Más de 160.000 chicos, sin clases en Entre Ríos

Algunos padres comenzaron a pagar clases particulares
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10 de mayo de 2003  

PARANA.- No hay registros de una crisis educativa tan prolongada en Entre Ríos. En una provincia que fue pionera en educación pública, más de 160.000 alumnos de escuelas primarias y secundarias no concurren a las aulas desde marzo último a raíz del paro de actividades que sostiene la Asociación Gremial del Magisterio (Agmer) por los atrasos del gobierno en el pago de los salarios.

Frente a tanta incertidumbre, algunos padres confiaron a LA NACION que están enviando a sus hijos a maestras particulares que cobran dos pesos por hora por chico y otros desistieron por los costos. De hecho, los sectores más perjudicados por el conflicto son los más humildes. Si bien las cifras oficiales y las que provienen del gremio difieren, más de la mitad de los 320.000 alumnos entrerrianos no está concurriendo a clases.

Los gremialistas resolvieron esta semana extender el paro hasta el 23 de este mes, con lo cual cumplirán exactamente dos meses sin actividad en la mayoría de las escuelas públicas, que sumarán 43 días hábiles consecutivos sin abrir las aulas.

La razón principal, pero no exclusiva, del conflicto es económica. "La provincia nos adeuda el pago del salario de dos meses, el aguinaldo, la ayuda escolar y un plus salarial, entre otras remuneraciones, y la Nación nos debe dos años del fondo de incentivo docente, cuando sólo por las retenciones a las exportaciones los entrerrianos aportamos $ 600 millones al año", sintetizó a LA NACION Gabriel Perotti, secretario gremial de Agmer.

En números, el gobierno local debe en promedio a cada docente entrerriano unos $ 1545, y el nacional otros $ 2616 (el fondo de incentivo docente, más un porcentaje estipulado por ley nacional para compensar los salarios bajos), lo que suma una deuda de $ 4161 en promedio para cada uno. En la provincia hay 44.000 docentes.

La cifra es exorbitante si se la mide por el promedio de sueldos mensuales: 400 pesos, y una parte de ellos en bonos provinciales devaluados. "En la provincia no tenemos interlocutores. Antes de la última asamblea de Agmer, el ministro de Economía, Oscar Berón, se reunió con los vocales del Consejo General de Educación y concluyeron que el conflicto está atado al logro del fondo fiduciario, al crédito internacional. Pero esta semana la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, nos confirmó que ese dinero va a demorar", explicó Perotti.

Ante la falta de respuestas, los maestros esperaban un préstamo internacional de $ 94 millones, que el país utilizaría para actualizar todos los aportes para la docencia. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, incluso les confirmó por escrito que el dinero llegará, pero sólo en la próxima gestión de gobierno.

Crédito en suspenso

El gobernador Sergio Montiel dijo que el crédito "todavía no está concedido, y si la iniciativa fuera aprobada los fondos estarían dispuestos para la Argentina, no para Entre Ríos, a partir del 26 de mayo de 2003". Apuntó que los montos podrían llegar en junio o julio próximo, pero "es inexacto decir que a partir del 26 de mayo pueda estar disponible este dinero".

El mandatario, que se concentró en estos días en resolver el canje de bonos federales por pesos, dijo que alrededor del 60% de los docentes está dando clases. Para los directivos de Agmer, sólo el 20% va a las escuelas. Montiel repudió las presuntas presiones de supervisores sobre el personal administrativo para el armado de listas de docentes adheridos al paro.

Por vocación

Un grupo de padres de la Escuela Normal, de Paraná, contrató a Teresita Rodríguez, una maestra jubilada, mientras espera la resolución del conflicto.

"Las clases van a empezar en junio, y por más que digan que van a dictar clases los sábados y no va a haber vacaciones, este tiempo no se recupera", afirmó Rodríguez en una radio local. También hay casos en que los padres llamaron a "tomar" un par de escuelas para exigir el inicio de las clases.

LA NACION consultó ayer a directivos de las escuelas Provincia de Santa Fe, Ernesto Bavio y Marcelino Román, de distintos barrios de esta ciudad, que coincidieron en que la presencia de los docentes oscila ente el 60 y el 70 por ciento. Pero no es la regla general: hay ciudades como Urdinarrain, Larroque, San Salvador y muchas otras donde cuesta encontrar un guardapolvo blanco.

"Nosotras estamos de acuerdo con el paro, pero la vocación es más fuerte", confesó Estela Londero, que está dando clases en la escuela Marcelino Román, del barrio Juan Manuel de Rosas. Reconoció que si bien cobran todos los meses arrastran un atraso permanente desde hace más de un año y hace diez días recién pudo encontrarse con el salario que le corresponde por febrero.

"Nos deben la ayuda escolar, el salario, el aguinaldo, el incentivo docente, pero eso no es todo: tenemos problemas de infraestructura, pasa humedad por los techos, faltan foquitos para la luz y tenemos problemas de desagües y baños insuficientes. Los más chiquitos usan los mismos baños que los de noveno", apuntó.

Conciliación

  • La ministra de Trabajo, Graciela Camaño, convocó al gobierno entrerriano y al gremio docente provincial a una audiencia de conciliación obligatoria que se hará el lunes, a las 17.30, en la cartera laboral. La funcionaria accedió, así, a una petición de la ministra de Educación, Graciela Giannettasio, que responsabilizó al gobernador Sergio Montiel por el prolongado conflicto.
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