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30 de diciembre de 2001  

En el despacho de la secretaria de Cultura, María Teresa González Fernández de Solá, no hay fotos ni abultadas carpetas. Un pequeño paquete de sahumerios, aún cerrado, es la única huella personal de su nueva ocupante.

Nacida hace 52 años, proviene de una tradicional familia radical: es hija de José María González Fernández, que fue embajador en Irlanda. Desde 1985 está casada con Felipe Solá, actual vicegobernador de la provincia de Buenos Aires.

Cuando LA NACION le preguntó por los nombres que ocuparán las áreas más importantes de Cultura -la Biblioteca Nacional, Dirección Nacional de Música, Teatro Nacional Cervantes, Instituto Nacional del Teatro, Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, Comisión Nacional de Museos y otros-, Teresa de Solá contestó que los tendrá definidos a partir de la semana próxima.

Hasta el momento de la entrevista el único confirmado, aunque con condiciones, era José Miguel Onaindia, titular del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), que aceptó quedarse luego de enviar un comunicado a todos los medios donde destacó que su renuncia al cargo presentada el 20 del actual era "indeclinable". Como se informa hoy en la sección Espectáculos, su permanencia está sujeta a determinados requisitos.

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