Premian en Europa a un fotógrafo de LA NACION

Carlos Barría logró la máxima distinción en una categoría
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16 de febrero de 2002  

El 20 de diciembre de 2001 el fotógrafo Carlos Barría pasó doce horas en la Plaza de Mayo. Con una máscara antigás y esquivando balas de goma, registró en su cámara unas 500 imágenes de la protesta, el desborde y la violencia y vio en primera fila la caída del gobierno de Fernando de la Rúa y los momentos más tensos de la crisis.

Una de sus fotografías, que muestra en blanco y negro a una madre de Plaza de Mayo envuelta en el humo de los gases, fue seleccionada por el jurado internacional del prestigioso concurso anual World Press Photo, con sede en Amsterdam, y recibirá el primer premio en la categoría Noticias Generales.

El trabajo de Barría llegó a la ciudad holandesa, sede del concurso, junto con el de más de 4100 fotógrafos de 123 países, como Australia, Bélgica, Finlandia, Italia, China y España. Desde hace 45 años la organización premia la calidad de las fotografías periodísticas en nueve categorías, que incluyen retratos, deportes, ciencia, medio ambiente y vida cotidiana. Los jurados analizaron casi 50.000 fotografías en las distintas categorías.

La organización internacional seleccionó, además, la mejor foto del año, distinción que incluye un premio de 10.000 euros.

Este año fue para una impactante imagen en blanco y negro del fotógrafo danés Erik Refner, tomada en junio último en un campo de refugiados en Paquistán y publicada en el periódico danés Berlingske Tidende, que muestra el cuerpo de un niño refugiado afgano mientras unas manos lo cubren con una manta blanca para su entierro.

Con 22 años, y oriundo de San Carlos de Bariloche, Barría no terminaba ayer de creer que en abril próximo viajará a Amsterdam para recibir su premio y que su trabajo se editará en un libro y será parte de una exposición que recorrerá buena parte del mundo.

"Creo que esta imagen representa una parte de la historia argentina y la diversidad de gente que vi en la plaza: empleados con corbata y attaché, amas de casa, estudiantes, familias", dijo Barría, que desde hace dos años es reportero gráfico en LA NACION. Reveló que ésta fue su primera participación en un concurso.

"Siento que es un reconocimiento a los fotógrafos argentinos y a los que trabajamos en ese día tan triste para el país. Como profesional, fue una jornada increíble: presenciamos una parte de la historia del país y pudimos contarla a los demás", se entusiasmó. Sólo dos argentinos fueron parte de la lista de ganadores del World Press Photo con anterioridad.

Todavía emocionado por las reproducciones de la foto premiada que sus compañeros distribuyeron ayer en las paredes de la Redacción de LA NACION, Barría se acordó "de todos mis maestros" y dijo: "La foto es hoy, pero mañana tenemos que hacer otro diario".

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