Suspenden la Feria del Libro Infantil

El gobierno porteño no le cede el predio
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27 de junio de 2002  

En adelante los niños podrán decir que el 13 trae mala suerte, porque ése era el número de la edición de la Feria del Libro Infantil y Juvenil de este año, que fue suspendida. Iba a realizarse entre el 15 del mes próximo y el 2 de agosto en el Centro Municipal de Exposiciones.

La decisión fue adoptada por la Fundación El Libro, organizadora de la muestra, a raíz de una intimación "por 72 horas a pagar el canon del arrendamiento del predio", que envió la Dirección de Privatizaciones y Concesiones del gobierno porteño, según informó la directora de la Fundación, Marta Díaz.

Desde 2000 la exposición infantil no pagaba el alquiler del predio, tras obtener por ley la eximición de pago. Este año el canon era de $ 282.450. Hasta 1999, la Feria pagaba el 50% del arrendamiento ($ 58.500).

Según comentó a LA NACION Hugo Levin, presidente de la Fundación, "el 10 de junio nos intimaron a pagar. Hicimos saber que teníamos en trámite la eximición desde octubre de 2001, y que ya había despachos favorables de Cultura y Hacienda en la Legislatura. Pero apareció un tercero que pagó el arrendamiento".

El tercero que apuró la defunción de la Feria Infantil fue la Asociación de Entidades Educativas Privadas Argentinas (Adeepra), que pagó $ 85.000 por el alquiler del pabellón central -el que tenía reservado la Fundación- y hará una suerte de parque con juegos didácticos y teatro para niños, con entrada paga, que se extenderá del 19 de julio al 4 de agosto. Así lo confirmó el contador Adolfo Reichemberg, a cargo de la citada dirección oficial.

El funcionario señaló que Adeepra había depositado "una garantía por $ 20.000 y había completado los papeles". Reveló que se enteró de la suspensión de la Feria por LA NACION.

El secretario de Cultura, Jorge Telerman, no respondió ayer las llamadas realizadas por LA NACION.

Trabajo a pérdida

Los expositores tradicionales de la Feria Infantil se vieron sorprendidos. Aurelio Narvaja, de Colihue, dijo: "La noticia nos cayó muy mal. En verdad, en la Feria del Libro Infantil los editores siempre perdemos dinero, pero es una tarea promocional para abrir el universo de posibles lectores a mediano y largo plazo".

Narvaja confirmó que durante la Feria del Libro de abril último, la entidad intentó concretar alguna gestión con La Rural, porque el predio atrae a muchos más expositores. Pero el cambio de las vacaciones de invierno aguó sus planes.

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