Oración ecuménica sin precedente

Católicos, ortodoxos, protestantes y evangélicos realizaron un pedido público de perdón
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29 de octubre de 2000  

Con motivo de conmemorar los 2000 años del nacimiento de Jesucristo se realizó ayer en la Plaza de Mayo el Encuentro Cristiano 2000, una jornada ecuménica sin precedente, que reunió distintas iglesias presentes en el país. Católicos, protestantes, evangélicos, ortodoxos y orientales se unieron en una tarde muy colorida frente a la Catedral, para rezar juntos sin separación ni confusión.

Al encuentro concurrió una multitud de fieles de distintas confesiones, que rodeaban parte de la Plaza de Mayo, en cuyo centro se ubicó el estrado que compartieron los dignatarios cristianos. El acto se inició con representaciones corales de los grupos Comidás, de la Iglesia Apostólica Armenia, y Consudec, de la Iglesia Católica.

La jornada ecuménica -cuyo lema era "Jesucristo nos une"- comprendió actos de alabanza, un pedido de perdón, memoria de los testigos de la fe del siglo XX y un llamado a la unidad. Se expresó, además, el arrepentimiento "por las soberbias y las mezquindades" que no permitieron la unidad de las iglesias cristianas.

En el momento de pedir perdón, las iglesias cristianas confesaron que "en repetidas circunstancias, por interés o por temor, no hemos levantado denuncias proféticas contra la corrupción y la injusticia de nuestra sociedad".

Entre los cánticos, de tono lírico, fue leído el saludo del presidente Fernando de la Rúa, quien en una carta que envió calificó la ceremonia de "ejemplar encuentro cristiano" y expresó su "cordial adhesión a este testimonio de cristianos de distintas confesiones". El Presidente subrayó la importancia del encuentro y afirmó que esta ceremonia es "de gran valor para afianzar la paz y la movilización solidaria".

El pastor Norberto Berton, de la Iglesia Valdense, dio la bienvenida. Afirmó: "Hoy tenemos el privilegio de haber llegado a la realización del Encuentro Cristiano 2000. (...) "Compartimos un día jubiloso, donde todos, por la gracia del Señor Jesús, podemos decirnos a unos y a otros hermanos y hermanas, y podemos adorar a Dios todos unidos". El arzobispo de la Iglesia Apostólica Armenia, monseñor Kissag Mouradian, realizó una meditación sobre el Antiguo Testamento.

Se escucharon reflexiones sobre las Escrituras a cargo del obispo anglicano David Leake y del arzobispo católico de Buenos Aires, monseñor Jorge Bergoglio, quien se refirió al significado del encuentro: "Compartimos este pequeño paso hacia la unidad, un camino para llegar a ser uno, poniendo nuestros mejores esfuerzos, pero con la certeza de que Dios está y de que a El se le da la alabanza".

Un gesto significativo fue el lavatorio de pies, realizado por Bergoglio y autoridades de otras iglesias. La gente se dio un abrazo de paz y se rezó en conjunto el padrenuestro. Se entregaron velas, como símbolo de envío a la misión de llevar al mundo el Evangelio, en un final de tono emotivo.

Uno de los organizadores , Marco Gallo, del movimiento San Egidio, dijo a La Nación : "Este encuentro lleva a la posibilidad de conocer más al otro" y agregó: "Hoy nos encontramos con la Iglesia humana y podemos juntos orar al Señor como resultado de un trabajo en conjunto. Desde el cielo, Dios goza de este encuentro".

"Jesucristo nos une"

El delegado de Ecumenismo de la arquidiócesis de Buenos Aires, padre Fernando Giannetti, aseguró: "Jesucristo nos une, es lo que queremos celebrar hoy como cristianos, más allá de las diferentes confesiones". Explicó que se eligió la Plaza de Mayo porque "siempre es un escenario de encuentro de los argentinos y nos pareció el lugar más significativo".

El encuentro concluyó con una colecta llevada a cabo por grupos de jóvenes destinada a un proyecto para mejorar un hospital público del conurbano bonaerense.

Estuvieron presentes el cardenal Juan Carlos Aramburu, arzobispo emérito de Buenos Aires, y todos los obispos católicos de la Capital y del Gran Buenos Aires.

Las iglesias convocantes fueron: Católica Apostólica Romana (Arzobispado de Buenos Aires, diócesis del Gran Buenos Aires) y sus ritos orientales (eparquías Armenia, Ucraniana y Maronita), Anglicana, Apostólica Armenia, Apostólica de Antioquía, Evangélica del Río de la Plata, Evangélica Luterana Unida, Ortodoxa del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, Ortodoxa Rusa del Patriarcado de Moscú, Presbiteriana de San Andrés y Valdense.

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