Temporada porteña

Inédita visita de una cabeza de la cultura Olmeca a la Fundación Proa; Alfredo Prior será el último contemporáneo de la sala 29 del MNBA; Mario Pérez en el Palais de Glace; arte BA lanza su Premio de Artes Visuales y el programa RED
Alicia de Arteaga
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29 de febrero de 2004  

Ultimo día de febrero, el día extra del año bisiesto, antes de que suene la campana de largada de una temporada de exposiciones realmente excepcional que comienza en marzo, es decir mañana. Ya está colgada en el Palais de Glace El viaje, la muestra de Mario Pérez, que abrirá la temporada oficial luego de un verano atípico. Desde la feroz crisis de 2001 las vacaciones tomaron un formato fragmentado. Pocos se atreven a alejarse demasiado del centro de la escena por temor a que alguien cambie de libreto. Atípico verano también por la ola de turistas que invade la ciudad, especialmente los fines de semana cuando adquiere un aire festivo subrayado por la bullanguera feria instalada exactamente en el triángulo del arte: entre el Palais de Glace, el Centro Recoleta y el MNBA.

A propósito del MNBA, la sucesión de Jorge Glusberg -volcado ahora a la actividad de crítico con sus notas en un matutino especializado en economía-, se ha convertido en una cuestión bastante más compleja que el llamado a concurso. El tema ahora es repensar la estructura del museo.

¿Debe seguir siendo conducido por un director que atiende en todos los frentes? O los tiempos exigen imaginar una conducción bicéfala: una cabeza para los números y otra para la dirección artística; alguien que se ocupe de los sponsors, mientras el director piensa en la colección, en el estado de conservación de los cuadros, en la rotación de las obras que están en los depósitos y, esto es clave, en una política de adquisiciones.

La vocación natural de una institución museística debe ser ampliar sus colecciones, acrecentar su patrimonio. Más aún cuando la tendencia indica que en el siglo XXI los museos serán un ancla poderosa del turismo receptivo. Pruebas al canto: el jueves último, el Guggenheim de Bilbao anunció en rueda de prensa el encargo de una gigantesca escultura al norteamericano Richard Serra (estrella absoluta) en la suma de 20 millones de dólares. Los vascos no pierden el tiempo. Pasado el berretín que desató en los de medios el pájaro de titanio diseñado por Frank Ghery, se impone buscar otros incentivos para conquistar centimetraje y turistas.

El futuro de la conducción del MNBA es analizado por un comité creado ad hoc, que integran Adriana Rosenberg (Fundación Proa), Marcelo Pacheco (Malba), Ignacio Smith (economista y asesor en Cultura), Américo Castilla, (director de Patrimonio de la Secretaría de Cultura de la Nación) y Alberto Bellucci (director del MNBA). La tarea del comité culminará con un diagnóstico de la situación del museo y de sus colecciones.

El estado del edificio exigió una intervención de urgencia para salvar el puente que comunica el cuerpo central (que antes de ser museo fue casa de bombas de Obras Sanitarias) con el pabellón anexo de exposiciones.

Se observa un golpe de timón en el estilo de la programación de Bellas Artes y habrá cambios en las salas permanentes . La última muestra de un artista contemporáneo será la de Alfredo Prior (ver recuadro). La Fundación Proa tiene dos perlas para esta temporada: la primera es la exposición de la cultura Olmeca, que llega de Veracruz, realizada con la colaboración de la embajada de México. No hace falta decir que Adriana Rosenberg y la embajadora Rosario Green forman un imbatible team de trabajo. La segunda gran muestra de la fundación de La Boca estará consagrada a Cándido Portinari, maestro indiscutido del arte brasileño, bien representado en la colección del Malba.

El Malba inauguró esta semana una muestra de arte argentino actual con la curaduría de Santiago García Navarro. El 12 de marzo abrirá Soñando con los ojos abiertos, Dada y el surrealismo, con obras de la colección de Arturo Schwarz, propiedad del Museo de Israel, de Jerusalén. La exposición incluye la serie completa de los ready-mades de Marcel Duchamp, más grabados, esculturas, fotografías, dibujos y pinturas. Schwarz nació en Alejandría, fue un militante en su juventud, huyó a Egipto y se estableció en Milán, como librero primero y galerista después, acreditando una muy exitosa trayectoria. Esta muestra será un lujo para Buenos Aires y la oportunidad de indagar en el movimiento que marcó un punto de inflexión en el arte del siglo XX. Nada sería igual después de Marcel Duchamp y su Mingitorio-Fuente.

Crecen las expectativas en torno de arte BA. En su edición 2004, la feria de galerías lanza su Premio a las Artes Visuales y el Proyecto RED (ver En la trastienda). Ambas iniciativas, recibidas con euforia por los artistas locales, fortalecen el compromiso de la Fundación arte BA con el arte argentino contemporáneo.

Prior cierra un ciclo

La muestra de Alfredo Prior, con exquisitas obras de pequeño formato, cerrará un ciclo que abrió Jorge Glusberg cuando se hizo cargo de la dirección del MNBA y decidió, coherente con su trayectoria, darle una oportunidad al arte contemporáneo y legitimar las obras de artistas argentinos en plena producción.

La influencia de Glusberg fue decisiva para la difusión y formación de nuevos públicos, además de haber participado activamente en la creación del Malba-Colección Costantini y en una larga lista de cotizados premios (Banco Ciudad, Novartis, Aerolíneas Argentinas, Universidad de Palermo y Costantini).

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