Un mundo de libros sobre libros

Graciela Melgarejo
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19 de diciembre de 2009  

Sangre de tinta

Por Cornelia Funke

Fce / Siruela

TRAD.: Rosa Pilar Blanco

670 Páginas

$ 62

Muerte de tinta

Por Cornelia Funke


Fce / Siruela

TRAD.: Rosa Pilar Blanco

702 Páginas

Con Sangre de Tinta y Muerte de Tinta , Ediciones Siruela y Fondo de Cultura Económica dan por terminada la publicación de la trilogía Mundo de Tinta , de Cornelia Funke, iniciada con Corazón de Tinta . Casi 2000 páginas dedicadas a uno de los temas más hermosos del mundo: la literatura y los libros, y el poder de la palabra leída.

Por todo ello, parece flaco favor o más bien estrategia de marketing comparar a la alemana Cornelia Funke, autora de estas tres novelas y de muchos otros títulos de literatura infantil y juvenil, con J. K. Rowling, la creadora de Harry Potter . Hay aquí también abundancia de elementos fantásticos, a los que ya nos tiene acostumbrados la mayoría de los libros publicados en los últimos años -qué mayor fantasía que el poder de Mo, el padre de Meggie, la pequeña protagonista, que además de encuadernador es capaz de, con su lectura en voz alta, convocar a los personajes del libro que da nombre a toda la serie y volverlos de carne y hueso-, pero la concepción que Funke tiene de la literatura y de sus poderes es distinta y mucho más interesante. Los libros que lee y le leen a Meggie remiten a otros libros en una cadena casi infinita. Cada capítulo de la obra entera está encabezado por un epígrafe de una obra y de un autor distinto, y que no siempre es "para niños". Desfilan, entre otros, Rainer María Rilke, Ray Bradbury, T. S. Eliot, Michael Ende, John Steinbeck, François Villon, Neruda, Kipling... En fin, la lista es amplísima ¡e incluye también a J. K. Rowling!

Por supuesto, no se trata simplemente de elegir epígrafes atractivos. Funke (Dorsten, Alemania, 1958), que estudió pedagogía e ilustración (los libros tienen ilustraciones hechas por ella, muy hermosas), además de dedicarse ahora a escribir sus obras y a recibir todo tipo de premios, participa de una ONG llamada Exilio, dedicada a proteger los derechos de los perseguidos y refugiados por problemas étnicos, políticos y religiosos. Es decir, Funke tiene una actitud militante hacia la vida, y hacia la literatura y la lectura.

Mucho de ella debe de haber en Meggie, la protagonista principal de este mundo de tinta, a caballo entre la realidad y la fantasía. En los dos libros que se comentan, Meggie ha decidido pasar, voluntariamente, al otro lado del espejo (la historia que cuenta el libro Mundo de Tinta , escrita por Fenoglio, su autor). Pero si había peligros y crueldad en el mundo "real", no serán menores los que vivan ella, sus padres y sus amigos en este otro mundo, bellísimo, poblado de seres feéricos, pero también de personajes oscuros y malvados.

Esta especie de juego de cajas chinas que es Mundo de Tinta tiene, también, para los lectores mayores otro atractivo y es la reflexión sobre la escritura y las (llamémoslas así) "responsabilidades" del escritor, encarnado en este caso en el anciano Fenoglio, autor del libro mágico Corazón de Tinta , que ve con desesperación cómo su historia escapa cada vez más a su control, cómo sus personajes no sólo la recrean y hasta la critican, sino que terminan cambiándola a su conveniencia. Otra virtud de estos libros de Funke, tan recomendables, es la creación de personajes realmente poderosos: Meggie; Mortimer, su padre, llamado Lengua de Brujo por su capacidad por dar vida a lo que lee, luego transformado en el bandido Arrendajo; Dedo Polvoriento, el Domador del Fuego que entra y sale del libro como va y vuelve de la muerte; la tía Elinor, que ve hacerse realidad los más caros sueños de un lector ávido: poder participar de las historias amadas, o el traidor poeta y lector Orfeo.

Mención aparte merecen las azules hadas diminutas, los elfos de fuego, los hombrecillos de cristal, las Mujeres Blancas, embajadoras de la Muerte, y, por supuesto, todos los malvados muy malvados que sólo la literatura puede volver atractivos: Capricornio, su espantosa madre Mórtola, Pájaro Tiznado, Cabeza de Víbora, Rajahombres..., tan reconocibles siempre, dentro o fuera de un mundo de tinta.

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