Padres irán a la Justicia por los colegios de la universidad

Allí sigue la protesta; interpondrán un recurso de amparo
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28 de agosto de 2001  

LA PLATA.- Padres y alumnos de la Escuela Nacional Rafael Hernández de esta ciudad decidieron concurrir hoy al establecimiento junto con un escribano para dejar constancia de la falta de dictado de clases.

El conflicto se mantiene al margen del acuerdo que anoche trataban el gobierno de Ruckauf con los gremios docentes provinciales, dado que el establecimiento depende de la Universidad Nacional de La Plata. Los profesores protestan contra el recorte del 13% de los salarios fijados por el gobierno nacional.

Además, en una asamblea que se realizará por la tarde, los padres debatirán la posibilidad de interponer un recurso de amparo que devuelva a los docentes y, en consecuencia, a sus alumnos a las aulas.

El panorama de desconcierto y malestar también se repite en los otros tres colegios de la Universidad de La Plata: el Líceo Víctor Mercante, el bachillerato de Bellas Artes y la escuela primaria Anexa Joaquín V. González. Allí los maestros y profesores resolvieron continuar con el paro activo que mantiene los salones desiertos desde hace cuatro semanas.

"Ya no queremos saber más nada de paros", gritó desencajado un padre en la puerta de acceso del Nacional. Su voz retumbó en el amplio vestíbulo del edificio. A su lado, otros padres junto con sus hijos aguardaban que alguna autoridad les diera una explicación. "Venimos planteando la posibilidad de encontrar alternativas que permitan que los chicos regresen a las aulas", comentó Mónica Milanesio, madre de una alumna del Nacional.

Padres con Dibbern

Desde la semana última se desarrollan distintas actividades en la mayoría de los colegios, aunque en forma irregular y no siempre coincide con los horarios habituales de clase.

Ayer, el presidente de la universidad, Alberto Dibbern, visitó las escuelas para interiorizarse sobre lo que ocurre. En el Nacional Hernández fue abordado por varios padres que le expresaron su preocupación por la situación que afecta a un universo de más de 4000 alumnos.

Una de las inquietudes que comparte la comunidad educativa apunta a conseguir la garantía de que no corren riesgo de ser cerrados por el programa de reducciones impulsado por el gobierno. En ese sentido, Dibbern aseguró ayer que "no existen problemas presupuestarios para mantener los colegios".

Juan Rezzano, integrante del grupo de padres autoconvocados de la Anexa, tiene una hija que concurre al jardín de infantes y también se mostró partidario de conseguir que los chicos vuelvan a las aulas, aún con la vigencia del paro. "Me parece importante que los chicos se reencuentren, que puedan estar con sus compañeros y sus maestros, porque ya va mucho tiempo sin actividad", opinó.

"Como siempre, el pato lo pagan los sectores más vulnerables. Los más perjudicados son los chicos, que no tienen ninguna responsabilidad", sostuvo uno de los primeros oradores del cónclave realizado en la Anexa. Hoy se realizará un nuevo encuentro en el Nacional, donde se analizará la presentación de un recurso de amparo ante la Justicia.

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