Valores

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29 de octubre de 2000  

"La muestra me pareció estupenda. Pero una cosa es exponer la moda en un museo de arte, y otra muy distinta es importar los valores del mundo de la moda e incorporarlos al proceso de toma de decisiones de un museo. Eso nada tiene de excelente. Los museos no son instituciones comerciales, aunque a veces lo parezcan por su comportamiento. La moda comercial, como todo negocio, depende de la suavidad, de aceitar las ruedas de los diseñadores, sus inversores, la prensa especializada, los clientes famosos y los anunciantes minoristas. La credibilidad de los museos depende de su capacidad para resistir la suavidad del sistema de mercado. Preferiría que la gente del Guggenheim dijera abiertamente: "¡Necesitamos el dinero! ¡Queremos reparar la Dogana, en Venecia, y necesitamos quince millones de dólares!" Al menos, sería una postura ética, aunque nada noble."

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