Una universidad nacional producirá medicamentos para tratar el sida

Elaborará remedios retrovirales que hoy se importan, lo que permitirá un ahorro para el Estado
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26 de junio de 2002  

En un ejemplo claro del potencial argentino para resolver sus problemas más urgentes, una universidad pública y un laboratorio nacional se asociaron para producir y vender medicamentos para pacientes con HIV que actualmente el país debe importar.

La Universidad Nacional del Litoral (UNL), con sede en Santa Fe, y el laboratorio Labofrant -propiedad de capitales argentinos- crearán una empresa de base tecnológica, que se instalará en la Ciudad Universitaria, en la que participarán científicos de ambas instituciones para producir "medicamentos retrovirales que hoy se importan", indicó ayer a LA NACION el presidente del directorio de Labofrant, Juan Torres.

La iniciativa anticipa beneficios múltiples: para el Estado, que podrá comprar la producción, significará un ahorro de recursos; para la universidad será un espacio que permitirá potenciar la investigación científica que ya tiene en marcha, la formación de alumnos y graduados y la generación de recursos propios; para la comunidad, la instalación de una industria que colaborará a la reactivación local.

El proyecto demandará una inversión de casi 1 millón de pesos, que hará el laboratorio. Según el plan previsto, durante el transcurso de este año se invertirá en infraestructura y equipamiento, con el fin de obtener la aprobación de las autoridades sanitarias y comenzar la producción a principios del año próximo.

"Nuestro aporte será la implementación de tecnologías novedosas y la posibilidad de proveer medicamentos mucho más baratos", dijo Torres, y agregó que los medicamentos producidos "cumplirán con todas las pautas internacionales para la producción farmacológica y por eso podremos competir con Europa y Estados Unidos".

Actualmente, el Estado argentino adquiere los medicamentos para pacientes con HIV a través de laboratorios que replican aquí las monodrogas que se producen en otros países o importan los medicamentos.

Según contó Torres, sin embargo, en el país se está avanzando ya en la producción de monodrogas.

El año último, el Estado había presupuestado $ 70 millones para adquirir estos medicamentos, pero como en noviembre último se había gastado menos -$ 56 millones-, se presupuestó esta misma cifra para este año.

Sin embargo, existe un compromiso del Banco Mundial de redireccionar un préstamo de U$ 60 millones para este fin, que se sumarían al presupuesto local y permitirían al Estado argentino cubrir la compra de drogas para pacientes con HIV durante todo el 2003.

Pero, como casi todo en la Argentina posdevaluación, deben destrabarse las negociaciones con los organismos internacionales de crédito para que esto se haga realidad.

Hacia un polo tecnológico

En una segunda etapa, la empresa "incubada" que se creará en la UNL -se llama así porque crece y se desarrolla con la protección académica y económica de la universidad y el laboratorio hasta que pueda producir por sí sola- se dedicará también a desarrollar productos químicos, farmacéuticos y veterinarios.

La empresa, que tendrá sede en la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la UNL, se ubicará cercana a otra, llamada Zeltek SRL, que ya se dedica a la producción de medicamentos para enfermedades renales y que la universidad decidió "incubar" hace cinco años, en cooperación con una firma privada.

La idea de creación de un polo tecnológico en el área de la salud y la biotecnología está presente en la UNL. El rector, Mario Barletta, enfatizó, además, la importancia de estos proyectos para formar recursos humanos. "En estos años, en Zeltek se formaron más de 22 becarios graduados de la universidad", dijo a LA NACION.

Además, el emprendimiento es una fuente de recursos para el alicaído presupuesto universitario (unos $ 49 millones). "El convenio firmado establece un porcentaje para la universidad en función de la venta de productos", dijo Barletta.

Por otra parte, estas empresas pueden prestar servicios especializados a otras empresas y al Estado, lo que también genera fondos adicionales.

Tema social

  • A pesar de la proyección internacional que buscará tener la empresa "incubada" en Santa Fe, se dará prioridad al mercado interno para distribuir la producción. Según dijo el director de Labofrant, Juan Torres, "entendemos que el SIDA es un tema social antes que económico, más aún porque los medicamentos para este tipo de tratamientos son excesivamente caros y escasos".
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