"Para que los chicos lean hay que predicar con el ejemplo"

La narradora brasileña aconseja cómo favorecer el hábito de la lectura en los niños
Mariano De Vedia
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2 de mayo de 2003  

"Si todos los adultos comieran con las manos, los chicos no usarían tenedor. Si ningún adulto lee frente a los niños, es muy difícil que ellos vayan a leer."

Educar con el ejemplo es la premisa de la narradora brasileña Ana María Machado, una de las voces más autorizadas de la literatura infantil, que acaba de ser incorporada por la Academia de Letras de Brasil, en reconocimiento a su trayectoria.

Y no se trata de leerles cuentos a la noche antes de ir a dormir, sino que los chicos encuentren a los adultos en actitud de lectura, concentrados, un hábito que muchas sociedades han perdido o no valoran.

"La literatura hace crecer, nos posibilita vivir vidas distintas de las que vivimos. Imaginar otras cosas, saber y recordar de otra manera", reflexiona la autora, nacida en Río de Janeiro en 1941, al describir las valiosas ventajas de fomentar en la escuela la lectura de obras de literatura infantil por encima de los tradicionales libros de textos.

Ana María Machado llegó a Buenos Aires para presentar el libro "Literatura infantil: creación, censura y resistencia", que recoge textos y pensamientos de la narradora brasileña y de la escritora argentina Graciela Montes, dos creadoras de la literatura infantil que comparten muchas cosas y han desarrollado una trayectoria paralela. Editada por Sudamericana, la obra fue compilada por Canela y presentada en la Feria del Libro.

"Al menos en Brasil los chicos leen más que los adultos", dijo Machado en una entrevista con LA NACION, al advertir que su afirmación "no es una opinión: así lo muestran los números".

-¿Cómo se puede mensurar esa percepción?

-Las ventas son mucho más expresivas. Los libros para adultos tienen una tirada promedio de 2000 ejemplares, cuando en títulos para niños es de 10.000. Las ediciones para chicos se agotan en seis meses y las que son para adultos en dos años. Además, el 60% del volumen de ventas de las editoriales corresponde a libros infantiles. Incluso, yo escribo textos para niños y para adultos y vendo mucho más para chicos.

-¿Es un fenómeno que se registra sólo en Brasil?

-No conozco otros países. Pero en Brasil no es un fenómeno de ahora. Se viene desarrollando desde hace 25 años, con más intensidad en los últimos diez.

-¿Hubo estrategias especiales?

-Efectivamente. Distintos gobiernos provinciales, municipales y federales desarrollaron políticas para llevar libros de literatura infantil a la escuela. A ello se sumaron iniciativas privadas. Al revés de la Argentina, que resolvió los problemas de analfabetismo con Sarmiento en el siglo XIX, Brasil tiene hoy analfabetos y niños fuera de la escuela. A partir de 1984, durante cuatro años, se distribuyeron en las escuelas públicas primarias colecciones de 15 títulos distintos para cada niño, seleccionados por una asociación civil. Hubo otras iniciativas, como ferias de libros infantiles en distintas provincias, destinadas a los maestros, que recibían del gobierno bonos para comprar los textos que consideraban necesarios para el aula.

Literatura en casa

Ana María Machado -galardonada hace tres años con el Premio Hans Christian Andersen, considerado el Nobel de la literatura infantil- se mostró entusiasmada con el plan "Literatura en mi casa", instrumentado por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso en los últimos tres años y que el actual presidente Lula se comprometió a continuar.

El programa apunta a que todos los chicos, al terminar la escuela primaria, puedan llevar una colección de libros a su hogar, lo que enriquece a la familia: una novela, un libro de cuentos, uno de poesía, un clásico y una obra de narraciones populares (teatro o folklore). El primer año se entregaron seis colecciones -de cinco libros cada una- a 2,3 millones de chicos. Se distribuyeron en total 60 millones de ejemplares. Al año siguiente se repartieron ocho colecciones y este año 24.

-¿Cuál es la ventaja de que los niños trabajen con obras de literatura infantil más allá de los libros de textos habituales?

-La memoria literaria es distinta de la memoria histórica, porque el imaginario permite desplazarse a otra vida, comprender distintas opiniones. Contribuye a formar una sociedad más tolerante, capaz de respetar toda la variedad de pensamientos.

-¿El acercamiento de los chicos al libro tuvo impacto en el aprendizaje escolar?

-No tengo idea porque yo no soy especialista en educación. Brasil está todavía muy mal en los tests internacionales de lectura y comprensión de textos. Hay dos problemas: la formación de los maestros, que muchas veces no saben cómo trabajar en el aula con los textos, y el retraso en la escolaridad, dado que esos exámenes miden por ejemplo el rendimiento de chicos de 15 años, que en muchos países están ya en el secundario y en Brasil apenas están terminando la primaria.

-¿Los maestros no leen, no predican con el ejemplo?

-Ni los maestros ni las familias tienen el hábito de la lectura. Uno de los países del mundo que han desarrollado menos políticas de estimulación de la lectura es Inglaterra, porque están tan resueltos los problemas del analfabetismo y escolarización que no se plantean el problema.

-¿Harry Potter es un aporte importante a la literatura infantil?

-Es un aporte importante para la lectura infantil, no para la literatura. No es como Tolkien. Pero más allá del fenómeno de marketing, hizo que muchos chicos descubrieran que podían leer libros de 300 páginas. También vieron que podían discutir con sus padres, hasta los diarios se ocupaban del libro que ellos leían.

Agenda de hoy

  • Presentaciones de libros

    15.30: "Iberoamérica 2002. Diagnóstico y propuestas para el desarrollo cultural", de Francisco Piñón, Rodolfo Stavenhagen, Francisco Weffort y otros. Coordinador académico: Néstor García Canclini. Sala Julio Cortázar.
  • 19: "Exportar para crecer", de Martín Redrado. Diálogo del autor con Diego Valenzuela. Sala Jorge L. Borges.

    19.30: Colección "Narrativas históricas del siglo XX", de Jorge Camarasa, Jorge Castelli, Pedro Orgambide y Daniel Sorín. Sala Victoria Ocampo.

  • Mesas redondas

    18: "Reflexiones sobre la crisis argentina", con Liliana De Riz, Juan Carlos Portantiero y Juan Carlos Tedesco. Sala Adolfo Bioy Casares.
  • 20.30: "La identidad cultural como instrumento económico", con Jorge Coscia, Gustavo López, Juan Fabbri, Jorge Maestro, Jorge Purciariello y Gregorio Recondo. Sala Victoria Ocampo.

  • Diálogo

    17.30: "La guerra que yo viví", con los periodistas Gustavo Sierra y Oscar Raúl Cardoso. Sala José Hernández.
  • Distinción

    El stand de LA NACION en la 29a. Feria del Libro, que se realiza en la Rural, fue seleccionado como el mejor en la categoría Medios de Comunicación. La entrega de premios se realizará hoy, a las 18.30.

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