Tercera jornada del Congreso de la Lengua

Cebrián, Krauze, Bergia y Bryce Echenique disertaron sobre la internacionalización del español, en una mesa coordinada por Escribano; declaraciones de Tomás Eloy Martínez y José Saramago
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19 de noviembre de 2004  • 13:00

El III Congreso Internacional de la Lengua Española inició hoy temprano su tercer jornada de actividades en la sede rosarina del teatro El Círculo con una disertación sobre el español internacional y la internacionalización del español.

La mesa redonda estuvo coordinada por el puertorriqueño Humberto López Morales y presidida por el director de la Academia Salvadoreña de la Lengua.

La ponencia general estuvo a cargo del director de Letras Libres, el mexicano Enrique Krauze y contó con la presencia de Roberto Fontanarrosa, el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, el mexicano Federico Reyes Heroles y el periodista español Juan Luis Cebrián. Fue coordinada por el subdirector de LA NACION, José Claudio Escribano.

Al mediodía se realizaba una exposición de actividades y proyectos culturales del Instituto Cervantes.

A partir de las 16.30 y hasta las 19.30, el Centro Cultural del Parque España será el centro de las actividades.

Allí se realizarán paneles simultáneos sobre la escritura literaria y la intervención de la identidad por un lado; y sobre el español de los textos cinematográficos, en cuanto a doblajes, filmes, telenovelas y series del mundo.

En la mesa sobre la internacionalización del idioma, el fundador y ex director del diario madrileño El País opinó que el híbrido entre el inglés y el español es probablemente el principal peligro al que se enfrenta el castellano en Estados Unidos.

"Solo si hacemos un esfuerzo podremos integrar el spanglish al castellano", afirmó Cebrián.

Por su parte, Odon Betanzis, director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, cree que el spanglish es una mezlca "deforme y alterada".

"En Estados Unidos están en contacto dos lenguas universales: el español idioma minoritario y el inglés como mayoritario. Es lógico que esas dos lenguas en contacto forcejeen y se entrecrucen. Lo normal es aprender ambas lenguas y así adentrarse en dos vías de comunicación y dos culturas", sostuvo.

A su turno, Francisco de Bergia, director general adjunto de la empresa Telefónica de España, dijo que "el español se consolida como segunda lengua de comunicación, por detrás del inglés, con la ventaja de éste en que el español une a una veintena de países que lo enriquecen cada día".

El directivo llamó a "consolidarse en el mundo de la comunicación. Para ello es preciso, además de fomentar la inversión en las industrias de la lengua, el apoyo e impulso definido de los agentes sociales y de las administraciones públicas, en una estrategia conjunta, consciente y continuada", y se opuso a que la relación entre ambas lenguas lleve a la confrontación.

En tanto, Escribano consideró que "éste ha de ser un gran siglo para la unidad y la expansión del español", aunque advirtió que existe "un gran agujero negro queconcierne a las ciencias, a la tecnología, e incluso a la Internet", y exhortó a fortalecer la lengua en esos campos, porque allí "nadie es nadie si no publica y se hace entender en inglés".

"Es posible que el presidente Bill Clinton haya sido el último presidente de los Estados Unidos inhábil para hablar el español, aunque mal lo habla el presidente Bush, aunque mal lo habla el senador Kerry. Varios de los miembros más influyentes del senado de los Estados Unidos están estudiando español", anunció.

"La importancia del inglés es hoy de todo punto incomparable con la de ninguna otra lengua: no es que sea mayor, es que es de otro orden de magnitud. Eso puede gustarnos o no, pero es indiscutible", disparó el prestigioso escritor peruano Alfredo Bryce Echenique sobre este tema.

Mucho más optimista, el historiador y literato mexicano Enrique Krauze aseguró que el español "podría ser un arma muy poderosa, que en el futuro no lejano podría influir de manera decisiva en la vida política de Estados Unidos, y por derivación natural, del mundo entero".

Una lengua sin conflictos de supervivencia

Por su parte, el escritor argentino radicado en los Estados Unidos Tomás Eloy Martínez, negó rotundamente la posibilidad de que Internet atente contra el idioma español, al sostener que se trata de una lengua "fuerte" que "no tiene conflictos de supervivencia".

"Es mi modo de comunicarme. Además, no sólo lo practico, sino que lo enseño en las universidades" norteamericanas. "Es mi instrumento, mi modo de cantar, de ser persona. Nos diferenciamos de las otras especies porque hablamos un idioma articulado, y hablar un lenguaje articulado, flexible, rico es sin duda uno de los mayores privilegios de los que puede disponer un escritor.Y si ese idioma se irradia a una cantidad de muchos millones de personas, como el caso del español, a centros lingüísticos de importancia, de interés, tanto mejor", agregó.

Reír y llorar sobre un libro

El Premio Nobel de Literatura José Saramago aseguró hoy que "sobre la página de un libro se puede llorar, pero no sobre una computadora", con lo que marcó diferencias en la relación personal que se estableció entre el texto y la pantalla.

"Hay que amar los libros, reír y llorar con ellos", expresó el escritor portugués en la Escuela Normal N°3 de Rosario, junto al ministro de Educación, Daniel Filmus, al entregar los premios del Certamen Nacional de Escritura 2004.

Por su parte, su colega argentino Mempo Giardinelli destacó que "no hay recuperación política económica y social sin recuperación de lengua".

Fuente: DyN y Télam

Más información: Diario del Congreso

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