Qué privilegiar al elegir una carrera

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24 de junio de 2002  

Entre el fin de quinto año y el comienzo de la Universidad hay mucho más que unos meses de vacaciones.

El paso implica abandonar un mundo conocido y confiable para transitar otro con códigos distintos y más exigencias. Significa, además, ponerle rumbo al futuro profesional que, en el contexto actual de incertidumbre que vive el país, convierte toda decisión en una tarea complicada.

No importa de qué colegio provengan, qué inclinaciones tengan o cuán evidentes sean sus intereses, cuando llegan a un servicio de orientación vocacional la mayoría de los chicos tiene inquietudes similares. La más frecuente, dicen los especialistas, es la pregunta por la salida laboral. Luego expresan, con mayor o menor claridad, los miedos que provocan la universidad, los profesores inalcanzables, las clases superpobladas de desconocidos, el temor a darse cuenta de que la carrera elegida no satisface y no animarse a decir "no entiendo". En muchos casos también aparecen ideas equivocadas o imágenes antiguas sobre el ejercicio profesional de las carreras.

En definitiva, ¿cómo elegir qué estudiar en un momento tan difícil del país? Los especialistas afirman que conviene elegir teniendo en cuenta la vocación más que poner la mirada en el futuro laboral; revalorizar las propias capacidades para adaptarse al nuevo ámbito de estudios y tener en cuenta que la Universidad es sólo un primer paso en la construcción de la vida profesional.

Aquí, un recorrido por las consultas más frecuentes que realizan los adolescentes y lo que aconsejan los expertos.

  • ¿Voy a tener trabajo si estudio esta carrera?
  • "No sé", es la respuesta más sincera y la que conviene dar, en vez de ilusionarse con Ciencias Económicas o Informática, que hasta hace poco formaban el imaginario de las carreras con futuro . "Ahí se dan cuenta de que las alternativas son todas y que imaginar lo que les gusta es lo que trae rédito", dijo a LA NACION Graciela Canessa, directora del Departamento de Orientación Vocacional del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires ( www.cbc.uba.ar ).

    "Les aconsejamos partir de la certeza de la vocación para elegir; concentrarse en reflexionar sobre los propios intereses y aptitudes. Si no hay convicción, uno será un mediocre profesional toda la vida", afirmó María José Fittipaldi, coordinadora del Centro de Orientación Vocacional de la Universidad del Salvador ( www.salvador.edu.ar ).

    Con ella coincidió Marcelo Freddi, director del área en la Universidad de Morón ( www.unimoron.edu.ar ). "Les recomendamos que elijan mirando la realidad presente, que busquen información, se contacten con profesionales en actividad y los vean trabajar", dijo.

  • La universidad es muy difícil. No voy a animarme a preguntar algo si no entiendo y, además, los profesores no te conocen.
  • "Les hacemos ver a los chicos que ellos ya tienen experiencia en otras transiciones -como el paso de la escuela primaria al secundario-, que recuerden otras experiencias de cambio en sus vidas y que vean que aunque hay elementos que desconocen tienen recursos para enfrentarlos", afirmó Diana Aisenson, a cargo de la Dirección de Orientación al Estudiante de la UBA ( www.uba.ar/DOE/Pag1.htm ).

    La información sobre los planes de estudio y el funcionamiento de la universidad -asistencia, exámenes, promoción de materias- y el diálogo con autoridades y docentes, que muchas universidades ofrecen, ayudan a reducir la incertidumbre, tanto como hablar de estos miedos con amigos y conocidos que estén en la universidad o hayan pasado por ella.

    "Les decimos que en la universidad pueden buscar ayuda cuando la necesiten, que pueden aprender a tomar apuntes o a distinguir las ideas principales de un texto, y, fundamentalmente, que ellos son importantes, que el intercambio es necesario para aprender y que los profesores están esperando que ellos hagan preguntas", enumeró Freddi.

  • No voy a conocer a nadie y voy a tener que dejar de ver a mis amigos.
  • Dejar el lugar físico del colegio no implica dejar de ver a los amigos. Por otra parte, "los otros chicos en la universidad tienen los mismos temores. Les recomendamos recorrer el ámbito universitario, ir a una clase y hablar con los alumnos", dijo Fittipaldi.

  • Tengo miedo de equivocarme de carrera.
  • Es normal sentirlo, pero conviene saber qué elegir según los intereses propios, y con más información se reduce esta posibilidad. Si de cualquier manera sucede, no debe ser visto necesariamente como un fracaso. Hay procesos de reorientación vocacional para los que dudan y "conocer campos diferentes siempre enriquece y ayuda a elegir mejor", como dijo Aisenson.

  • Cuanto más corta sea la carrera, mejor, así empiezo a trabajar antes.
  • Falso. Si bien hay una tendencia a que las carreras sean más cortas, eso no garantiza de por sí el trabajo. "Les hacemos reconocer que toda formación implica cierto tiempo. Y que la formación no termina con el título de grado; hoy hay que actualizarse permanentemente, hacer posgrados e incluso ir definiendo la profesión con el trabajo", dijo Fittipaldi.

  • Voy a seguir Ciencias Económicas porque me gustan los números.
  • Puede ser un error. "Muchos chicos tienen representaciones erróneas o antiguas de las profesiones y buscan la carrera según intereses muy puntuales y rígidos", dijo Aisenson. De hecho, el plan de estudios de Ciencias Económicas tiene mucho más de administración, historia, gestión y derecho que de matemática. Si el interés en los números es genuino, por otra parte, hay toda una gama de carreras que pueden satisfacer mucho más.

  • Voy a ser médico como mi papá.
  • Cuidado. Con certeza, la forma de ejercicio de la profesión paterna se transformó desde que él era estudiante. "Muchos dicen que quieren Medicina, pero no tienen idea de que existen carreras relacionadas, como Terapia Física, Nutrición, Fonoaudiología, que a veces terminan interesándoles más", dijo Fittipaldi.

    En cualquier área conviene que los chicos tengan en cuenta que "no existe una línea directa entre la carrera y la vida laboral y que el trabajo debe ser construido por cada uno durante toda la vida profesional, a menudo en relación con otras disciplinas. Más que esperar que alguien los busque deben ver cómo ellos pueden armar sus proyectos propios", dijo Aisenson. Así, hoy hay muchos ingenieros trabajando en Recursos Humanos, geólogos en proyectos turísticos, o médicos que se especializan en administración.

  • No tengo ni idea de qué estudiar.
  • Nunca es tan así. Siempre hay fantasías, que a veces da temor expresar porque quizá no es lo que perciben que sus padres quieren. "En todos los casos hay campos de interés que se pueden detectar. Les falta poder identificarlos y cruzarlos con la información sobre estudios y ocupaciones", dijo Aisenson.

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