Multitudinaria peregrinación por la Virgen del Rosario

Acudieron unos 300 mil fieles procedentes de distintos puntos del país
Acudieron unos 300 mil fieles procedentes de distintos puntos del país
(0)
26 de septiembre de 2005  

SAN NICOLAS DE LOS ARROYOS.- Nadie espera más que el milagro de la fe, una sonrisa, una mano tendida, una mirada tierna, y mientras tanto vale la pena disfrutar al aire libre. Los peregrinos no dejan de llegar, son miles, incansables, y en el Santuario de la Virgen del Rosario, sin embargo, se respira una paz reconfortante.

Una multitud desborda el Campito, amplio solar junto al río Paraná donde la lugareña Gladys Quiroga de Motta afirmó haber visto, 22 años atrás, la aparición de la Virgen. A partir de su relato, el lugar se convirtió en un destino de peregrinación que convoca a multitudes que cada 25 de septiembre llegan de distintos puntos del país.

"Es un acontecimiento que surge de Dios", dice a LA NACION el rector del Santuario, el padre Carlos Pérez, para explicar los alcances del fenómeno que transformó a San Nicolás en "la ciudad de María". En los últimos tres días llegaron unos 300 mil peregrinos. Colmados los hoteles, la gente optó por dormir en carpas en el Campito. A media mañana, encontrar un lugar para estacionar es tan difícil como sustraerse al clima de recogimiento de la ciudad. Un amplio operativo de seguridad, que ocupa a 180 efectivos policiales, asegura el orden.

"Los peregrinos encuentran paz, un lugar para la oración y una oportunidad para encontrarse con Dios", dice el padre Pérez.

Pasada la amenaza de lluvia de la madrugada, las calles que rodean el Santuario -imponente construcción de hormigón, rematada por una cúpula de 32 metros de alto aún inacabada- son una romería bañada por el sol, donde el andar de los fieles se confunde con el vocerío de los vendedores que ofrecen sus mercancías. En los puestos puede conseguirse de todo, aunque el merchandising "oficial" parece estar formado por las "pulseras rosario" de piedras de fantasía, las botellas de plástico con forma de Virgen para recolectar el agua bendita y las sillitas de madera que se venden a tres por $ 20 y son indispensables para descansar las piernas durante las horas de espera hasta la misa vespertina.

"Hace siete años que venimos, somos de la Parroquia de San Antonio de Padua, devotas de la Virgen. Queremos dar gracias y expresar nuestra fe", cuenta, sonriente, Mirta Barahona, de 58 años, sentada junto a la reja que protege el altar montado en el Campito. Vive en Plottien, un pueblo de 25 mil habitantes, ubicado a 15 kilómetros de Neuquén, y viajó 14 horas en micro para cumplir una promesa.

"Este es un lugar santo, acá se siente la presencia de Dios, la gente es solidaria, todos te ofrecen una mano y a nadie le da vergüenza rezar", enfatiza Omar García, de 49 años, que manejó los 1800 kilómetros que separan su Trelew natal, en la provincia de Chubut, hasta esta ciudad.

Desde Buenos Aires y a pie, unos 800 peregrinos llegaron la tarde anterior, a tiempo para participar de la marcha de antorchas, que culminó con la misa que a medianoche celebró el obispo de San Nicolás, monseñor Héctor Cardelli, y que fue uno de los momentos más emotivos de la celebración.

"Queremos, querida Madre, pedirte que lo que estamos viviendo aquí en la fe y el amor lo podamos extender a cada lugar donde vivimos", dijo el obispo en su homilía, y añadió: "Si bien llegar hasta aquí nos demandó un esfuerzo físico, queremos pedirte que tengamos la voluntad de dar continuidad a esta tarea de evangelización".

En la Casa del Peregrino los fieles pueden tomar un mate cocido en alguna de las mesas a la sombra fresca de los paraísos. Josefa Pirri de Bufagni, de 63 años, viajó desde San Juan. "Tengo dos nietos especiales y esta semana, después de pelear durante años, conseguimos que la obra social pague la escuela para el nene", cuenta. "Es un milagro y vengo a agradecer."

Es la misma alegría que sienten los fieles que se van en procesión por las calles y que monseñor Cardelli sintetizó en su homilía: "Hoy, María en San Nicolás nos vuelve a decir que éste es el camino, que nos pongamos de pie, aunque estemos cansados y agobiados, porque cada paso que demos, por más insignificante que parezca, nos acerca a El, nos dignifica y nos construye como pueblo. Gracias, María".

Otras muestras de fe

Peregrinación a Luján

  • La marcha juvenil a Luján, a principios de octubre, reúne cerca de un millón de personas.
  • San Cayetano, de Liniers

  • El 7 de agosto pasado, las filas de gente para entrar en el santuario superaban las 20 cuadras.
  • Marcha juvenil a Itatí

  • La peregrinación al santuario de Itatí, Corrientes, sumó 200.000 fieles el 17 de este mes.
  • El Señor del Milagro, de Salta

  • Unas 250.000 personas acudieron el 15 de este mes a esa tradicional festividad salteña.
  • ADEMÁS

    MÁS leídas ahora

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.