidamos de nuestros padres y los abandonamos en un geriátrico, o cuando se niega el derecho a filiación de un hijo. Programar huérfanos es algo que va en contra de una ley antropológica".

El filósofo se refirió a la ubicuidad de dos pecados que cada vez se propagan con más fuerza. Habló de "no matar y no robar". Y, entre bromas, desestimó el de no desear la mujer del prójimo, ya que son muchas más aquellas que las de uno".

Se opuso a la pena de muerte, al sostener que siempre existe la posiblidad de recuperación y que es ineficaz, ya que no termina con el delito, sólo termina con la vida de la persona", sostuvo.

Más tarde habló de la familia como el lugar que brinda verdadera contención al ser humano. En el auditorio repleto que siguió las palabras del filósofo con atención se hizo un silencio sepulcral cuando Savater se refirió a la infidelidad con palabras simples: "Lo malo no es el placer -dijo- sino el dolor que buscando el placer se puede hacer al otro. Yo lo reescribiría así: "No destruirás a los demás en la búsqueda de tu saciedad erótica".

Agenda

Domingo 25 de abril

Presentaciones

A las 17

"Necesidades educativas y sociales de los alumnos superdotados", de Juan A. Alonso. Hablan Julio Labaké y Elvira Tejeiro. Sala Adolfo Bioy Casares.

A las 20

"Larga distancia", de Martín Caparrós, y el documental "Crónicas Méxicas", de Rita Clavel. Hablan Martín Caparrós y Eduardo Montes Bradley. Sala Julio Cortázar.

Mesas redondas

A las 18

"Las industrias culturales: nuevos desafíos y nuevos consumidores", debate con Alejandro Katz, Patricio Lóizaga, Ricardo Manetti y Elvio Vitali. Sala Julio Cortázar.

A las 20

"Los medios masivos y la invención de la realidad", con Carlos Alvarez, Gloria López Lecube y Norma Morandini. Sala Alfonsina Storni.

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