Sábados a clase, una idea que no convence

Especialistas consultados creen que no aporta soluciones de fondo; se premia al maestro que paró y se castiga al que trabajó
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24 de agosto de 2001  

El rechazo de los gremios docentes a dictar clases los sábados, para recuperar los días perdidos por los paros, dejó en evidencia que el plan propuesto por el ministro de Educación, Andrés Delich, aparece como un remedio paliativo que no aporta soluciones de fondo a la crisis que se vive en las escuelas.

Así lo afirmaron expertos en educación consultados por LA NACION, al considerar la iniciativa como "un premio para el maestro que paró y un castigo para el que no paró".

Mientras algunos especialistas criticaron la idea de pagar extra a los educadores para las clases adicionales ("la tarea es parte de sus obligaciones", dijeron), otros afirmaron que el Estado tiene que elaborar estrategias para que la carrera del docente no esté sacudida por maltratos. También cuestionaron a los gremios, al sugerir que los sindicalistas deberían pensar en reclamos que no perjudiquen a los alumnos.

La situación educativa, cada vez más crítica, plantea hoy varios interrogantes. ¿Cómo hacer, en medio de las huelgas sucesivas, para garantizar que todos los alumnos del país tengan un mínimo de 180 días de clases? ¿Qué papel debe cumplir el Ministerio de Educación -sin escuelas a su cargo- cuando hay provincias con economías quebradas o mal administradas que impiden pagar los sueldos de los maestros a tiempo?

Y otra más. ¿Cuál es la lógica de pagar en forma adicional a los docentes que hicieron huelga?

Mensaje distorsivo

"Creo que está bien que el ministro (Delich) plantee que haya clases los sábados o una extensión del ciclo lectivo, pero no creo que haya que pagar por eso un suplemento a los docentes", dijo Guillermina Tiramonti, investigadora de Flacso.

"Ese es un mensaje distorsivo del ministerio -dijo-. En todo caso, habría que repensar una política integral sobre la condición docente y ver por qué están siempre insatisfechos. Creo que sus motivos tienen más que ver con el maltrato que con el bajo salario", agregó. Tiramonti reconoció que el reclamo docente es justificado pero que los gremios deberían pensar en otro tipo de protestas que no implique "vaciar las aulas".

El lunes último, el ministro Delich propuso que las provincias más afectadas por las huelgas -Buenos Aires, San Juan, Jujuy y Misiones- abran las escuelas los sábados o extiendan el ciclo lectivo en diciembre o febrero próximos, para garantizar un mínimo de 180 días de clases. En la jurisdicción bonaerense, al menos 2,6 millones de alumnos perdieron casi tres semanas de clases. Los docentes que adhieran a la iniciativa recibirán $ 80 extra por mes.

El plan requerirá una inversión de la Nación de $ 11,8 millones y fue aceptado inicialmente por las provincias. Sin embargo, anteayer la Ctera advirtió que los maestros no trabajarán los sábados.

La diputada nacional Graciela Giannettasio (PJ) sostuvo que "el problema no es que los chicos vayan o no al colegio los sábados, sino que vayan de lunes a viernes. Antes hay que resolver el conflicto", sostuvo.

Giannettasio, ex directora general de Escuelas bonaerense, cargo que hoy ocupa José Octavio Bordón, recordó que "los docentes paran porque no cobran" y sostuvo que la propuesta de Delich tiene un mensaje contradictorio: "Si tiene fondos disponibles, ¿por que no los gira a las provincias para solucionar los conflictos?

Modelo y presencia

La profesora Elena Ortiz de Maschwitz, directora del Colegio Godspell, también se manifestó en contra de que se les pague extra a los maestros que pararon. "No es premiable ir los sábados, es una responsabilidad que dejaron de cumplir", dijo.

Maschwitz se refirió a la misión de los docentes: "Los maestros tienen que ser modelo y tienen que estar presentes en el aula. No vamos a poder crear una buena sociedad si los adultos no cumplimos", agregó.

Mariano Narodowski, doctor en Educación, sostuvo que la idea de dar clases los sábados es "un planteo poco serio, que no resuelve absolutamente nada y que intenta demostrar que el Estado nacional es más eficaz que las provincias. Los días de clase que se pierden no se recuperan más aunque se lo intente", señaló.

Según Narodowski, con las huelgas docentes "se pierde el hábito del estudio, de disciplina en el trabajo escolar. La escuela es mucho más que una cantidad de días de clases. Es un régimen de trabajo y ni el Estado nacional ni los provinciales garantizan eso".

"La propuesta es un error porque agudiza el conflicto", opinó Horacio Sanguinetti, rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, que consideró que "aunque esté bien inspirada, es de difícil cumplimiento."

La mira en las provincias

Alberto C. Taquini, académico e impulsor de los colegios universitarios, defendió el proyecto. "El ministro levanta una bandera muy buena: quiere que haya 180 días de clases. Es una obligación que el Estado tiene que cumplir".

Sostuvo que el plan de recuperación de clases es la consecuencia del desorden administrativo del sector educativo: "En las provincias, cerca de la tercera parte del presupuesto se invierte en educación. Si el servicio no se presta, quiere decir que perdemos parte del presupuesto".

Juan Carlos Tedesco, director del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIPE), organismo de la Unesco, dijo que es muy difícil discutir la propuesta de recuperación de clases en forma aislada. "Este tipo de medidas son de emergencia; es un paliativo y me parece bien. El Estado tiene que cumplir este papel compensador", dijo.

El especialista insistió en que el Gobierno y los sindicatos tienen que establecer una concertación. Y agregó: "El debate aquí es qué papel tiene la educación en este contexto del país. ¿Se la seguirá considerando una variable de ajuste o no, como un gasto o como una inversión?"

El conflicto

Sin escuelas: con el paro de hoy, los maestros bonaerenses cumplen tres semanas sin dar clases. Ayer, el acatamiento superó el 90 %, según los gremios. El gobierno provincial no dio cifras.

Cobro: para hoy está previsto el pago del sueldo de julio en patacones para quienes cobran más de 740 pesos.

Asambleas: los gremios harán hoy consultas con los docentes en las escuelas y mañana, en un plenario, decidirán la continuidad de la protesta.

Reclamo: los maestros protestan por los recortes salariales, el cobro en patacones y el congelamiento de las antigüedades.

Afectados: la prolongada medida de fuerza afectó a 2,6 millones de alumnos en el distrito bonaerense. En todo el país quedaron sin clases en las últimas semanas 5 millones de estudiantes, incluidos los universitarios.

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